Tercera PM
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Cristián Valdivieso

Cristián Valdivieso

Criteria Research

La Tercera PM

Piñera lo dio vuelta

Al recuperar la pelota, el gobierno pudo ser proactivo en delantera, tener un mayor control de la agenda mediática y volver a establecer una conversación con la ciudadanía en torno a temas de alto interés público como educación, transporte y manejo migratorio, por nombrar algunos.


Así como la hinchada futbolera nunca pierde la esperanza en la capacidad de su equipo para ganar un partido cuando lo va perdiendo, apuesta a “darlo vuelta”, el Presidente Piñera no perdió la confianza en que podía revertir la desaprobación de la ciudadanía a su gestión.

Luego de haber estado los últimos 4 meses del año pasado en zona roja -más desaprobación que aprobación- en la encuesta Agenda Ciudadana Criteria, el mandatario inició el año con números azules.

En enero, su aprobación llegó a 43% superando a la desaprobación (41%). Si en noviembre 2018 el saldo de su evaluación era de -14 y en enero terminó con +2 es bastante nítido que el Presidente lo dio vuelta. Habrá que ver si este halagüeño inicio de año gubernamental se confirma en los próximos meses o queda sólo en un espejismo veraniego.

Como todo, la respuesta a este cambio tendencial es multidimensional, pero en lo esencial obedece a lo menos a cuatro hechos diversos y complementarios entre sí, que además se alinearon positivamente para La Moneda durante enero.

En primerísimo primer lugar, la percepción sobre el rumbo del país mejoró y de su mano, aunque todavía de manera incipiente, apuntaló la evaluación sobre el devenir de la economía. Continuando con la metáfora futbolera, el gobierno jugó con un mejor clima y en una cancha que lo favorece, dado que la evaluación de la gestión presidencial está absolutamente indexada al juicio ciudadano sobre el curso de la economía. Como hemos sostenido anteriormente a Sebastián Piñera se lo eligió por la confianza proyectada en sus capacidades para incrementar el empleo y apuntalar la economía mucho antes que por un afecto especial o una confianza personal. En simple, cuando no hay evidencias o al menos indicios de que la economía personal va hacia arriba, la evaluación presidencial como mucho resultará mediocre. A la inversa, cuando si hay indicios alentadores, la evaluación tiene una probabilidad cierta de ser más positiva que negativa.

También contribuyó a dar vuelta el partido que desde Palacio no se hicieron autogoles. En enero no cayó en los bochornosos errores no forzados a los que nos acostumbró durante el año anterior. Al efecto, no olvidemos las declaraciones desafortunadas o francamente fuera de tono de ministros (a uno le costó el cargo), nombramientos impulsivos de otro en Cultura, antojadizas nominaciones en agregadurías comerciales y, particularmente el desorden político y comunicacional que exhibió en el caso de la muerte del comunero Camilo Catrillanca y que tuvo al gobierno incapacitado de poner su agenda durante un largo rato.

Al recuperar la pelota, el gobierno pudo ser proactivo en delantera, tener un mayor control de la agenda mediática y volver a establecer una conversación con la ciudadanía en torno a temas de alto interés público como educación (“admisión justa”) transporte (inauguración de línea 3 del metro, ingreso de buses eléctricos) y manejo migratorio, por nombrar algunos.

Sintiéndose confiado en que volvía a dominar el partido, el gobierno además aprovechó el viento de cola para aglutinar a toda la derecha (Chile Vamos y Acción Republicana) en torno al reconocimiento del Diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como Presidente encargado del país caribeño dejando de paso en total fuera de juego a la oposición. Oposición dubitativa que terminó aún más dividida en forma y fondo respecto de la dictadura de Maduro y nuevamente confrontada con el imaginario de Chilezuela.

Finalmente, esta misma oposición encerrada en sus trifulcas anti ciudadanas tampoco fue un rival de peso en el partido que jugó La Moneda en enero, permitiéndole cerrar virtuosamente el encuentro del mes.

Piñera lo dio vuelta, por ahora. Queda mucho, el partido continua.

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