Caravana de miles de migrantes avanza por el sur de México hacia frontera con EE.UU.

Migrantes, especialmente venezolanos, en una parada en Huixtla, México. Foto: Reuters

Los activistas que acompañan al grupo destacaron que uno de los objetivos es llamar la atención de los líderes de América sobre las necesidades de quienes huyen de sus países. En todo caso, las caravanas migratorias representan a una minoría de las personas que cruzan México sin documentación, ya que la mayor parte utiliza las redes de traficantes.


Varios miles de migrantes, la mayoría venezolanos pero también centroamericanos y caribeños, avanzaron en caravana el martes por el sur de México con la intención de acercarse a la frontera de Estados Unidos aunque ninguno de los grupos de este tipo que partieron en los últimos meses llegaron siquiera al centro del país.

Más de 5.000 personas se preparaban por la tarde para pernoctar en Huixtla, unos 40 kilómetros al norte de Tapachula, la ciudad junto a frontera con Guatemala que es uno de los principales pasos de los miles de migrantes que llegan a México.

Agentes de Migración y de la Guardia Nacional se ubicaron a lo largo de la ruta pero no intentaron detener al grupo que se encontraba a más de 1.600 kilómetros de la frontera estadounidense más cercana. Lo único que hicieron fue impedir que los migrantes subieran a los vehículos que les ofrecían apoyo, en lo que parecía ser una estrategia para cansarlos.

Aunque alguna de esas caravanas fue disuelta por la fuerza, en los últimos meses las autoridades mexicanas optaron por ofrecer a los migrantes autobuses y la posibilidad de regularizar su situación en otros estados para descongestionar el sur de México.

Luis García Villagrán, del Centro de Dignificación Humana, un activista que acompaña al grupo, confirmó que ya estaban llevando a cabo negociaciones en ese sentido aunque todavía no se habían concretado.

La salida de esta caravana, la mayor conformada este este año y que fue sumando algunos migrantes a medida que avanzaba, coincide con el inicio esta semana de la Cumbre de las Américas, la cita que reunirá a representantes de casi todos los países del continente en Los Ángeles para hablar, entre otras cosas, de cómo gestionar de forma conjunta los crecientes flujos migratorios.

Los activistas que acompañan al grupo destacaron que uno de los objetivos es llamar la atención de los líderes de América sobre las necesidades de quienes huyen de sus países.

Olas migratorias

Más de 130.000 migrantes cruzaron en 2021 por el Darién, la selva que une Colombia con Panamá. De enero a junio de este año ya van más de 34.000, de ellos 18.000 venezolanos, según el Servicio Nacional de Migración de Panamá.

Grupos de migrantes en caravanas salieron el año pasado de Honduras y fueron interceptados en Guatemala, pero la mayoría de las más recientes se han formado desde Tapachula, la ciudad mexicana en la frontera guatemalteca donde no dejan de acumularse migrantes que se quejan de la lentitud de los trámites para solicitar refugio. Deben esperar ahí meses sin posibilidad de encontrar trabajo.

México es uno de los países que ha insistido en la necesidad de buscar soluciones conjuntas al fenómeno de la migración porque la entidad oficial que gestiona las peticiones se encuentra desbordada.

El año pasado batió récords al recibir más de 130.000 solicitudes, el triple que en 2020 cuando apenas superaron las 40.000. En lo que va de 2022, según sus cifras, ya se han recibido casi 50.000 solicitudes, un 20% más que el mismo periodo del año pasado.

Sin embargo, ni el presidente de México, ni los de Honduras, Guatemala y El Salvador estarán presentes en la Cumbre de las Américas.

Aunque la salida de los migrantes en grupo siempre conlleva mucha atención de los medios, las caravanas representan a una minoría de las personas que cruzan México sin documentación, ya que la mayor parte utiliza las redes de traficantes.

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