EE.UU. al borde de los 100 mil muertos desafía las medidas contra el coronavirus

n California, grandes multitudes visitaron Newport Beach el domingo, en víspera del Memorial Day. Foto: AFP

Pese a las recomendaciones de los expertos, los estadounidenses llenaron playas y parques para celebrar el fin de semana largo del Memorial Day.




“Como estadounidenses, siempre defenderemos nuestra libertad. Cuando esos principios se vean amenazados, responderemos con una fuerza intransigente y un vigor sin igual”.

Con estas palabras, el Presidente de EE.UU., Donald Trump, conmemoró este lunes el Memorial Day, fecha en la que se recuerda a los soldados norteamericanos que han muerto en combate.

Pese a las restricciones y recomendaciones de los expertos, el domingo los estadounidenses llenaron parques y playas a lo largo del país para celebrar el fin de semana largo. Aunque este feriado suele ser para los estadounidenses el inicio no oficial del verano boreal, este año se vivió de manera muy distinta, con las dificultades para celebrar que implica la pandemia. Si bien en algunos lugares festejaron en las playas, otros tuvieron que conformarse con hacer fiestas en las piscinas, debido a las restricciones impuestas por las autoridades de los distintos estados.

Mientras que en la costa este la lluvia y grandes olas frustraron los planes de muchos, cerca de una docena de surfistas llegó a una playa en Boca Ratón, una de las pocas abiertas en el sur de Florida, para aprovechar el día. Aunque se aconseja, el uso de mascarillas no es obligatorio en estos lugares.

El video de una masiva fiesta en una piscina, que se llevó a cabo el domingo en el Lago de Ozarks en Missouri, se hizo viral. “Son un montón de idiotas”, criticó el jugador de la NBA y pívot de los Miami Heat, Meyers Leonard.

Trump desafiante

Donald y Melania Trump participaron durante la mañana en una ceremonia en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia. Más tarde se dirigieron a Fort McHenry, en Baltimore.

La visita del mandatario a la ciudad, a la que alguna vez llamó “repugnante, infestada de ratas y roedores”, había generado protestas en los últimos días, lo que llevó al alcalde a pedirle a Trump que reconsiderara su visita.

Donald y Melania Trump participando este lunes en una ceremonia del Memorial Day, en Baltimore. Foto: AFP

Sin embargo, no es la primera polémica en la que se ha visto envuelto durante la última semana. El domingo, el mandatario estadounidense se convirtió en foco de críticas por estar jugando golf en su club de Virginia mientras el número de muertos por coronavirus en su país ascendía. “Las noticias falsas y totalmente corruptas hacen que parezca un pecado mortal: ¡Sabía que esto sucedería! Lo que no dicen es que fue mi primer golf en casi tres meses”, se defendió Trump por Twitter.

Aunque a principios de mayo el mandatario se mostraba optimista sobre su manejo de la epidemia y estimaba que su país perdería entre 75 mil y 100 mil personas a causa del virus, la cifra de muertes hasta este lunes se sitúa muy cerca de esta última proyección (99.784), mientras que los contagios llegaban a más de 1,7 millones.

En esa oportunidad, Trump incluso afirmó que habría una vacuna antes de que terminara el año. “Estamos muy seguros de que tendremos una vacuna a finales de año. Estamos presionando mucho”, dijo el mandatario republicano en una entrevista televisada durante el relanzamiento de su campaña. “Los médicos ahora van a decir que no debí decir esto, pero digo lo que creo”, agregó.

No fue la primera ni la última vez que Trump se opuso a lo que plantean los expertos. Aunque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han hecho un llamado a los estadounidenses a usar mascarillas cada vez que salen de sus casas, Trump se ha mostrado reacio a hacerlo en reiteradas ocasiones.

De hecho, este lunes, mientras el exvicepresidente demócrata Joe Biden y su esposa Jill hacían su primera aparición pública desde marzo usando mascarillas negras mientras visitaban un monumento a los veteranos en Delaware, Donald y Melania Trump no se cubrieron la boca para asistir al homenaje en Arlington.

El líder republicano se defendió a través de Twitter, asegurando que ha recibido “excelentes críticas sobre nuestro manejo del Covid-19, a veces denominado virus de China”.

En el mismo tono desafiante, Trump amenazó con retirar la Convención Nacional Republicana de Charlotte, Carolina del Norte, que estaba programada para agosto, acusando al gobernador demócrata Roy Cooper de estar en un “estado de ánimo de cierre”. Trump tuiteó que tenía “AMOR” por Carolina del Norte -un estado que fue decisivo para su triunfo en 2016-, pero agregó que sin una “garantía” de Cooper, “estaríamos gastando millones de dólares construyendo la arena para un estándar muy alto sin siquiera saber si el gobernador demócrata permitiría que el Partido Republicano ocupe el espacio”.

El mandatario afirmó que si no recibía una respuesta “inmediatamente” por parte del gobernador, se vería “obligado a regañadientes a encontrar, con todos los empleos y el desarrollo económico que trae, otro sitio” para la convención.

Aunque los republicanos están obligados contractualmente a celebrar el encuentro en Charlotte, Cooper y la alcaldesa demócrata, Vi Lyles, dejarán que los expertos de salud determinen si la reunión se puede celebrar de manera segura del 24 al 27 de agosto.

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