De Elena Caffarena a Celia Cruz: Mujeres Bacanas con enfoque latinoamericano

Santiago,  05 03  2019RETRATO GRUPAL A LAS AUTORAS DEL LIBRO MUJERE

Santiago, 05 03 2019 RETRATO GRUPAL A LAS AUTORAS DEL LIBRO MUJERES BACANAS, PARA LA SECCION DE CULTURA DEL DIARIO LA TERCERA. FOTO: JOSE LUIS MUÑOZ / LA TERCERA

Sofía García-Huidobro, Isabel Plant, Concepción Quintana y Fernanda Claro publican el segundo volumen de su proyecto nacido en 2016. Destacan las historias de mujeres que van desde el deporte hasta la política.




Son mujeres que se han destacado en sus áreas, pero que por sobre todo se han atrevido a ser distintas. Esa es la premisa que siguen las autoras de Mujeres Bacanas al momento de ver qué personajes destacarán día a día. El proyecto creado por las periodistas Isabel Plant, Fernanda Claro, Sofía García-Huidobro y Concepción Quintana, nació en 2016 en internet, donde a través de un sitio web y redes sociales fueron publicando todos los días biografías de mujeres dignas de destacar. Artistas, científicas, deportistas, activistas, intelectuales y políticas de todas las épocas son parte del catálogo de Mujeres Bacanas que al día de hoy acumula alrededor de 700 historias. Todas diferentes y fascinantes.

Tras el éxito en internet y con un primer libro (Catalonia, 2017) que reunió 100 de esas biografías y ya va por su cuarta edición, ahora sus autoras publican una nueva entrega. Se trata de Mujeres bacanas latinas, ilustrado por la española Sonia Pulido, y que reúne las historias de 61 mujeres latinoamericanas sobresalientes en distintas áreas. "Mujeres bacanas es un proyecto de visibilización y memoria, y creemos que la latinoamericana en este momento quizás había sido dejada de lado", comenta Isabel Plant sobre el enfoque del nuevo libro.

Así hicieron una selección que incluye a personajes como la diseñadora de modas venezolana Carolina Herrera, la folclorista chilena Margot Loyola, la cantante cubana Celia Cruz, la luchadora por los derechos femeninos chilena Elena Caffarena, la pianista pascuense Mahani Teave, y la cantante y folclorista argentina Mercedes Sosa. Pero también a algunas menos conocidas masivamente, pero cuyo aporte ha sido de gran importancia: Celina Turchi, la epidemióloga brasileña que lideró la investigación sobre el virus Zika; Eulalia Guzmán, arqueóloga mexicana y gran investigadora del antiguo México; o Brigitte Baptiste, bióloga y experta en temas de biodiversidad, quien además es conocida por su historia como mujer transgénero, una de las primeras en poder cambiar su nombre en su cédula de identidad en Colombia. "Tratamos que haya representatividad de países y épocas. Hay algunas históricas, otras contemporáneas. Claramente no es un asunto matemático, pero tratamos que sea bastante proporcional", explica Sofía García-Huidobro sobre la selección.

Dentro de esa selección latinoamericana, también hubo preocupación por incluir mujeres chilenas en las distintas categorías. Entre otras, aparecen nombres como Candelaria Pérez, la primera mujer soldado del Ejército de Chile; Adriana Hoffmann, botánica y Premio Nacional de Medio Ambiente; Carla Cordua, Premio Nacional de Humanidades y filósofa estudiosa de la obra de Kant, Hegel y Wittgenstein; o Anita Lizana, una destacada del tenis que llegó a obtener un total de 24 títulos.

"En el primer libro, que era de mujeres de todo el mundo, había varias chilenas y 30 latinoamericanas. En este segundo volumen, a las chilenas les dimos una preferencia no numérica, pero sí con una representación importante", comenta Fernanda Claro.

Así como Mujeres Bacanas se ha instalado como una oportunidad para que el público pueda descubrir a nuevas mujeres de la historia, para sus autoras también ha sido un proceso de aprendizaje. "Ver que había mujeres que eran efectivamente protagonistas históricas y que han quedado fuera de la cultura más común es súper sorprendente, porque son nombres que uno no tiene claros en referencias", añade Claro.

No hay mujeres perfectas

Entre sus biografías, Mujeres bacanas latinoamericanas no solo tiene historias felices. Hay varias mártires o vidas complejas que quedan de manifiesto entre sus páginas. Por ejemplo, la de Manuela Sáenz, prócer de la independencia de Perú y Ecuador, que pasó sus últimos días vendiendo tabaco por dinero hasta que murió en 1856 de difteria. O también, la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, cuya única hija mujer murió a los seis años, algo que marcó su vida.

"La narrativa mundial dice que cualquier mujer que triunfa siempre es bonita, buenita, y ordenadita. Puede ser que algunas sean así, pero es mucho más complejo. Nuestras biografías son cortas porque están pensadas para un libro accesible a todo el mundo. Sin embargo, siempre queremos destacar que la vida es mucho más difícil. Y, sobre todo, que una mujer destaque en ese contexto", comenta Plant.

En esa línea, Mujeres Bacanas ofrece historias de éxitos, pero también de superación de dificultades. "No son las mujeres perfectas las que nos interesan, porque además no existen, sino que las valientes", agrega García-Huidobro.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.