Nuestras ciudades

Cerro Renca de fondo, emplazado en la única comuna del Gran Santiago que permanece en cuarentena. Imagen referencial.



SEÑOR DIRECTOR

Agradezco la respuesta de la alcaldesa electa de Ñuñoa, Emilia Ríos, a mi carta publicada en este medio, ya que refuerza nuestra postura sobre la necesidad de tener una visión sistémica de la ciudad y de los ciudadanos, en contraposición a una mirada parcializada y sesgada, construida solo desde un nivel comunal y el de sus vecinos. La segregación que puede producir para nuestras ciudades la implementación de políticas urbanas comunales centradas en su propio territorio, sin una mirada de la ciudad integralmente planteada, es justamente por la falta de planificación urbana global.

Por otra parte, el presente déficit de más de 600 mil viviendas, con aproximadamente 81 mil familias viviendo en campamentos, es un problema a resolver por todos; las comunas bien equipadas y ubicadas deben hacerse parte de la solución y no darle la espalda al problema, bajando densidades y teniendo como único fin el beneficio del entorno inmediato. Ello empuja a las familias a una periferia cada vez más desprovista de todo tipo de equipamiento y servicios públicos.

Como al parecer estaríamos de acuerdo, invito cordialmente a la alcaldesa a ir un paso más allá y sumarse en una visión holística de ciudad para, justamente, poder hacer de ella una más equilibrada y justa, donde el foco tiene que estar puesto en las personas, pero necesariamente en todas ellas.

Mónica Álvarez de Oro

Presidenta

Asociación de Oficinas de Arquitectos

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