Mundo

Informe global sostiene que la democracia en EE.UU. está en su nivel más bajo en 50 años

"El rápido declive de la democracia en Estados Unidos está debilitando la independencia judicial y fragmentando el sistema internacional, lo que amenaza a las democracias de todo el mundo", asegura en el secretario general de IDEA Internacional, Kevin Casas-Zamora.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: @WhiteHouse en X

El Estado de derecho está en peligro en todo el mundo y la democracia en Estados Unidos está en su nivel más bajo de los últimos 50 años. Son algunas de las conclusiones del informe anual publicado este martes por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA), una organización intergubernamental con sede en Estocolmo. La publicación coincide con el Día Internacional de la Democracia, que la ONU estableció el 15 de septiembre para promover sus valores.

El distanciamiento de Washington del orden internacional “ha debilitado la confianza en el multilateralismo y ha envalentonado a los líderes autoritarios y populistas”, señala el reporte, titulado “El Estado Global de la Democracia 2026: Democracia en una era de conflicto”, que evalúa la situación en 173 países y está elaborado a partir de 30 indicadores que IDEA Internacional maneja para sus informes anuales, que toman 1975 como año de referencia.

“Los principales indicadores de la democracia estadounidense, desde la libertad de prensa hasta la independencia judicial, han alcanzado su nivel más bajo en 50 años”, agrega el informe.

“El rápido declive de la democracia en Estados Unidos está debilitando la independencia judicial y fragmentando el sistema internacional, lo que amenaza a las democracias de todo el mundo”, asegura en un comunicado el secretario general de IDEA Internacional, Kevin Casas-Zamora.

“El paciente cero de esta epidemia mundial es el actual presidente de Estados Unidos”, Donald Trump, apuntó Casas-Zamora en declaraciones a la agencia AFP. “Creo que lo que ocurrió en Estados Unidos en 2020 tuvo un impacto real a escala mundial, al contribuir a legitimar este tipo de ataques contra la credibilidad del proceso electoral”, agregó, en referencia a la negativa de Trump a reconocer su derrota frente a Joe Biden tras las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020.

“En algunos aspectos, como la polarización desbocada, el deterioro de la democracia estadounidense viene de antes de Trump. Sin embargo, lo que hemos visto en los últimos dos años ha sido una aceleración demoledora”, subraya el secretario general de la organización intergubernamental en declaraciones al diario El País. “El ataque a las normas del Estado de derecho ha sido muy agresivo, con un gran fortalecimiento de las capacidades y prerrogativas del Ejecutivo a expensas de todos los contrapesos. Y lo que pasa en EE.UU. tiene implicaciones globales”, advierte.

El Washington de Trump se ha convertido, en fin, en “el ejemplo más destacado y el principal acelerador de una inquietante tendencia global de erosión y debilitamiento del Estado de derecho”, sostiene Casas-Zamora.

“Su modelo está siendo replicado por otros dirigentes y países, y tiene un correlato con la ofensiva generalizada contra el derecho internacional: todo forma parte del mismo proceso”, abunda el politólogo y exvicepresidente segundo de Costa Rica, que enmarca esta dinámica en algo mucho más amplio: una “nueva derecha populista que ataca las normas por considerarlas como un muro afrente la voluntad popular que ellos mismos dicen encarnar. Y que busca emascular todos los controles sobre el poder político: se ha visto con (Viktor) Orbán y se ve con Trump o con (Nayib)] Bukele, entre otros muchos casos”.

Tendencia mundial

Aproximadamente el 57% de los países analizados registraron entre 2020 y 2025 una disminución en al menos un indicador que mide la salud democrática: independencia judicial, elecciones creíbles, libertad de prensa y de expresión, y acceso a la justicia.

Por ejemplo, el 41% de los países tienen un “bajo desempeño” en la categoría sobre el Estado de derecho, que incluye la independencia judicial. La credibilidad de las elecciones se deterioró en el 18% de los países, mientras que la efectividad del parlamento empeoró en el 19%.

Respecto al respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión ha retrocedido en el 24% de los países evaluados (y afecta en especial a la libertad de prensa), y el acceso a la justicia ha caído en el 18%, lo que, según IDEA, muestra el ataque creciente a los derechos fundamentales en el mundo.

Como conclusión, IDEA destaca que el año 2025 fue el 11º año consecutivo en el que más países mostraron un descenso neto de su salud democrática, la caída consecutiva más larga desde 1975.

Trump y la “concentración del poder ejecutivo”

IDEA Internacional ya había incorporado a Estados Unidos en 2021 a su lista de democracias en retroceso. En ese momento, la organización señaló un deterioro visible que, según sus registros, había comenzado en 2019.

En marzo, el Instituto V-Dem, también sueco, sacó Estados Unidos de la categoría de democracia liberal plena, situando al país al nivel de Hungría o Turquía, todo gracias a la deriva autoritaria de Donald Trump en su segundo mandato.

En el caso de Estados Unidos, IDEA considera que se ha producido una “concentración del poder ejecutivo” bajo la presidencia de Trump, que debilita los contrapesos institucionales.

“El presidente Trump ha amasado poder rápidamente en el brazo ejecutivo y lo ha usado para impulsar un conjunto estrecho de objetivos personales y para tomar represalias contra aquellos percibidos como enemigos”, subraya IDEA. “En ese ambiente, marcado por un espacio limitado tanto para la expresión pública como para los controles al poder, la resistencia es cada vez más insegura”, añade.

Casas-Zamora también advirtió sobre el impacto internacional de los acontecimientos políticos estadounidenses. “Lo que sucede en Estados Unidos se globaliza”, afirmó, antes de referirse a lo que calificó como una expansión del negacionismo electoral.

El secretario general de IDEA Internacional, sin embargo, evitó considerar irreversible el deterioro democrático. “No estoy dispuesto a afirmar que el deterioro de la calidad de la democracia sea inevitable o permanente. Se puede revertir”, sostuvo.

Más sobre:EE.UU.democraciaTrumpIDEA InternacionalKevin Casas-ZamoraEstado de derechoMundo

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE