Horas cruciales para las primarias opositoras: Los nudos, vetos y secretos que marcan la negociación

Hasta el cierre de esta edición, los secretarios generales de toda la oposición estaban reunidos en la sede del Partido Socialista. El objetivo era destrabar la negociación para alcanzar primarias en gobernadores y alcaldes, la que ha estado marcada por “sobregiros" de lado y lado, dilemas identitarios y una “lista negra” de ciertos alcaldes de la ex Nueva Mayoría.




Hasta la sede del Partido Socialista llegaron, cerca de las 12:30, los secretarios generales y los encargados electorales de los partidos de la oposición, desde la DC hasta el Frente Amplio. La idea de la cita -que se seguía desarrollando hasta el cierre de esta edición- era empujar un último intento para alcanzar un acuerdo y destrabar la negociación por primarias nacionales en las elecciones municipales y de gobernadores regionales, cuyo plazo de inscripción expira mañana a las 17 horas.

El encuentro se da a solo horas de que el Frente Amplio informara a sus pares de la centroizquierda que no concurriría a dicho acuerdo y apuntara a pactos por omisión, determinación que terminaron reevaluando ayer tras las críticas del resto del sector y, asimismo, de la división que provocó dentro de sus propias filas.

Las tratativas se vienen extendiendo hace semanas y han estado marcadas, precisamente, por varias de las condiciones que el conglomerado exteriorizó ayer públicamente. Luego de que retrocedieran en su postura original, desde ese bloque fijaron tres “mínimos” para alcanzar primarias: un principio ético de no apoyar a ningún candidato involucrado en algún caso o investigación de corrupción; ciertos mínimos programáticos; y que todos los incumbentes vayan a la competencia.

La “lista negra” del Frente Amplio

Habiendo transparentado sus condiciones, desde el bloque, además, comunicaron quiénes serían los alcaldes que, según ellos, no podrían ser apoyados por los partidos. Los ediles de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera (ex PS); de Lo Espejo, Miguel Ángel Bruna (ex PPD); de Quinta Normal, Carmen Gloria Fernández (DC); de La Granja, Felipe Delpín (DC); y de Coquimbo, Marcelo Pereira (DC).

Sin embargo, el punto generó molestia en la ex Nueva Mayoría por dos razones. Desde la Convergencia Progresista y la DC leyeron las declaraciones del FA como una forma de poner en duda los mínimos de probidad y transparencia de las candidaturas de ese sector y, además, vieron que el bloque estaba intentando poner “un veto” sobre algunos de sus alcaldes bajo “injurias”.

Desde la DC, de hecho, anoche emitieron una declaración en la que criticaron las condiciones del bloque y defendieron a sus alcaldes en ejercicio. “No aceptamos del FA veto alguno a nuestras candidatas y candidatos, y menos aún injurias a destacados alcaldes DC como Felipe Delpín, Carmen Gloria Fernández y Marcelo Pereira, aludiendo a hechos de los que no han aportado un solo antecedentes. La política sana y transparente no se construye levantando falsas denuncias”, sostuvieron.

Asimismo, desde la ex Nueva Mayoría sostienen que el mismo argumento se le podría “devolver” al Frente Amplio. En ese sentido, desde ese sector señalan que también se podría poner en duda el apoyo al alcalde de Arica, Gerardo Espíndola (PL); al edil de Independencia, Gonzalo Durán e, incluso, a su par de Valparaíso, Jorge Sharp, por problemas de gestión.

Los “sobregiros” de lado y lado

En la ex Nueva Mayoría insisten en que el Frente Amplio llegó a la negociación “poniendo la pistola sobre la mesa”. Las mismas fuentes señalan que en varias oportunidades el bloque transmitió ciertos “vetos” a candidatos y candidatas de las listas del resto de las colectividades, principalmente en el caso de la Democracia Cristiana.

Con todo, lo que más destacan en la centroizquierda es que el bloque se habría “sobregirado” al pedir competir en 13 de las 16 regiones y en más de 150 municipios a lo largo del país. Para varios dirigentes de la ex Nueva Mayoría esa actitud en las tratativas da cuenta de que el Frente Amplio nunca estuvo por lograr un acuerdo en primarias y que, de hecho, eso quedó aún más en evidencia con la decisión de la militancia de varios de sus partidos de no pactar con ellos, aludiendo al clientelismo y la corrupción que habrían instalado en distintas zonas del país.

Hace semanas que desde el Frente Amplio admiten que a sus militantes no les hacía sentido “subsidiar” a los partidos tradicionales a los que, además, buscaban disputar un espacio. En esa línea, afirmaban que veían complejo que sus candidatos a alcaldías emblemáticas que están en manos de la ex Nueva Mayoría pudiesen terminar apoyándolos en caso de perder una primaria.

Con todo, desde el bloque desmienten que no hayan tenido un interés genuino por alcanzar un pacto en este sentido y, de hecho, han apuntado a su contraparte. “Los partidos tradicionales no pretenden llevar a primaria a los alcaldes electos. Es una primaria bien parcial, porque se pretende que el Frente Amplio les de chipe libre a los alcaldes en ejercicio, algunos acusados por casos de corrupción”, dijo esta mañana en Radio Pauta la presidenta de RD, Catalina Pérez.

Ante dicha acusación, el presidente del PS, Álvaro Elizalde, aseguró a La Tercera PM que “eso es falso” y que nadie en la ex Nueva Mayoría ha apostado por defender el criterio del que “tiene mantiene”. “Hace semanas como Convergencia Progresista propusimos primarias en todas las regiones y comunas de Chile, sin blindajes. Nuestra propuesta se hizo públicamente y consta por escrito. No entiendo esta lógica de estar buscando todos los días falsas excusas para oponerse a las primarias”, agregó el timonel socialista.

El dilema identitario y las cuentas electorales

En la centroizquierda y el propio Frente Amplio han apuntado a que la decisión del bloque de desestimar las primarias municipales y de gobernadores regionales apunta a insistir en la búsqueda del perfilamiento del conglomerado.

Si bien eso ha sido descartado por varios de sus dirigentes, lo cierto es que la lectura de sus socios apunta a que una vez aprobado el límite a la reelección, en el bloque vieron una oportunidad de ampliar su poder en los territorios. Actualmente el Frente Amplio cuenta solo con tres alcaldías, mientras que en total en la centroizquierda perderán 38 municipios, sin contar las zonas en que la derecha -más de 50- no podrá llevar a ediles emblemáticos.

En tanto, en la ex Nueva Mayoría son cerca de 130 alcaldes los que tienen actualmente en el cargo.

Ademas, desde el resto de la oposición recuerdan que el Frente Amplio tiene hoy una composición distinta a la que tenían en las últimas elecciones municipales y parlamentarias y sostienen que, por ejemplo, sin el Partido Humanista, el conglomerado tiene muchos menos votos que poner sobre la mesa en la negociación.

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