El "caos" que marcó el concejo municipal de Providencia donde se buscaba rebautizar la Plaza Baquedano por Plaza de la Dignidad

Plaza Italia

Cuando los concejales Jaime Parada y Tomás Echiburú presentaron la moción de cambio de nombre, un grupo de personas irrumpió obligando que la alcaldesa Evelyn Matthei debiera suspender la cita.




"Fue un súper caos", dijo el concejal de Providencia Jaime Parada para describir la instancia en la que junto al concejal Tomás Echiburú presentaron la moción para cambiar el nombre a la Plaza Baquedano por Plaza de la Dignidad, a raíz de las manifestaciones sociales que se han desarrollado en los últimos 45 días en ese punto de la capital.

El "caos" que describe el concejal en conversación con La Tercera, se debió a que cuando presentaban la idea en la cita municipal donde participa también la alcaldesa Evelyn Matthei, un grupo de personas irrumpió para protestar en contra de la propuesta.

"Todo había sido muy respetuoso hasta ese momento, la idea había sido recibida con mucho respeto por la alcaldesa y los concejales, pero de repente un grupo de personas pinochetistas entraron y nos increparon", cuenta. 

Producto de eso, la alcaldesa Matthei debió suspender la sesión y le pidió a las personas que se retiraran del lugar.

¿Qué viene ahora? Según indicó Parada, ahora será la alcaldesa quien deberá evaluar la moción y dar una respuesta. De aceptarla se definirá un mecanismo para ver si se aprueba o no el cambio.

La propuesta

A través del mecanismo de peticiones Change.org los concejales lograron reunir más de 26 mil firmas para rebautizar la Plaza Baquedano.

"Los símbolos importan y las reivindicaciones que hoy están al frente de la ciudadanía son tan importantes en la dimensión práctica como en la simbólica. Baquedano no presenta lo que está pasando hoy, no representa lo que está pasando ahí", manifiesta Parada.

Además, hay que considerar, dice, que las personas que acuden a las manifestaciones "nombraron de manera espontánea como Dignidad a ese lugar. La ciudad tiene que ser permeable a los cambios fácticos pero también a los simbólicos y poder representar el pulso de un momento de la ciudad". 

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