Subastan en cifra récord el Subaru Impreza WRC que manejó Richard Burns

El deportivo nipón estuvo en tres fechas del año 2000 y se vendió en mas de $ 600 millones.




Las subastas de autos de manera constante están entregando noticias de modelos que salen a remate. Algunos pertenecieron a destacadas figuras (el Porsche de Maradona), otros fueron parte de películas emblemáticas (El Auto Fantástico, Rápido y Furioso, Le Mans), y otros cargan sobre su historia importantes victorias en distintas competencias (el F1 de Michael Schumacher).

Entre los vehículos de competencia que se rematan, lo más usual es leer sobre monoplazas de Fórmula 1 o alguna serie de resistencia, debido a que permanecen casi intactos después de sus presentaciones, sin embargo, en menos usual con autos del Mundial de Rally, por el enorme desgaste que tienes sobre los tramos. Y encontrarse con uno casi en estado original es para ir a tentar la suerte en juegos de azar.

Uno de los WRC más atractivos para los coleccionistas, precisamente por las condiciones en que está, es el Subaru Impreza WRC del 2000 que manejaba Richard Burns junto a su navegante Robert Reid, año en el que el inglés fue subcampeón del mundo (la temporada siguiente sería campeón mundial).

Considerado por muchos como el WRC más original del mundo, por estos hace noticia tras conocerse que se vendió en una cifra récord, convirtiéndose en el Subaru más caro vendido hasta la fecha: 610.000 libras, unos 620 millones de pesos.

El modelo japonés estuvo al mando de Burns en el Tour de Corse, el Rally de San Remo y el Network Q Rally de Gran Bretaña, donde se quedó con el primer lugar.

Luego de esas fechas, este ejemplar fue a parar a una colección privada y el dueño lo mantuvo casi en el mismo estado con el que terminó en el rally británico, solo ajustando algunas partes mecánicas para poder llevarlo en el mejor estado posible a eventos de autos clásicos.

Según se ve en las imágenes que están presentes en la casa de subasta Collecting Cars, se aprecias algunos daños en la carrocería, especialmente en la zona de los faldones laterales. Tampoco tiene los retrovisores, aunque el del lado del copiloto conserva parte de la carcasa.

Tras años en una colección privada, el modelo se remató y elevó su precio por el magnífico estado en que se encontraba, lo que incluso se pudo ver en un video que hizo Chris Harris, piloto de carreras y famoso presentador de Top Gear. Y para que la oferta fuese aún más atractiva, se incluía hasta el road book del Network Q Rally de Gran Bretaña, firmado por los propios protagonistas.

El valor que pagó el nuevo propietario (610.000 libras) le permitió convertirse en el Subaru más caro de la historia, superando al Impreza 22B que se vendió en abril por unos 257.947 euros, cerca de $ 225 millones.

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