Fact-checking al fuego cruzado entre Luciano Arriagada y Gustavo Quinteros que remece a Colo Colo

Gustavo Quinteros y Luciano Arriagada.
Gustavo Quinteros y Luciano Arriagada.

El delantero llegó a ser considerado el amuleto del Cacique en el momento más crudo de su historia. Marcó un gol clave y sus condiciones lo llevaron hasta a la Selección que disputó la Copa América de Brasil. Después de su paso por la Roja, perdió continuidad y terminó arreglando un vínculo con Athletico Paranaense, de Brasil. El viernes, disparó contra el técnico.


La recta final de 2020 sorprendió a Colo Colo en el trance más oscuro de su historia, al menos desde el plano deportivo. Los albos no paraban de perder puntos y pagaban las consecuencias en la tabla de posiciones. El peligro del descenso, que en toda la existencia del club había sido una realidad lejana y ajena, ahora se transformaba en una amenaza concreta. En la cancha, el Cacique no encontraba el camino. El 6 de octubre, Blanco y Negro concretó un golpe con el que pretendía remecer a su debilitada escuadra: Gustavo Quinteros reemplazó a Gualberto Jara en la banca del Cacique. El arribo del ex técnico de Universidad Católica suponía una fuerte señal en una etapa crítica en la que el equipo albo y, en rigor, todo el club popular, se aferraba a cualquier atisbo de esperanza para salir del sótano y, en definitiva, defender su historia.

Tres días después del arribo del estratega, los albos visitaban a Coquimbo Unido. Lo hacían, otra vez, con la soga al cuello. Como si se tratara de uno de esos designios que tanto necesitaban los albos, Quinteros ordenó una modificación que hasta adquiría un carácter simbólico: en los 85′, el estratega ordenó la salida del campo de juego de Esteban Paredes, el máximo símbolo del club en el último tiempo. En su reemplazo ingresó Luciano Arriagada, entonces una de las principales promesas de la cantera de Macul. El cambio terminó siendo un éxito pleno: en la última jugada del encuentro, después de una asistencia de Gabriel Costa, el delantero de 18 años marcó el gol del agónico 2-2 con que terminó el encuentro. Los albos rescataban un punto crucial y, según los más optimistas, asistían al nacimiento de una nueva figura. O, cuando menos, de un nuevo amuleto.

Luciano Arriagada celebra el gol que le marcó a Huachipato, en mayo de 2021
Luciano Arriagada celebra el gol que le marcó a Huachipato, en mayo de 2021 (Foto: Agenciauno)

Ida y vuelta

Arriagada vio crecer exponencialmente su figuración. Sus redes sociales se colmaron de seguidores, se ganó la simpatía de los hinchas, quienes lo bautizaron como ‘Droguett’, por el parecido que le atribuyen con el personaje de la serie animada Diego y Glot, y los mismos seguidores lo situaban como el delantero que asumiría el relevo del Tanque. A mediados de año, Martín Lasarte le dio un empujón que parecía decisivo: lo incluyó en la Selección que participó en la Copa América que se jugó en Brasil. En ese torneo, estuvo a punto de relucir su rol de talismán y casi marcó en el partido frente a Uruguay. Al retorno del certamen continental, nada fue como el atacante esperaba. “Cuando volví de la Copa América, estaba muy motivado. Casi hice un gol y no sé qué hubiera pasado. Volví con muchas emociones, ganas de trabajar. En el primer partido, la vuelta con Palestino, Gustavo no me cita y me dice que tengo que ir de pelotero”, recordó el ariete en su paso por F90, de Espn. El golpe de realidad parecía demasiado potente. Y, en efecto, la afirmación es correcta, pues el incipiente goleador no apareció en la lista de convocados.

El 10 de septiembre, a Arriagada le llegó competencia. Quinteros había insistido públicamente por el fichaje de un centrodelantero y, al borde del cierre del libro de pases, la dirigencia terminó dándole en el gusto: contrató al venezolano Christian Santos, quien llegaba avalado por sus pasos por Alemania y España, aunque el tiempo se encargaría de demostrar que su aporte estaría muy lejos de las expectativas. “La verdad es que tampoco lo entiendo mucho. Quizás a él le gustaba más Santos”, teorizó el novel delantero. Lo cierto es que la afirmación tiene una validez relativa, porque, en rigor, aunque el llanero se transformó en un habitual convocado por el entrenador, principalmente por la carencia de grandes alternativas para el puesto, sus condiciones tampoco lo convencían. El ex delantero del Alavés sumó 13 encuentros por el Campeonato Nacional en todo su paso por Pedrero. Apenas en cuatro fue titular y totalizó 370 minutos, en los que anotó apenas un gol. En lo que sí tiene razón la queja del ariete que tiene acordado su paso al fútbol brasileño es en que dispuso de menos tiempo en el campo: desde su irrupción, Arriagada acumula apenas 260 minutos en 15 encuentros y en solo dos de ellos fue considerado desde el inicio. Eso sí, su producción goleadora triplica a la de Santos, pues le marcó a Huachipato y La Serena, aunque en 2022 aún no ha abierto el registro y, después de la decisión que tomó y de la ofensiva contra el entrenador, se ve difícil que disponga la posibilidad de hacerlo. “De parte mía, estoy entrenando con el equipo, siempre a disposición del técnico. Soy jugador de Colo Colo y si el técnico me necesita, estoy a disposición”, apuntó Arriagada, como una muestra de su disposición a seguir aportando hasta que se vaya. A Quinteros le da igual. Sin ir más lejos, este fin de semana, cuando no contaba con Juan Martín Lucero, tampoco lo consideró en la convocatoria.

Luciano Arriagada, uno de los futbolistas albos que entró en la convocatoria por urgencia
Luciano Arriagada, camino a la banca alba. (Foto: Agenciauno)

La presencia juvenil

Quinteros respondió, en una entrevista con La Tercera, respecto de la situación de Arriagada, aunque incluyó a los otros juveniles del plantel. El estratega enfatizó que en su gestión le ha dado permanentes opciones a los elementos surgidos de la cantera del club. “Es porque hay otros juveniles que están en mejor nivel. Por eso”, contestó en relación a la pérdida de continuidad del atacante y del volante Joan Cruz, dos de los valores más promisorios de las divisiones inferiores albas en el último tiempo. El contraataque del entrenador incluyó una mención a varios contemporáneos de ambos aludidos. “Los juveniles tienen la opción de probar suerte en otro club. Hay juveniles que se quedan y luchan por un lugar, como hizo Pizarro y hoy es una realidad; juega casi siempre. Otro juvenil que se quedó, anduvo muy bien y fue vendido fue Solari; Oroz volvió de un préstamo y tuvo mucha participación también… Bruno Gutiérrez, Jeyson Rojas... Varios juveniles que se juegan la posibilidad de jugar en Colo Colo y les va muy bien... Los juveniles que quieran irse tienen las puertas abiertas y los que quieran quedarse para luchar por un puesto en el club, también. Sabemos que jugar en Colo Colo cuesta más que en otros equipos, pero Colo Colo te da muchas opciones y es una vidriera mucho más grande que cualquier otro equipo”, disparó el DT.

Un punto a su favor es que en las campañas que ha tenido a su cargo el Cacique ha cumplido sin sobresaltos con la obligación reglamentaria de incluir elementos jóvenes. Sin ir más lejos, en el actual, los albos ya registran 1.546 minutos juveniles utilizados. Vale decir, les restan 344 por cumplir, una cifra más que abordable, considerando los encuentros que restan para que finalice la temporada.

Sigue en El Deportivo

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.