Exalcohólico, dramaturgo y maestro de Knausgård: Jon Fosse, el nuevo Nobel de Literatura

Poco conocido a nivel global, obtiene el Nobel a sus 64 años. Es autor de novelas, poesía y sobre todo dramaturgia. Tuvo una caída por el alcoholismo que le impedía escribir. Sus obras más conocidas son su Trilogía, y sobre todo, su Septología.


No es el autor más conocido de Noruega, de hecho, ese puesto lo ocupan con justeza el autor de novela negra Jo Nesbø, y el novelista Karl Ove Knausgård, baluarte de la autoficción. Pero el cuarto Premio Nobel de Literatura del país nórdico recayó en un autor escasamente conocido, Jon Fosse. Quizás sus otros dos colegas son demasiado populares para la Academia Sueca que ve con cierta reticencia la masividad.

Era lo esperable tras la ganadora del 2022, la francesa Annie Ernaux, quien sí es muy leída y publicada en castellano con editoriales importantes. “Han sido bien malos los últimos Nobel”, reconocía en privado un importante librero de Santiago en la previa al galardón. Quizás la misma Ernaux y Kazuo Ishiguro (2017) han sido los últimos aciertos plenos del premio.

De hecho, en la misma web del Nobel se hizo una encuesta entre los cibernautas minutos después de anunciado. Una abrumadora mayoría, superior al 85%, asegura no haber leído jamás a Fosse. De esta forma se repite una tendencia que ha cruzado al galardón por siempre, de reconocer a autores alejados del radar más extenso y ubicados en círculos más acotados. Por supuesto, en su mayoría europeos, blancos y hombres.

Partamos por lo básico: Jon Fosse tiene 64 años y nació en Haugesund, Noruega. Es un prolífico autor que ha incursionado en novelas, cuentos, obras de teatro y libros infantiles. Siempre se le consideró un eterno candidato al Nobel. Su obra ha sido comparada con dos grandes de la dramaturga: Henrik Ibsen y Samuel Beckett. De hecho, es en el teatro donde ha alcanzado bastante renombre. Incluso, es reconocido admirador de otro dramaturgo, el español Federico García Lorca. También fue profesor de Knausgård en un taller literario, a quien le destrozó sus primeros poemas.

Me sorprendió que me llamaran, pero al mismo tiempo no. Los últimos 10 años me he preparado con cautela para la posibilidad de que esto ocurriera”, dijo Fosse esta mañana a la televisora pública noruega NRK. “Recibir la llamada fue una gran alegría”.

Fosse es católico converso y por muchos años fue alcohólico, cosa de la que ha hablado abiertamente en entrevistas. “He tenido críticas malas y muchas crisis, pero nunca ha afectado a ese espacio. Nunca he podido escribir cuando bebía, porque me volvía sentimental, perdía la precisión, la agudeza, el foco, la claridad; incluso con una pequeña cantidad de alcohol mi escritura se volvía pésima. No escribo todos los días, pero cuando lo hacía, la combinación durante muchos años era escribir de día y beber de noche. Cuando empecé a hacerlo por las mañanas tuve que parar. Y lo logré”, contó en 2019 en entrevista con El País, de España.

Writer Jon Fosse poses in Oslo, Norway December 8, 2015. NTB/Ole Berg-Rusten via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. NORWAY OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN NORWAY.

En sus libros, lo suyo es lo experimental, la narrativa con densidad poética. “Fosse combina fuertes vínculos locales, tanto lingüísticos como geográficos, con técnicas artísticas modernistas”, detallan en el sitio web del Nobel, pero él rehúye de cualquier categoría. “No me gustan esos conceptos”, dijo al matutino peninsular.

Consultado por Culto, el Dr. César Díaz-Cid, director Escuela de Lenguaje y Comunicación U. San Sebastián, comenta sobre su obra: “Lo primero que podemos destacar es que se trata de un escritor multifacético que ha incursionado en la mayoría de los géneros literarios, desde la poesía, pasando por la novela, el ensayo, los libros para niños. Pero es en el género dramático donde su producción ha alcanzado reconocimiento a nivel mundial. Su prosa está caracterizada por muchos elementos que concuerdan con la mirada y el gusto de los tiempos”.

“En lo temático diríamos que en el nuevo milenio hay interés por los escritores que profundizan en las vidas de la gente común y Fosse en eso es un maestro. En lo formal, se inclina por la brevedad, aspecto que se acomoda al hábito de lo instantáneo que nos caracteriza. A eso se suma la incorporación de elementos ensayados por las vanguardias de los primeros años del siglo pasado: alteraciones sintácticas que acercan su literatura a la oralidad, a la musicalidad del lenguaje más que a la escritura. En suma, las temáticas y formas que propone Fosse dan con el gusto del lector actual y sobre todo con el interés del espectador de teatro”.

Writer Jon Fosse poses in Oslo, Norway December 8, 2015. NTB/Ole Berg-Rusten via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. NORWAY OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN NORWAY.

Fosse reconoce que como lector prefiere a la literatura de antaño a la actual. Cuando se le consultó si leyó Mi lucha, de su antiguo discípulo, contestó: “La verdad es que solo trozos, no leo casi a autores contemporáneos, prefiero cosas antiguas. Últimamente, he estado muy metido en textos de teología. Me encantaría ser un cura, creo”. De hecho, también se explayó de su admiración por García Lorca.

“Me apasiona su trabajo, pero no recuerdo cómo lo descubrí. Es uno de mis autores favoritos de todos los tiempos. Cuando leo las traducciones de sus versos siempre acabo añadiendo mis notas. Aunque no sé español, he adaptado Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba usando diccionarios en distintos idiomas. Hay un sonido muy particular en su obra y yo traté de capturar la poesía y el ritmo tan claro de su escritura. Lorca escribe una música literaria parecida a la que yo trato de plasmar”.

FILE - Norwegian author Jon Fosse' poses for a photo as his book Septologien is launched at Det Norske Teatret in Oslo, Sept. 6, 2019. The Nobel Prize in literature has been awarded to Norwegian author Jon Fosse. The permanent secretary of the Swedish Academy announced the prize Thursday, Oct. 5, 2023, in Stockholm. The academy says the prize is for Fosse's “his innovative plays and prose, which give voice to the unsayable.” (Hakon Mosvold Larsen /NTB Scanpix via AP, File)

Sus libros

Vamos a la biblioteca. Su primera novela fue Rojo, negro, en 1983, “tan rebelde como emocionalmente cruda, abordó el tema del suicidio y, en muchos sentidos, marcó el tono de su obra posterior”. Fosse recordó esa ópera prima en El País. “Al principio de mi adolescencia tocaba la guitarra y el violín, y hacía letras para canciones. Me encantaba escribir porque sentía que entraba en otro lugar, en un refugio donde estar solo y sentirme seguro. Pronto comprendí que no valía para la música. Escribí una primera novela épica muy mala, y a los 20 la segunda. En esta, por motivos que desconozco, ya había desarrollado mi propio lenguaje. Se llamaba Red, Black (rojo, negro), como la de Stendhal, aunque no la había leído. Se publicó y de repente era escritor”.

También escribió una Septología, siete libros -publicados entre 2019 y 2021-protagonizada por el pintor Asle y que en castellano se encuentra traducida por una pequeña editorial española, De Conatus. Es considerada su obra más importante.

“La novela, de 1.250 páginas, está escrita en forma de monólogo en el que un artista anciano habla consigo mismo como si fuera otra persona. El trabajo avanza aparentemente sin fin y sin pausas en las frases, pero se mantiene formalmente unido mediante repeticiones, temas recurrentes y un lapso de tiempo fijo de siete días. Cada una de sus partes se abre con la misma frase y concluye con la misma oración a Dios”, reseña el sitio web del Nobel.

De hecho, uno de los libros de la septología, Un nuevo nombre: Septología VI-VII, descrita por Olsen como su “obra cumbre, fue finalista en el Premio Booker Internacional, en 2022.

También su Trilogía, publicada por De Conatus en castellano. “Una cruel saga de amor y violencia con fuertes alusiones bíblicas, está ambientada en el árido paisaje costero donde se desarrolla casi toda la ficción de Fosse”. Por este tríptico recibió el Premio de Literatura del Consejo Nórdico 2015.

César Díaz-Cid destaca su dramaturgia. “De sus obras de teatro se puede mencionar La madre y el niño o Alguien va a venir que es una respuesta literaria a Esperando a Godot de su admirado Samuel Beckett. Varias de sus novelas están traducidas al español. Menciono por ejemplo Trilogía cuyos protagonistas son una joven pareja que debe sortear las asperezas de la vida actual. Septología es una novela impactante. De reciente aparición en español es Mañana y Tarde”.

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