“Lo que hacía Tom Hagen por Vito Corleone”: Seis momentos memorables de Saul Goodman en Breaking Bad

La historia del corrupto pero brillante abogado de Albuquerque se ha transformado en un éxito a la altura de su serie madre. Desde su primera aparición en la segunda temporada de Breaking Bad, Goodman se coronó indiscutiblemente como uno de los personajes más queridos de toda la franquicia. Esto, no sólo por su singular personalidad responsable de entregar la cuota de humor a la narrativa, sino también por su rol como gestor y creador de diversos planes que, además de agilizar la trama, sacaron a Walter White y Jesse Pinkman de varios embrollos. Hoy, los dos primeros capítulos del ciclo final de Better Call Saul ya están disponibles en Netflix. Aquí, seis momentos en que la intervención de Saul Goodman fue fundamental para el destino de la dupla protagonista.



A la hora de hablar de series que marcaron un antes y un después en la industria televisiva es imposible pasar por alto Breaking Bad. Estrenada en enero del 2009, la trama creada por Vince Gilligan narra la historia de Walter White, un profesor de química que, tras ser diagnosticado con un cáncer de pulmón inoperable, se alía con su ex alumno, Jesse Pinkman, para cocinar y vender metanfetamina pura.

Poco a poco, la droga azul concebida gracias a los amplios conocimientos químicos de White comienza a dominar el mercado, posicionando el nombre de Heisenberg –alter ego del profesor– como uno de los traficantes más respetados y buscados de Albuquerque. Entre medio del auge y caída del negocio liderado por White y Pinkman, surge uno de los personajes más queridos por los espectadores, y que hoy protagoniza un exitoso y aclamado spin off.

Su aparición surgió luego de la muerte de Tuco Salamanca, hasta entonces el único distribuidor de la metanfetamina azulada. Así, la única opción de la dupla fue recurrir a los amigos drogadictos de Pinkman para que ejercieran como dealers, hasta que la policía atrapa a uno de ellos en una transacción in fraganti.

Mientras que la DEA ya estaba detrás de los pasos del famoso Heisenberg, los “cocineros” se ven obligados a buscar asesoría legal. Así aparece la imagen de Saul Goodman, un abogado criminalista que promocionaba sus servicios de defensoría para delincuentes en comerciales televisivos emitidos durante la madrugada y en postes y bancas de toda la ciudad.

A pesar de que a primera vista parecía ser un legista mediocre y charlatán, a lo largo de la serie demostró ser un abogado más que competente. El personaje de Goodman nació para Gilligan como una solución a todos los embrollos de los protagonistas, además de ser un puente para conectar la historia principal con personajes más siniestros. Esto, al mismo tiempo que entregaba respuestas a varias de las interrogantes más importantes de la trama y daba la no menos importante cuota de humor necesaria para la historia.

Bajo esta premisa, Better Call Saul –que ubica su trama seis años antes de los eventos de Breaking Bad- no tardó en transformarse en una serie que, según varios críticos especializados, ya alcanzó la misma relevancia y calidad que su precursora. Inicialmente, la idea de un spin off dedicado al personaje era más una broma interna surgida en la sala de guionistas. Según contó su co-creador, Peter Gould, a la revista web Collider, “lo interesante de la sala de escritores de Breaking Bad era que a medida que la serie se volvía más oscura, desoladora, cancerosa y mortífera, más frívolos y tontos/graciosos nos volvíamos en la sala”.

A pesar del potencial del personaje, incluso Bob Odenkirk (actor que encarna a Saul Goodman) pensaba que su participación en la serie no duraría mucho. En la misma entrevista, Gould comentó que la primera pregunta de Odenkirk fue “ustedes van a matarme bastante rápido ¿no?”.

“Bromeamos sobre eso tan a menudo en la sala de escritores que pensamos que tal vez no sea una broma”, sentenció Gilligan a Entertainment Weekly sobre el nacimiento de Better Call Saul.

El spin off, que se transformó en uno de los más exitosos de la televisión, está iniciando su sexta y última temporada, que muy probablemente termine de conectar la narrativa de ambas series. Sin embargo, su rol en cuatro de las cinco temporadas de Breaking Bad también logró su cometido, transformando al personaje en uno de los secundarios esenciales de la trama.

Es por eso que recordamos seis momentos clave de Saul Goodman en Breaking Bad, donde sus intervenciones marcaron el curso del destino de sus protagonistas.

*Cuando las cosas se ponen difíciles, quieres un abogado criminal

La primera aparición de Goodman tiene lugar en el octavo episodio de la segunda temporada, titulado Better Call Saul y que, además, es el capítulo favorito de Bob Odenkirk.

Badger, uno de los amigos de Jesse Pinkman que traficaba la metanfetamina tras la muerte de Tuco Salamanca, es arrestado por un policía encubierto que fingió comprarle un par de gramos de droga. Aunque Badger parece darse cuenta de que el supuesto cliente era parte de una operación policial, terminó accediendo a realizar la transacción, siendo arrestado en el marco de una operación anti narcóticos.

Al momento de ser detenido, el joven dealer estaba sentado en una banca que, justamente, tenía impresa sobre ella una de las famosas publicidades del abogado.

Con la DEA interrogando a Badger y el peligro de que el joven accediera a delatar a sus socios por un trato, Pinkman y White se ven obligados a buscar ayuda legal. Así llegan a las oficinas de Saul Goodman. Inicialmente, el químico mostró reticencia a contratar los servicios del profesional, argumentando que podían encontrar a alguien más “profesional”. A lo que su socio le responde: “cuando las cosas se ponen difíciles, no quieres un abogado penalista. Quieres un abogado criminal”.

Haciéndose pasar por un tío del joven detenido, White le ofrece a Goodman un soborno para que cambie su estrategia de defensa con Badger y le recomiende no delatar a su jefe para conseguir beneficios. Ante la negativa del abogado, los “cocineros” decidieron secuestrarlo y llevarlo al desierto para amenazarlo.

Cuando le quitan la venda y sin entender qué estaba pasando, Saul grita: “no fui yo, fue Ignacio. Fue él”; agregando “soy amigo del cartel” en español. Al darse cuenta de que sus secuestradores hablaban en inglés, les pregunta “¿Los envió Lalo? ¿No vienen por Lalo?”, refiriéndose a Lalo Salamanca y lanzando la primera conexión directa entre la historia del personaje y los eventos que se desarrollan en Better Call Saul.

En medio del secuestro, un ataque de tos causado por la enfermedad de Walter hace que Saul lo reconozca como el hombre que buscaba cambiar la defensa de su sobrino. Sin embargo, lo más relevante de esta escena es el plan ideado por Goodman, que marca el inicio de la asociación entre el abogado y los inexpertos narcos.

Así, les pide que depositen un dólar en su bolsillo para ser oficialmente su abogado, permitiendo que todos los hechos delictivos que pudiesen discutir quedaran protegidos por el pacto de confidencialidad. En vistas de que asesinar a Badger no era una opción para sus clientes y convencido de que la única forma de despistar a la DEA era que alguien fuera a la cárcel, Goodman sugiere inculpar a otra persona para que se hiciera pasar por Haisenberg, y así, pudiera ser entregado a la policía por Badger.

Rápidamente, el abogado contrata a un ex convicto que cobraba por adjudicarse los crímenes de terceros, logrando que los policías creyeran que ya tenían capturado al nuevo capo de la metanfetamina y salvando por primera vez el pellejo de la dupla.

Días después, Goodman se acerca a la escuela donde trabajaba Walter White para sugerirle que contratara sus servicios de forma permanente, pues hasta los narcos necesitan de los abogados. Cuando White le pregunta qué era lo que quería exactamente de él, Saul responde: “Lo que hacía Tom Hagen por Vito Corleone”.

*”Conozco a un tipo que conoce a un tipo…”: el gran gestor de la alianza con Gustavo Fring

A pesar de que el producto confeccionado por Walter y Jesse era el mejor del mercado, muy pronto se vieron imposibilitados de manejar su distribución. Cuando quisieron ampliar su territorio, Combo, otro de los amigos de Pinkman que colaboraban con el tráfico de la metanfetamina, fue asesinado por irrumpir en territorio rival. Su muerte provocó que los otros dos socios y amigos de Jesse se retiraran por temor a terminar de la misma forma.

Nuevamente debieron acudir al despacho de su abogado, en busca de consejos y un poco de ayuda legal. Goodman, convencido de que sus clientes no servían para ejercer como distribuidores de la droga, les sugirió que buscaran otro socio que se encargara de la venta. Pero la pésima experiencia que tuvieron con Tuco Salamanca los dejó con pocas ganas de involucrar a más desconocidos en el negocio.

Tras consultarles por la cantidad de “cristal” que tenían en su poder, Goodman se entera de que sus representados contaban con nada menos que 17 kilos listos y dispuestos para ser comercializados. Al percatarse de las dimensiones que adquiría el negocio, les manifestó que debían ampliar sus horizontes con verdadero profesional, que tratara la mercancía con la seriedad que merecía y que, tras 20 años en el negocio, nunca había sido si quiera blanco de sospechas.

Cuando Walter le pregunta si realmente conoce a alguien con esas características, Goodman responde: “digamos que conozco a un tipo que conoce a un tipo… Que conoce a otro tipo”, una de sus frases más características a lo largo de la serie y con la que dejaba entre ver su amplia agenda de contactos en el mundo delictual.

Así, confesando que ni si quiera sabía su nombre, el abogado coordina una reunión con el enigmático distribuidor a través de uno de sus conocidos. El enigmático contacto de Saul resultó ser Gustavo Fring, un chileno dueño de la cadena de comida rápida Los pollos hermanos que conforme avanzaba la serie, se instalaba como uno de los antagonistas más sanguinarios de la trama.

Y a pesar de que la primera reunión no llegó a concretarse, el importantísimo contrato que los cocineros de metanfetamina consiguieron con el imperio dominado por Fring fue fruto de los movimientos del mediático legista.

*”Save Walter White”: de la caridad al lavado de dinero

Mientras que el negocio de la metanfetamina se caracterizaba por una constante turbulencia, la vida personal de Walter White no se quedaba atrás. El cáncer llegó en un momento donde nada andaba bien: las deudas asediaban a su familia, obligada a ahorrar cada centavo que fuera posible, al mismo tiempo que el matrimonio se enteraba de que tendrían otro hijo, que llegó sin ninguna planificación.

Justamente, fueron esos aprietos económicos los que motivaron al profesor de química a explotar sus conocimientos en pos del negocio de la droga. Entrando en él, podría juntar una robusta herencia a sus familiares antes de que el cáncer terminara matándolo.

Una vez que tuvo las primeras retribuciones económicas de la droga en sus manos, sus inquietudes se volcaron hacia la imposibilidad de aliviar las preocupaciones de su familia sin despertar sospechas sobre su nuevo oficio. Esto, especialmente después de que su hijo mayor abriera un sitio web bautizado como Save Walter White, donde contaba la historia del cáncer de su padre con el objetivo de pedir donaciones anónimas en Internet.

Acongojado, White acude por el consejo de Goodman que, al enterarse del gesto de su primogénito, le sugirió utilizar las donaciones como una forma eficiente de lavar el dinero obtenido con las drogas y, así, poder utilizarlo.

Sin embargo, no se trataría de una donación anónima y excesivamente generosa. El abogado, cauteloso y consciente de los problemas que dicha movida podía generar, le comentó a su representado que contaba con el contacto de un hacker profesional de Bielorrusia, que desde el sótano de su madre podía administrar el dinero en múltiples y modestos aportes totalmente “legales” en el papel.

Otro problema solucionado gracias a los diversos contactos tejidos por Goodman y que, a su vez, le otorgaron a Walter White la primera fachada para poder utilizar las regalías conseguidas gracias a preparación de la metanfetamina azul.

*Los primos Salamanca: Walter White salvado por la campana

El asesinato de Tuco Salamanca tuvo sus consecuencias varios capítulos después. Tras enterarse del fallecimiento del narco, sus primos, dos misteriosos, inexpresivos y violentos hermanos gemelos, emprendieron viaje desde México para asesinar al responsable.

En el camino hacia Estados Unidos, los primos visitaron a su tío Héctor Salamanca, que les entregó el nombre del sujeto que estaría detrás de Heisenberg. Para cuando llegaron a Albuquerque, los hombres ya tenían claro quién era el sujeto que terminó con la vida de Tuco.

Para la tercera temporada, Skyler, la esposa de Walter, ya estaba enterada de las actividades ilícitas de su marido. Prometió no decir nada al respecto bajo la condición de que le otorgara el divorcio y abandonara la casa.

Preocupado por el nuevo estado de las cosas, Goodman le solicita a Mike Ehrmantraut -un ex policía y socio en común entre el abogado y Gustavo Fring- que instalara micrófonos en la casa del matrimonio, para así vigilar que Skyler no delatara los negocios de su cliente.

Sin embargo, White ingresó a la fuerza al hogar justo cuando Mike terminaba de instalar los dispositivos. Una vez terminado su trabajo, el ex policía se percató de la llegada del auto de los primos Salamanca, empecinados en matar a Heisenberg. Una veloz llamada de Mike a Gustavo provocó que los hermanos abandonaran temporalmente su misión, luego de recibir un mensaje de Fring con el texto “pollos”.

De esta forma, y casi inconscientemente, Saul salvó la vida de su representado, que estuvo a punto de morir a mano de los Salamanca. Posteriormente, la instalación de los micrófonos de Goodman también permitió que el abogado evitara otro error de White que, tras enterarse de que su esposa tenía un amante, condujo enfurecido a enfrentarlo. Por suerte, Saul y Mike llegaron a tiempo para evitarle a Walter una exposición totalmente innecesaria, en un minuto complejo para la discreción del negocio.

*La pieza elemental para la muerte de Fring

Poco a poco y con el avance de las temporadas, el vínculo entre Walter y Jesse iba empeorando. También lo hacía la relación entre Fring y White, hasta llegar al punto en que ambos estaban convencidos de que, eventualmente, uno de los dos mataría al otro.

Cranston interpretando a Walter White al lado del personaje Jesse Pinkman.

Finalmente, fue Gustavo quien terminó muriendo a manos de Walter, quien antes debió convencer a Jesse de que Fring había sido el responsable del envenenamiento del hijo de su novia.

Aunque inicialmente pensó que Walter era el culpable, el joven finalmente decantó por confiar en su antiguo socio, asesinando al nuevo “cocinero” de Gus con el fin de que no pudiera reemplazar el rol de White en la cadena productiva y, por consecuencia, obligándolo a mantenerlo con vida.

Sin embargo, la policía comenzó a sospechar que Jesse había sido el responsable de la intoxicación del niño, encarcelándolo mientras investigaban si estaba realmente relacionado con el estado de salud del menor. Mientras estuvo recluido e incomunicado, la única persona que podía visitarlo era su abogado: Saul Goodman.

En la reunión dentro del cartel, Goodman le explica a Pinkman que esa mañana intentaron asesinar a Walter White en su propia casa. Al solicitarle que le dé alguna información que sirva de ayuda para idear un nuevo plan, el joven le cuenta del “tío Salamanca”, un hombre parapléjico que Gustavo solía visitar en un hogar de ancianos para torturarlo psicológicamente (y que, además, era el tío de los primos y Tuco).

Gracias a la conversación entre el abogado y Pinkman, White pudo idear el asesinato de Fring asociándose criminalmente con Salamanca. Tras hacerle creer al chileno que su enemigo se reunió con la DEA para delatarlo, Walter consiguió que Gustavo visitara a Salamanca, empecinado en asesinarlo. Mientras tanto, el profesor de química instaló una bomba en la silla de ruedas del anciano, que se activaba cuando este hacía sonar repetitivamente una campanita que utilizaba para comunicarse.

De esta forma, la información obtenida por Saul Goodman se transformó en la revelación más importante para concretar la muerte del mega distribuidor de drogas, coronando una nueva era donde, por un tiempo breve, el dúo de White y Pinkman –en asociación con Mike– logró dominar por completo el mercado.

*El escape definitivo y la premonición sobre el presente de Better Call Saul

Desde su inserción en la segunda temporada, la presencia de Saul Goodman se hizo una constante en la trama de la serie, manteniendo sus apariciones hasta la temporada final. La última escena del abogado en Breaking Bad tiene lugar en el penúltimo capítulo de la serie.

Una vez que Heisenberg fue descubierto por la DEA, el único camino disponible era hacer valer el servicio de desaparición forzosa ofrecido por otro de los conocidos de Saul. Para entonces, un grupo de nazis –que fueron sus últimos socios– habían robado gran parte de su dinero, asesinado a Hank (el cuñado de Walter que trabajaba en la DEA) y secuestrado a Jesse para que cocinara metanfetamina en calidad de esclavo.

En ese contexto, sólo Walter y Saul Goodman lograron escapar y pagar por una nueva vida. Por la fama del abogado, el hombre encargado del servicio le comentó que su reinserción demoraría un poco más de lo normal, y que hasta entonces debía compartir escondite con su ex socio.

Hasta ese momento, White aún no asumía su destino. Estaba seguro de que debía salir y matar a los nazis para recuperar el patrimonio que construyó para su familia, además de vengar la muerte de su cuñado y rescatar a Pinkman. Y en ese plan consideraba los servicios legales de Goodman.

Ante la negativa del abogado, el ex capo de la droga le recordó una frase que le dijo por primera vez al principio de la quinta temporada: “Terminamos cuando yo digo que terminamos”. Pero la debilidad física que el retorno del cáncer provocó en Walter, más la clara caída del negocio, hicieron que Saul se negara, afirmando que todo ya había acabado.

Cabe destacar que, en dicha escena, conocemos los primeros indicios de lo que será la nueva vida del abogado, retratada en varias escenas de Better Call Saul. En medio de la pelea con su ex representado, Goodman afirma que “con suerte, en unos meses, y en el mejor de los casos, seré el manager de un Cinnabon en Omaha”.

Esta última escena, que plantea un posible futuro en la vida de Saul Goodman, se transforma en el presente narrado en el spin off del abogado, cuyo verdadero nombre es Jimmy McGill, y del cual su desenlace definitivo se conocerá este 2022.

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