Los derechos sociales llegan al borrador de la nueva Constitución

Las normas que regulan estas materias -como la salud, vivienda, educación, previsión social, entre otras- fueron aprobadas esta semana por el pleno. El catálogo de estos nuevos derechos comienza a tomar forma. Estos son algunos de ellos.




Esta semana la Convención dio un paso relevante en su proceso de redacción de la propuesta de nueva Constitución. El pleno del órgano aprobó y despachó a borrador los primeros derechos sociales. El asunto fue celebrado por los convencionales. El motivo, comentaron algunos constituyentes, fue porque la aprobación de estas normas era una manera de hacerse cargo de las demandas que la ciudadanía puso en el debate luego del estallido social.

Los artículos fueron discutidos en una primera instancia por la Comisión de Derechos Fundamentales y se aprobaron en su mayoría. De esta manera, empezó a tomar forma el nuevo catálogo de derechos sociales.

Las normas que fueron visadas por el pleno incluyen derechos tradicionales, como la salud o la educación, pero también los constituyentes innovaron en algunos artículos. Esas son las normas que, por ejemplo, tratan sobre los cuidados. Uno de los derechos más celebrados por los convencionales fue el de la vivienda. El artículo fue bien evaluado tanto por constituyentes de derecha como de izquierda.

La expresidenta del Tribunal Constitucional Marisol Peña comenta que “la propuesta de la Convención es innovadora”, ya que “se garantizan importantes derechos que no estaban en el texto actual”. Sin embargo, la abogada constitucionalista plantea sus dudas. “No me parece que una inflación de derechos reconocidos en la Constitución asegure la eliminación de la pobreza o de las desigualdades entre los chilenos. Creo, más bien, en una Constitución con derechos básicos, como el derecho a la vida y a la libertad personal, pero acompañados de deberes que orienten las políticas públicas que debe desarrollar el Estado y con una acción como la inconstitucionalidad por omisión del legislador que sancione la inacción de los órganos colegisladores. De lo contrario, seguiremos igual que hasta ahora y muchas expectativas ciudadanas resultarán frustradas”, comenta Peña.

Lo pendiente

Pese a que el catálogo aún no está terminado, dado que algunos artículos o incisos volvieron a la comisión para ser enmendados, las normas que ya pasaron al borrador dan pistas de hacia dónde se están orientando los derechos sociales. Previamente, los convencionales habían aprobado que Chile pasaría a ser un Estado social de derecho. Esa norma implica, en la práctica, que se le pone fin al modelo de Estado subsidiario. El cambio de paradigma necesariamente implica que el Estado tenga que crecer y ser más fuerte, ya que ahora tendrá un rol preponderante para garantizar el acceso a los derechos básicos de las personas, como podrían ser la salud, educación o la previsión social.

Pese a que en general los artículos fueron aprobados de manera transversal, las diferencias estuvieron presentes en algunos incisos. Esto, porque todavía hay algunas dudas respecto de los alcances de estos derechos o también sobre los detalles que definirán la forma en cómo estos derechos deberán ser garantizados por el Estado.

Esto pasó, por ejemplo, con el derecho a la educación. El pleno solamente dejó aprobada la parte que dice lo siguiente: “El Estado asegura a todas las personas el derecho a la educación”. Todo el resto del artículo fue rechazado y volverá a la comisión. Los convencionales dijeron que tienen que afinar los incisos que le dan una bajada práctica a este derecho.

Este tema quedará totalmente zanjado durante las próximas semanas. Los derechos sociales se suman a otros derechos que ya habían sido aprobados previamente, como, por ejemplo, lo que tiene que ver con la libertad de expresión y otras materias.

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