Con una infección cutánea, “apático” y “deprimido”: las razones del silencio de Bolsonaro tras su derrota ante Lula

El Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, da un comunicado de prensa en el Palacio de Alvorada en Brasilia, el 1 de noviembre de 2022. Foto: Reuters

El vicepresidente brasileño, Hamilton Mourão, explicó que Bolsonaro sufre de una herida en una pierna, por lo que permanece recluido en su residencia oficial en Brasilia. Asesores temen que el derrotado presidente “no consiga completar su mandato”, debido a su estado psicológico.


La última vez que el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, apareció en sus redes sociales fue el pasado 2 de noviembre, cuando publicó un video en el que desautorizó a grupos de camioneros de la extrema derecha que bloqueaban cientos de carreteras en todo el país para protestar por la victoria del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial del 30 de octubre pasado. Desde que perdió las elecciones, Bolsonaro ha estado en el Palacio de Planalto solo dos veces y pasa sus días en el Palacio da Alvorada, su residencia oficial en Brasilia. Y la agenda del presidente repite a diario la misma frase: “Sin compromisos oficiales”.

La que ha sido una total falta de información oficial sobre la ausencia de Bolsonaro de la vida pública fue rota este miércoles por el vicepresidente, Hamilton Mourão, quien dijo al diario O Globo que el mandatario padece de erisipela, una enfermedad cutánea que le ha producido una herida en una pierna y le impide dejar su residencia oficial en Brasilia, donde permanece recluido.

Personas usan sus manos para taparse la boca durante una protesta realizada por los partidarios de Jair Bolsonaro contra el presidente electo, Luiz Inácio Lula da Silva, frente al Cuartel General del Ejército en Brasilia, el 15 de noviembre de 2022. Foto: Reuters

“Es una cuestión de salud. Está con una herida. No puede ponerse un pantalón, ¿cómo va a venir acá, en bermudas?”, dijo Mourão al periódico brasileño, en el palacio presidencial del Planalto.

La erisipela es una infección en la piel causada por la bacteria conocida como Streptococcus pyogenes, que también puede ser agente del proceso infeccioso Staphylococcus aureus y otros. Entra al cuerpo a través de picaduras de insectos, sabañones y hongos en las uñas, señala el portal brasileño iG.

El sitio VivaBem de UOL destaca que esta infección es considerada más común en personas con problemas de circulación o diabetes. La dolencia se asienta en la parte más profunda de la piel y se caracteriza por placas rojas y dolorosas. En general, la condición se manifiesta en las piernas. Colaboradores dijeron que Bolsonaro comenzó a quejarse de dolor en las piernas durante los viajes en avión en plena campaña electoral y que presenta heridas en ambas extremidades. La infección puede ser tratada con el uso de antibióticos. Se suele recomendar reposo para evitar la hinchazón.

Frente a este cuadro de salud, el presidente brasileño solo ha recibido a algunos ministros, asesores y políticos aliados en Alvorada. Durante este período, Bolsonaro hizo solo dos declaraciones públicas -un comunicado y un video publicado en las redes sociales- y dejó de realizar sus tradicionales transmisiones semanales en vivo, destaca la prensa local.

Desde la victoria de Lula, el presidente solo estuvo dos veces en Planalto para reunirse con su ministro de Economía, Paulo Guedes, el 31 de octubre, y para saludar al vicepresidente electo, Geraldo Alckmin, el 3 de noviembre, asegura la Revista Fórum.

Sin agenda, Bolsonaro ha terminado “tercerizando” el gobierno en Mourão, señala la publicación. De hecho, el vicepresidente, un general electo senador por Rio Grande do Sul en las elecciones de octubre, reemplazó al mandatario el miércoles en una ceremonia de oficialización de embajadores en Brasil, de la que participaron, entre otros, la embajadora de México, Laura Esquivel, y el embajador de Argentina, Daniel Scioli.

Esa prolongada ausencia de Bolsonaro, explicada recién este miércoles por su vicepresidente, desató una serie de conjeturas en la prensa local, que especuló con la posibilidad de una enfermedad y también con una posible “depresión postelectoral”. Ese último extremo hasta fue barajado por dirigentes del Partido Liberal, que respaldó su frustrada candidatura para la reelección.

Al respecto, el columnista de Metrópoles, Guilherme Amado, asegura que asesores cercanos a Bolsonaro temen que el presidente derrotado “no consiga completar su mandato” debido a su estado psicológico, ya que, en la práctica, está alejado de la presidencia desde el día de las elecciones.

Personas cercanas a Bolsonaro e describen su estado como “apático” o “deprimido”. El mandatario ha tenido muy pocos compromisos públicos en las últimas dos semanas. No hizo sus tradicionales transmisiones en vivo de los jueves, un hábito que mantuvo incluso cuando viajaba al extranjero, destaca Amado.

El diputado federal Paulo Pimenta (del Partido de los Trabajadores de Lula) afirma tener informes del interior del gobierno que confirman la información de Amado. “Está absolutamente sacudido emocional y psicológicamente”, ratificó a la Revista Fórum. “Hay una mesa donde hacen reuniones, inclusive las bancadas, que él trató de hacer dos o tres reuniones. Se sienta en un rincón de la mesa, los hijos participan cuando están, él pone las manos y apoya la cabeza encima y se pasa media hora llorando y todos alrededor, se paran y miran”, describe.

El diputado también dice que intentaron, “dos o tres días después, hacer otra reunión, pero no funcionó. Se sentó, con la voz entrecortada, bajó la cabeza, lloró, lloró desesperadamente. Nunca más volvió a celebrar una reunión, no habla con nadie, cambia de humor y abandona por completo cualquier liturgia y cualquier función relacionada con su cargo. En rigor, estamos sin presidente”, concluyó.

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