Crítica gastronómica de Don Tinto: Soler, la última parada

Restaurante Soler.



Por Álvaro Peralta Sáinz, cronista gastronómico

Veníamos de regreso a Santiago tras pasar unos días en el sur cuando el hambre nos pilló justo a la altura de Curicó, por lo que nos pareció de toda lógica detenernos en la casa matriz de Cecinas Soler, que está en rigor en Romeral, para comer algo. Así las cosas, nos instalamos en su amplio salón comedor y pedimos. Un lomo italiano ($7.250), un pernil italiano ($7.950) y un Barros Jarpa ($6.050) más dos bebidas ($1.900 cada una) y una cerveza Berner Vichuquen Ale ($3.000). Y aquí hago mi primera observación positiva, porque con tanta cervecería artesanal que hay actualmente repartida por todo Chile, da gusto -como en el caso de Soler- que a uno le ofrezcan cervezas locales en los restaurantes y no el típico mix chileno-importado que campea por todas partes.

Dicho lo anterior, vamos a la comida, que llegó bastante rápido. El primer elegido, el Barros Jarpa, con mucho queso y mucho jamón (exquisito) que salía por los lados de un pan grande y esponjoso. Nada malo que decir del sándwich, tan contundente, que la mitad de éste se fue en un envoltorio, listo para un snack de medianoche en Santiago. Ahora el lomo italiano, con un estilo único, porque el lomo de chancho usado en Soler es muy particular ya que se sirve en finísimas lonjas y es extra magro y blando, sin llegar a ser seco. Además, tiene un sabor suavecito que combina de maravilla con la muy contundente triada de tomate, palta y mayonesa. Esa última cremosa y saladita, como tiene que ser. ¿Y el pernil? Igual de contundente que el lomo, pero con una carne mucho más sabrosa y blanda, la que prácticamente se deshacía en la boca, evidenciando una cocción lenta y bien condimentada en olla. Y algo más, en estos dos últimos sándwichs el pan pasaba más que bien la prueba de resistencia de la humedad. En otras palabras, aguantaba sin deshacerse hasta la última mascada.

La verdad es que resultó todo un acierto parar en Soler para aplacar el hambre y prepararnos para las últimas dos horas y algo que nos faltaban para llegar a casa. Buenos sandwichs, buena atención, un buen salón y hasta buenos baños. Todo lo que se necesita para una parada técnica en la carretera. Además, en Soler funciona también una rotisería donde se pueden comprar el mismo lomo, pernil, jamón, queso y más cosas que se ofrecen en su comedor; también costillares, prietas, malayas y otras delicias varias. De hecho, salimos bastante cargados. Lamentablemente, no vendían el pan que usan. Seguramente es una estrategia para que uno vuelva, lo que haremos con mucho gusto.

CONSUMO TOTAL

$28.050

DIRECCIÓN

Longitudinal Sur km. 189, teléfono (75) 2545580, Romeral.

HORARIO

Lunes a domingo de 8:30 a 23:15 hrs.

ESTACIONAMIENTO

Propio.

PÚBLICO

Apto para todas las edades.

EVALUACIÓN

✮✮✮✮

Calificaciones:

✮✮✮✮✮ Sobresaliente / ✮✮✮✮ Excelente / ✮✮✮ Satisfactorio / ✮✮ Mucho que mejorar / ✮ Para no volver

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