Seguridad y responsabilidad política

FOTO: MARCO MALDONADO /AGENCIAUNO



SEÑOR DIRECTOR

La seguridad y la delincuencia son unas de las principales preocupaciones de la ciudadanía en nuestro país, así lo reflejan las principales encuestas. En La Araucanía se suma la violencia política, mientras que delitos de narcotráfico y robo de madera parecen ir en aumento junto con ella. Si bien todos los fenómenos sociales tienen causas de fondo, ello no significa que no existan responsabilidades individuales que deban ser perseguidas, para hacer justicia a las víctimas y como un mecanismo de desincentivo a la ocurrencia reiterada. Este es el rol de un sistema judicial independiente.

La impunidad y fenómenos como la puerta giratoria son síntomas de que el circuito policía, fiscalía y justicia no está cumpliendo con niveles de eficacia razonables.

Por ello, resulta inexplicable la lentitud del sistema político para generar soluciones o perfeccionamientos; especialmente grave es el caso del Congreso, donde por años los proyectos relativos a seguridad, tales como modernización de policías, control de armas, usurpación y otros no logran ver la luz. Peor aún, una parte de la clase política dilata y obstaculiza los intentos de avanzar en iniciativas que buscan restablecer o perfeccionar el estado de derecho, mezclando inadecuadamente la causa o defensa de una parte violenta de la población mapuche con la existencia de delitos graves y reiterados.

Los delitos son claros y objetivos, y no debieran tolerarse so pretexto de ninguna causa. Los políticos regionales tienen una cuota importante de responsabilidad en esto, y no dar soluciones a estos problemas graves y recurrentes explica en buena parte el desprestigio de la clase política, donde los partidos políticos y el parlamento aparecen como las instituciones más desprestigiadas.

Patricio Santibáñez Carmona

Presidente Multigremial de La Araucanía

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