Tercera dosis

Clínica Las Condes



SEÑOR DIRECTOR

En vista de que se ha comentado profusa y equivocadamente acerca de mi participación en la recomendación de una tercera dosis de la vacuna contra el SARS-CoV2, quiero señalar que como médico tengo el deber de velar por la salud de mis pacientes. El paciente en cuestión me consultó en calidad de tal, y no hizo pesar su cargo en mis recomendaciones. Había recibido las dos dosis de la vacuna Sinovac, ateniéndose a las fechas recomendadas para su edad por las autoridades de Salud.

En vista de sus factores de riesgo, su edad, la coexistencia de otras patologías -que por la confidencialidad de la relación médico/paciente se mantendrán confidenciales-, y sobre todo por su trabajo (el paciente es presidente ejecutivo de Clínica Las Condes, la que recorre a diario para enterarse de problemas y requerimientos, entidad en la que hay hospitalizados pacientes con Covid-19, lo que lo expone a contagio), recomendé establecer si había desarrollado inmunidad, para lo cual ordené un examen que determina el nivel de anticuerpos, la defensa que desarrollamos contra este virus.

Este examen, que consiste en la determinación de anticuerpos anti SARS CoV-2 spike en sangre, reveló un nivel que establece inequívocamente que no contaba con dichos anticuerpos. Para intentar aumentarlos, y hacerlo tan inmune como posible a la enfermedad, le recomendé verbalmente una tercera dosis de la vacuna.

Se ha sugerido velada y repetidamente que escribí el informe médico dos días después de la vacunación, llevada a cabo el día 3 de julio, para encubrirla. Efectivamente, lo escribí el día 5, la fecha en que este me fue solicitado para hacerlo parte de la información que se enviaría a la Seremi. Y es un relato, no una justificación.

Héctor Ducci Budge

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.