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Trump en Davos: presidente de EE.UU. dice que “no usará la fuerza” contra Groenlandia, pero pide “negociaciones inmediatas”

Durante su intervención en el Foro Económico Mundial que tiene lugar en la ciudad suiza de Davos, Trump dijo que EE.UU. es "el único país capaz de proteger Groenlandia" ante las crecientes tensiones geopolíticas a nivel mundial. Asimismo, lamentó la "falta de gratitud" de Dinamarca respecto del asunto.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asiste a la 56ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, el 21 de enero de 2026.

Después de que un problema eléctrico en el Air Force One lo obligara a regresar a Washington para cambiar de avión y emprendiera vuelo unas dos horas y media después de su salida inicial, el presidente estadounidense, Donald Trump, aterrizó este miércoles en Zurich, desde donde abordó un helicóptero para trasladarse al resort alpino suizo de Davos, donde pronunció un esperado discurso ante el Foro Económico Mundial. Tal como se esperaba, su intervención se centró en las pretensiones de Washington de hacerse con el control de Groenlandia, la estratégica isla ártica perteneciente al Reino de Dinamarca.

Aunque precisó que no usará “la fuerza” para tomar Groenlandia, Trump exigió este miércoles a las élites mundiales reunidas en Davos que se inicien “negociaciones inmediatas” para la adquisición de lo que denominó “un pedazo de hielo” aduciendo razones de seguridad.

“Probablemente no conseguiremos nada a menos que decida usar una fuerza excesiva, en cuyo caso seríamos, francamente, imparables”, dijo Trump. “Pero no haré eso. Okey. Ahora todos dicen: ‘¡Bien!’”. “Esa es probablemente la declaración más importante que he hecho, porque la gente pensaba que usaría la fuerza. No necesito usar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”, aseguró.

“Todo lo que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia”, añadió. “Lo que estoy pidiendo es un pedazo de hielo, frío, mal ubicado, que puede jugar un rol importante en la paz mundial”. Más tarde, Trump reiteró que contempla la plena propiedad de Groenlandia por parte de Estados Unidos, en lugar de un acuerdo mejorado. “Todo lo que pedimos es obtener Groenlandia, incluyendo el título de propiedad, porque se necesita la propiedad para defenderla”, dijo. “No se puede defender con un contrato de arrendamiento”.

“A nivel legal, no sería defendible de esa forma, por lo que queremos ese pedazo de hielo para proteger al mundo, pero no nos lo dan. Nunca hemos pedido nada. Podríamos habérnoslo quedado, pero no lo hicimos. Así que ahora tienen una opción: pueden decir que sí, y lo apreciaremos, o decir que no, y lo recordaremos”, recalcó.

“Lo digo con respeto hacia Dinamarca, a cuya gente amo, y cuyos líderes son muy buenos. Solo nosotros podemos proteger esta masa de hielo enorme, desarrollarla y mejorarla para que sea bueno y seguro para Europa y también para nosotros. Esa es la razón por la que busco negociaciones inmediatas para discutir nuevamente la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos, tal como hemos adquirido muchos otros territorios a lo largo de nuestra historia, al igual que muchas naciones europeas “, sostuvo Trump.

En este sentido, hizo hincapié en que “no hay nada malo” con la compra de estos territorios, “muchos de los cuales, de hecho, ahora son grandiosos”. “Esto no será una amenaza para la OTAN; esto mejorará la seguridad de la Alianza por completo. Estamos siendo tratados de forma injusta”, declaró.

El presidente republicano continuó criticando a Dinamarca por “desagradecido”, por negarse a ceder el control de Groenlandia, alegando que la nación estaba en deuda con Estados Unidos por defenderla durante la Segunda Guerra Mundial. “Dinamarca cayó ante Alemania tras solo seis horas de combate y fue totalmente incapaz de defenderse a sí misma o a Groenlandia. Así que Estados Unidos se vio obligado a hacerlo, y lo hicimos”, afirmó.

“No tuvieron oportunidad de conquistarla. Y lo intentaron. Dinamarca lo sabe. Literalmente, establecimos bases en Groenlandia para Dinamarca. Luchamos por Dinamarca. No luchábamos por nadie más. Luchábamos para salvarla, para salvar un gran y hermoso trozo de hielo. Es difícil llamarlo tierra”, subrayó.

Tras esta explicación, Trump lamentó la decisión de Estados Unidos en aquel momento de permitir que Dinamarca conservara Groenlandia como territorio. “¿Qué estupidez cometimos al hacerlo?”, se preguntó. “Pero lo hicimos, lo devolvimos. ¿Pero cómo pueden ser tan desagradecidos ahora?”. “Son unos ingratos”, añadió. “Ya lo teníamos como fideicomisario, pero respetuosamente lo devolvimos a Dinamarca hace poco”, dijo el presidente.

A respecto, el diario The Guardian destacó que esa era una frase recurrente del líder republicano, pero cabe destacar que Estados Unidos nunca ha sido propietario del territorio autónomo. Ha formado parte del Reino de Dinamarca durante siglos, un hecho establecido por el derecho internacional y reconocido por Estados Unidos. Si bien Washington estableció bases militares en Groenlandia (mediante un acuerdo de seguridad en tiempos de guerra con Dinamarca) durante la Segunda Guerra Mundial, esto no le confirió ninguna propiedad real. En 1946, el entonces presidente Harry Truman propuso en secreto la compra de Groenlandia, la que finalmente fue rechazada por los daneses.

Trump expuso sus argumentos sobre por qué cree que la anexión de Groenlandia -un territorio autónomo de Dinamarca, país miembro de la OTAN- beneficia a Estados Unidos y a Europa. “Solo Estados Unidos puede proteger esta vasta extensión de tierra, esta enorme masa de hielo, desarrollarla, mejorarla y hacer que sea beneficiosa y segura para Europa, y también para nosotros”, declaró el inquilino de la Casa Blanca.

También argumentó que el control estadounidense de Groenlandia fortalecería la alianza de la OTAN. “Esto no sería una amenaza para la OTAN. Esto mejoraría enormemente la seguridad de toda la alianza, la alianza de la OTAN”, afirmó, y añadió que, en su opinión, Estados Unidos ha sido “tratado de forma muy injusta por la OTAN”. “Lo que hemos recibido de la OTAN es nada (...) Les hemos ayudado mucho y no hemos recibido nada, pagábamos el 100% de la OTAN y todo lo que estamos pidiendo es Groenlandia para defenderla”, aseveró.

El mandatario aseguró que no quiere Groenlandia por las tierras raras, sino por “seguridad estratégica”. “Groenlandia es un territorio vasto y casi inhabitado, está sin ser defendido, en una ubicación estratégica entre Rusia y China (...) No era importante cuando lo devolvimos, como ahora. Se habla de los minerales, pero no hay tal cosa como tierras raras, y para llegar allá hay que atravesar cientos de metros de hielo y no la buscamos por eso, sino por seguridad estratégica nacional. La isla es considerada parte de América del Norte, es nuestro territorio, es un interés clave de seguridad estadounidense, ha estado cientos de años en nuestra política impedir que otros intereses entren a nuestro hemisferio. Estados Unidos ha intentado por dos siglos comprar Groenlandia”, afirmó.

“Impedimos que nuestros enemigos ganaran un asentamiento en nuestro hemisferio (...) Si no fuera por nosotros estaríamos hablando alemán o japonés. Les devolvimos Groenlandia, qué estúpidos fuimos y qué mal agradecidos son ahora”, reiteró.

Trump afirmó que, si alguna vez hay una guerra nuclear, “esos misiles volarán justo sobre el centro de ese trozo de hielo” (Groenlandia), y afirma que lo necesita para construir “la mayor Cúpula Dorada jamás construida”. También añadió que la instalación protegería a Canadá, afirmando que “Canadá recibe muchas ayudas gratuitas de nosotros” y que su primer ministro, Mark Carney, debería estar “agradecido”.

Asimismo, mencionó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, diciéndole que no se atribuya el mérito de la tecnología de la Cúpula Dorada, ya que es estadounidense.

Reacciones de políticos

Tras el discurso de Trump en Davos, el ministro de Finanzas noruego y exsecretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, le dijo a Richard Quest de CNN que era “importante” que el presidente de Estados Unidos descartara el uso del ejército para anexar Groenlandia.

“Por supuesto, ese es un mensaje importante”, dijo Stoltenberg sobre los comentarios de Trump del miércoles, “porque hasta ahora muchos temían que realmente fuera a amenazar con usar la fuerza para adquirir Groenlandia”. No obstante, continuó, “la integridad territorial de Groenlandia y Dinamarca debe ser respetada por todos”.

Los políticos estadounidenses también se refirieron a los comentarios de Trump sobre Groenlandia. “Creo que, quizás debido a la reacción del mercado bursátil ayer (martes), pareció retractarse de su anterior amenaza de usar la fuerza militar para adquirir Groenlandia. Y si lo interpreto correctamente, creo que es algo positivo. Claro que fue sería locura que hiciera algo así, pero creo que se retractó, y eso es positivo”, declaró el expresidente de Estados Unidos, el demócrata Al Gore, a Kaitlan Collins de CNN. Estados Unidos se ha beneficiado “enormemente” de la OTAN, y “destruir con una bola de demolición” la alianza liderada por Estados Unidos es “literalmente una locura”, señaló.

El gobernador de California, el también demócrata Gavin Newsom, dijo que el discurso de Trump fue “notablemente aburrido” y “notablemente insignificante”. “No hubo nada nuevo en ese discurso para la audiencia estadounidense”, añadió. Trump “nunca iba a invadir Groenlandia”, dijo Newsom.

La senadora republicana Lisa Murkowski criticó la demanda de Trump de que Estados Unidos controle Groenlandia como una ayuda para el pueblo groenlandés. También lo aplaudió por descartar explícitamente el uso de la fuerza militar para apoderarse del país.

“Es lamentable que haya sido necesario decirlo”, declaró Murkowski a CNN en el marco del Foro Económico Mundial. “Tengo relaciones y amistades con el pueblo groenlandés, y hoy me compadecí de ellos. Me compadecí profundamente de ellos hoy porque el presidente Trump no reconoció que existan personas como groenlandeses”.

La senadora de Alaska, quien se ha opuesto rotundamente a la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos, afirmó coincidir con la opinión de Trump sobre la importancia estratégica del territorio danés. Sin embargo, argumentó que su futuro debería ser determinado por sus ciudadanos, y discrepó especialmente de la descripción que Trump hizo de Groenlandia como un “pedazo de hielo”.

Por su parte, el senador republicano Lindsey Graham dijo que planeaba instar a los líderes europeos a venderle Groenlandia a Estados Unidos después de que el discurso de Trump en Davos lo convenciera de que la nación la necesita por razones de seguridad nacional.

“No vamos a tomar Groenlandia por la fuerza, pero la necesitamos por muy buenas razones”, declaró Graham a la prensa tras el discurso de Trump. “Me ha convencido de que si somos dueños de este terreno, podemos fortificarlo de otra manera”.

Pese a que Trump descartó usar la fuerza contra Groenlandia, un grupo clave de miembros del Parlamento Europeo suspendió este miércoles una votación para ratificar un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Europa después de que el presidente de EE.UU. amenazara con apoderarse de la isla ártica y con cobrar aranceles adicionales del 10% a los países que se opongan a sus ambiciones. “¡El acuerdo entre la UE y EE.UU. está congelado indefinidamente!”, dijo Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento, en una publicación en X.

“Seremos el plato principal”

En esa misma red social, el politólogo estadounidense Ian Bremmer, uno de los mayores expertos en geopolítica y riesgos del mundo y presidente de Eurasia Group, se refirió a la intervención del líder republicano en el Foro Económico Mundial. “Nada nuevo en el discurso de Trump en Davos, salvo decir que no usaría la fuerza contra Groenlandia… algo que nunca se planteó. Aparecerá en los titulares. Pero el discurso de Carney fue el que realmente importó“, escribió.

Bremmer se refería al contundente mensaje del primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante la jornada del martes en Davos, donde afirmó que el “viejo orden (mundial) no volverá” e instó a las demás potencias medianas a unirse. Su intervención fue aplaudida con una ovación en pie.

Carney no mencionó a Donald Trump por nombre, pero algunas de sus declaraciones parecían dirigidas al presidente estadounidense. “Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal”, declaró el premier, añadiendo que, en su opinión, las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos.

“Las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma, los aranceles como herramienta de presión, la infraestructura financiera como medio de coerción y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que deben explotarse”, aseguró Carney.

“Sabíamos que la narrativa sobre el orden basado en normas era parcialmente falsa... Sabíamos que el derecho internacional se aplicaba con distinto rigor según la identidad del acusado y la víctima”, sostuvo.

“Esta ficción era útil debido a los beneficios que proporcionaba la hegemonía de EE.UU. Así que participamos en los rituales. Y en gran medida evitamos señalar las discrepancias entre la retórica y la realidad”.

Y subrayó: “Este acuerdo ya no funciona. Permítanme ser directo. Estamos en medio de una ruptura, no de una transición... No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la propia subordinación”.

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