Carlos Cruz y la vuelta de los sobresueldos: Lo del Ejército “no tiene ningún punto de comparación” con el MOP Gate

09.02.2018 CARLOS CRUZ LORENZEN, SECRETARIO EJEUTIVO CPI, EN ENTREVISTA PARA DIARIO LA TERCERA FOTO: SEBASTIAN BROGCA/ LA TERCERA.

Ex ministro de Lagos, condenado por fraude al Fisco en el caso en que se pagaban sobresueldos a funcionarios de su cartera, rechaza la comparación hecha por la abogada del CDE María Inés Horvitz. "El MOP Gate no tuvo nada que ver con gastos reservados", dice, además que "quien administraba esos fondos nunca hizo uso personal de esos recursos, se usó para contratar personas", y que eso permitió concretar obras. "Nunca se nos condenó por malversación de recursos públicos", asevera.

“Parte de ese dinero era una especie de sobresueldo ilegal que él mismo se autocedía y también a otras personas que lo rodeaban. Tenía que contar con su confianza” y que esto “hace recordar el bullado caso MOP-Gate”, sostuvo anteayer la abogada del Consejo de Defensa del Estado, María Inés Horvitz, durante la audiencia en la Corte Marcial que resolvió no concederle la libertad a Juan Miguel Fuente-Alba Poblete. El ex comandante en jefe del Ejército está procesado por eventual delito malversación de caudales públicos, y hasta ahora las pesquisas arrojan el uso de gastos reservados para costear desde regalos y vacaciones hasta “mesadas” o “sobresueldos” a sus antecesores en el mando.

Al otro lado del teléfono, a Carlos Cruz Lorenzen no le agrada la comparación y quiere dejarlo claro ante las consultas de La Tercera PM. No le molesta recoger el guante, aunque tenga que volver por unos momentos hacia atrás, cuando era ministro de Obras Públicas del Presidente Ricardo Lagos y terminó como símbolo del Caso MOP Gate. En él -tras años de investigación- fue condenado por fraude al Fisco junto con otras 12 personas, en una causa en la que se le pagaban sobresueldos a funcionarios de la cartera.

“No. No tiene ningún punto de comparación”, contesta ante el paralelo manifestado por Horvitz.

Según él, “en primer lugar, el MOP Gate nada tiene que ver con uso de gastos reservados. Por lo tanto, en ese sentido hay un error conceptual de fondo de parte de la abogada Horvitz. En segundo lugar, efectivamente en el Caso MOP Gate, los recursos que se generaron fueron destinados a pagar personal absolutamente necesario para el funcionamiento de la unidad de concesiones del Ministerio de Obras Públicas”.

Y agrega: “En este caso, no tengo tan claro cuál haya sido el destino de los recursos que usó el general en jefe del Ejército”.

-Es decir, ¿no es comparable el caso MOP Gate con el uso que le habría dado el general Fuente-Alba, que lo habría usado para cubrir todo tipo gastos?
-En tercer lugar, quien administraba esos fondos nunca hizo uso personal de esos recursos. Se usaron para contratar personas que, como digo, eran fundamentales para el cumplimiento de las funciones que se nos habían encomendado. Y el resultado de esos recursos está a la vista: las obras que se hicieron durante los años 1995 al 2002 muestran de forma fehaciente que esos recursos fueron bien utilizados. Eso, independientemente del juicio que al respecto haya tenido la justicia, que creo que fue un juicio tremendamente injusto. Pero independientemente de eso, esos recursos se utilizaron en gestiones que permitieron dotar al país de una infraestructura de la cual hoy está disfrutando.

-¿La diferencia la hace que hay resultados tangibles?
-Son resultados sumamente tangibles. Por lo tanto, creo que la abogado Horvitz, una vez más, mira estas cosas con una perspectiva muy sesgada.

-Dijo que todavía encuentra que el juicio por el MOP Gate fue injusto. Pero la justicia, en todas sus instancias, determinó que hubo delito y usted fue condenado por fraude al Fisco.
-Sí, nosotros fuimos condenados. Pero hay que destacar que nunca se nos condenó por malversación de recursos públicos (que es la razón por la que ha sido procesado Fuente-Alba). Y el fraude al Fisco tiene que ver con destinar recursos a fines que no eran estrictamente necesarios; sin embargo, la comunidad puede comprobar que esos recursos fueron bien utilizados, en cuanto las obras por las que estas personas estaban contratadas sí se hicieron, y ahí están las obras.

-¿Le impresiona lo que se ha ido sabiendo del Caso Fuente-Alba? ¿Que un ex comandante en jefe pagara mantención de casas, regalos y vacaciones con esos dineros?
-Nada de eso se acreditó en el Caso MOP Gate. Es bastante distinto el destino de los recursos. No tengo un juicio definitivo de lo que le puede pasar al general Fuente-Alba, o lo que ha hecho él. Eso todavía es materia del proceso. Pero si las imputaciones son esas, me imagino que él tendrá que demostrar que no fue así.

-Puestas así las cosas, que se use de forma genérica el vocablo “sobresueldos” en este caso, ¿le molesta? ¿le es irrelevante?
-No, tiene que ver más bien con un uso peyorativo del concepto, porque en el caso nuestro los recursos se utilizaban efectivamente para trabajos efectivos. Nunca fueron sobresueldos no debidamente justificados desde el punto de vista laboral. A lo mejor desde el punto administrativo se podría haber considerado así, pero desde el punto laboral, desde el punto de vista de la dedicación de las personas para las cuales se destinaron esos recursos -como digo- está demostrado por los resultados que se alcanzaron.

-Además que “sobresueldos” es un juego de palabras, porque las platas se entregaban en un sobre.
-Bueno, eso ya es parte del anecdotario.

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