Desde el uso de mascarillas hasta el control fronterizo: las dudas que deja el nuevo Paso a Paso

Foto: Agencia Uno.

Desde este jueves 14 de abril, entra en vigencia el modelo de control de la pandemia del gobierno de Boric y ya hay críticas entre los expertos, incluido el Colegio Médico. Un plan confuso y que además flexibiliza medidas que pueden perjudicar el escenario epidemiológico concentran los cuestionamientos.




El debut del plan para el manejo de la pandemia dado a conocer por el Ministerio de Salud ya comenzó a sumar críticas, incluidas las del Colegio Médico, donde hasta sólo unos meses estaban en puestos directivos varias de las actuales autoridades.

El martes, se dieron a conocer los ejes del nuevo plan “Seguimos Cuidándonos, Paso a Paso”, estrategia que tiene como principal cambio la flexibilización del uso obligatorio de la mascarilla en espacios abiertos en las nuevas fases de bajo y medio impacto sanitario, y se actualizó el Plan Frontera Protegida, el cual comenzará a regir desde este jueves. Así, se establecieron tres niveles de alerta, que dependen de lo que ocurre afuera y dentro del país, y si aparecen nuevas variantes de preocupación.

Uno de los que inició las críticas fue el secretario general del Colegio Médico, José Miguel Bernucci, quien comenta que “la entrega de información no ha sido de la forma más prolija, como hubiésemos querido. Hay enredos y un grado de confusión en los últimos anuncios”.

En la misma línea se manifestó el exministro de Salud Jaime Mañalich al señalar que además de las renovadas medidas, el nuevo Plan Paso a Paso en sí es confuso, pues no se terminan de entender las etapas: “Conceptualmente, este plan es de cinco etapas y no de tres como se ha dicho engañosamente, que van desde un cierre extremo o máxima preocupación hasta la posibilidad más amplia”, remata.

Parte importante de los cuestionamientos apuntan a la poca claridad en las definición de nuevas etapas: Bajo Impacto Sanitario, Medio Impacto Sanitario y Alto Impacto Sanitario, las que operan frente a dos escenarios, uno de Restricción y otro de Apertura. El primero, responde a un escenario mundial donde aparezca una nueva variante más contagiosa, letal o con gran evasión inmunológica. Es en esta etapa donde pueden dictaminarse cuarentenas. En el segundo escenario, en tanto, se asume un contexto en que la protección contra la enfermedad se asegura sin la necesidad de recurrir a nuevos refuerzos de vacunas o cambios al esquema de inmunización.

El director del Instituto de Salud Pública de la U. Andrés Bello, Héctor Sánchez, enfatiza que esta distribución de etapas no está del todo clara y que será más complicado para las personas entenderlo: “Desde el punto de vista comunicacional no está bien logrado para que la gente lo entienda, la gente va seguir sin entender cuando se pasa de una etapa a otra, porque no están claros límites. Desde el punto epidemiológico me parece bien, pero desde el punto de vista comunicacional hay que hacer un trabajo más profundo para que se entienda de forma más fácil”.

Fuera mascarillas

Pero no sólo la reformulación de las etapas del control de la pandemia genera inquietud. Más cuestionamientos hay entre los expertos sobre la flexibilización de las medidas sanitarias. Desde hoy, por ejemplo, el uso de mascarillas en el país ya no es obligatorio en espacios abiertos, siempre y cuando se pueda mantener al menos un metro de distancia física entre las personas y la comuna se encuentre en las fases de Bajo o Medio Impacto Sanitario.

La cercanía del invierno y consiguiente aumento en la circulación viral de otros virus respiratorios, como la influenza, han levantado la alerta de expertos como el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermeras y Enfermeros de Chile (Fenasenf), José Luis Espinoza, quien señala que “como federación consideramos esta medida osada, sobre todo considerando que estamos en una época del año que inician las bajas temperaturas y aumentan las enfermedades respiratorias en invierno. Además, la OMS acaba de enviar una alerta mundial de una nueva variante, la XE, que podría poner en jaque todo lo avanzado”.

La libertad del uso de mascarillas en espacios libres coincide con la flexibilización del control de fronteras, ya que comenzarán a regir tres niveles de alerta dependiendo de la situación de las variantes de preocupación dentro y fuera del país. Actualmente, Chile está en el nivel 1 de alerta, el más bajo.

En este nivel de alerta no hay restricción para los viajes que entran o salen del país, la homologación de vacunas para los viajeros será voluntaria y el testeo previo es solo recomendado, pero al llegar a Chile, todas las personas podrían ser testeadas de forma aleatoria.

En ese escenario, Sánchez explica que “las nuevas variantes van a entrar y cuando lo hagan vamos a tener otro peak, porque son muy contagiosas. No me queda muy claro, porque no están pidiendo un PCR de entrada. Es una relajación que beneficia la actividad económica, pero a expensas de un menor control sanitario al ingreso”.

Francisca Crispi, presidenta del Colegio Médico de Santiago, sostiene que la homologación de vacunas voluntaria también podría ser un problema: Lo que nosotros creemos que es más riesgoso, es el Pase de Movilidad, porque en las fases de menor alerta no se va exigir homologar el pase previo al ingreso, eso podría ser un error. Lo mínimo que podemos solicitar es que las personas que ingresan estén vacunadas, sabemos que el proceso puede ser engorroso, pero las personas que no están inmunizadas tienen más probabilidad de contagiar”.

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