Necesidades de financiamiento de gobiernos latinoamericanos caerían 4,3% en 2015

Según un informe de Fitch países exportadores de materias primas con espacio fiscal, como Chile tendrán necesidades por debajo de la mediana regional.




Después de alcanzar un 9,1% del PIB durante el año electoral 2014, las necesidades de financiamiento de los gobiernos latinoamericanos disminuirán en un 4,3%, a US$481 mil millones u 8,6% del PIB regional en 2015, de acuerdo a un informe publicado este jueves por la agencia Fitch.

La agencia de clasificación anticipa que dos tercios de la caída provendrán de una reducción en las amortizaciones de deuda interna, la cual se verá parcialmente compensada por un aumento en los déficits fiscales de la mayoría de los soberanos de la región. Sin embargo, se espera que los requerimientos de fondeo seguirán superando el 7,8% promedio alcanzado durante el punto máximo
del superciclo de las materias primas en 2012-2013.

Hábiles operaciones de gestión de deuda han mejorado el perfil de amortizaciones de algunos soberanos con grado de inversión, tales como Brasil, México, Perú y Uruguay, al reducir pagos de
amortizaciones y aumentar la vida promedio de sus portafolios de deuda pública. Soberanos con grado especulativo, tales como la República Dominicana y El Salvador, también han logrado extender sus vencimientos de deuda mediante la emisión de bonos globales a largo plazo, señala el informe.

"Aunque la administración de pasivos prudente haya reducido las amortizaciones de corto plazo en varios países, existe el riesgo de que los requerimientos de endeudamiento sean más altos en 2015, especialmente en la medida en que el bajo crecimiento económico de la región, la caída en los precios de las materias primas y la continua presión sobre el gasto público lleven a un deterioro fiscal mayor al anticipado", dijo Shelly Shetty, jefe del Grupo de Soberanos Latinoamericanos de Fitch.

Fitch estima que déficits fiscales moderados contendrán las necesidades de financiamiento gubernamental a niveles cercanos a la mediana regional de 6,3% del PIB en la mayoría de los países
con grado de inversión dentro de la región. La extensión de impuestos y medidas de contención de gastos en Colombia, al igual que las coberturas de petróleo y cortes presupuestales en México, podrían mitigar el riesgo de que los déficits fiscales empeoren para estos países en 2015. Panamá y Uruguay podrían beneficiarse de ajustes en sus gastos fiscales después de las elecciones del año pasado, así como de menores costos de energía importada.

Exportadores de materias primas con espacio fiscal, tales como Bolivia, Chile, Paraguay y Perú, tendrán necesidades de fondeo por debajo de la mediana regional en 2015. Deuda pública baja y la existencia de colchones fiscales les da flexibilidad a sus gobiernos para responder con políticas fiscales contracíclicas, si fuese necesario, indica el informe.

Por otro lado, Fitch proyecta que los requerimientos de fondeo podrían alcanzar 12% del PIB en Costa Rica y 10% en Ecuador. Reducir los altos déficits fiscales podría ser complicado para estos países debido a shocks en los ingresos petroleros en Ecuador y bloqueos legislativos que podrían afectar las perspectivas de nueva legislación tributaria en ese país. Contracciones económicas, precios bajos de materias primas y la falta de ajustes de política fiscal en un año electoral mantendrán los requerimientos de fondeo altos en Argentina (10,8% del PIB) y Venezuela (7,8% del PIB) en un contexto de opciones de financiamiento limitadas.

Fitch proyecta que la oferta de bonos externos de los soberanos latinoamericanos ascenderá a US$24 mil millones en 2015, una disminución de US$9 mil millones con respecto al monto máximo registrado en 2014. A pesar de la caída, el monto proyectado para 2015 sigue siendo superior en un 13% al promedio de las emisiones observadas durante 2009-2013. Mayor volatilidad internacional y aversión de riesgo por parte de los inversionistas así como costos de fondeo más altos llevarían a los soberanos a depender en mayor grado de los mercados de bonos locales, los cuales se espera que proveerán el 71% del financiamiento público en la región en 2015.

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