Clases a distancia: la herramienta que ocupan la UC y Los Andes

Canvas se llama la herramienta digital utilizada por instituciones como Oxford o Harvard y que acá ha servido para echar a andar las clases a distancia para la universidades.


Con las clases suspendidas en todas las universidades desde el 16 marzo, las instituciones han reemplazando las actividades por modalidad en línea en pregrado y postgrado, utilizando medios digitales que permitan la interacción con sus estudiantes, ya sea una clase o una prueba, materializando de modo permanente las clases a distancia.

En Chile varias utilizan Canvas, una herramienta digital implementada por universidades como Harvard, Oxford y MIT, que cuenta con acciones que facilitan la enseñanza y el aprendizaje,  permitiendo a la comunidad estudiantil acceder a la información principal de sus cursos de manera simple, sencilla y sin dedicar mucho tiempo a la búsqueda y descarga de contenidos.

Los estudiantes pueden acceder fácilmente a videos, calendarios de pruebas y trabajos, entre otras herramientas, facilitando la comunicación entre compañeros, ayudantes y profesores, gracias a videoconferencias y foros grabados que se mantienen en la plataforma por hasta 14 días.

Una de las primeras instituciones en congelar sus clases y continuar con las clases a distancia junto a Canvas fue la Universidad Católica. Chantal Jouannet, subdirectora del Centro de Desarrollo Docente PUC, explica que la app comenzó a funcionar en esa casa de estudios en abril de 2019 para diversas carreras, como parte de un proceso de implementación que recién estaría listo el segundo semestre de 2020. Tras el estallido social del 18 de octubre pasado, debieron implementarlo a todas las carreras. Hoy, tras la emergencia sanitaria por el Covi-19, levantaron protocolos para que tanto los 30 mil estudiantes como los tres mil docentes realicen clases de la mejor manera posible.

“El centro de la universidad es nuestra docencia, por lo tanto todos los profesores nuevos tienen que hacer un diplomado de docencia universitaria. Eso les entrega metodología y evaluación, pero también está dentro de la aplicación Canvas para que realicen clases”, explica Chantal Jouannet sobre las clases a distancia.

José Tomas Monsalve, jefe del área de innovación docente de la Universidad Católica y encargado de Canvas, detalla que, a diferencia de otras universidades que cuentan con campus virtual bajo la dirección del área informática, ellos están a cargo de la plataforma para que funcione pedagógicamente: “Buscamos que los estudiantes sientan que aprendiendo de esta manera tiene el mismo valor que de manera presencial. Es bien importante en que una plataforma, por muy técnica o presencial, dependa de la unidad que está dedicado a la docencia. Los esfuerzos están en que el profesor entienda cómo utilizar la plataforma”.

Los desafíos a mejorar

Otra de las universidades que cuenta con la herramienta digital Canvas es la Universidad de Los Andes (UAndes). Con ocho mil estudiantes, planificaron protocolos para comenzar el semestre académico durante la fase 4. Juan Cristóbal Nagel, director de la Dirección de Desarrollo Docente, comenta que están “contentos con el desempeño de la plataforma. Ciertamente es un reto pasar las clases a modo online y estamos en medio del proceso pero estamos confiados en que vamos a lograrlo”.

Nagel dice que actualmente todos los cursos están en Canvas, los estudiantes tienen acceso y las carreras “la están usando en cierta medida, ya que depende del profesor el uso y utilidad. Ha sido una transición complicada, pero ha funcionado razonablemente bien ya que, con 700 docentes, la mayoría de los profesores realizará clases por ese sistema”.

Tanto la UC como la UAndes coinciden en la complejidad de traspasar la universidad al mundo web, con clases a distancia, sobre todo diferenciando las distintas realidades en las que deben enfrentarse sus estudiantes. Ante el período de cuarentena, Jouannet y Monsalve, de la Universidad Católica, ambos piden ser realistas: “Estamos en una situación de crisis y nosotros mismos quisiéramos que hubiera más interacción y aprendizaje significativo pero sabemos que es una situación compleja”.

“Tenemos que pensar que cualquier sistema informático o una conexión a internet se satura, hay casos en que hermanos comparten el mismo computador para tener clases online o un papá que también necesita hacer teletrabajo. Es una crisis internacional que implica demanda a redes y telecomunicaciones para mantenernos en este trabajo, cual sea su dimensión”, dice Juan Cristóbal Nagel. “Nos ha pegado fuerte decir que la tecnología funciona y puede salvar, pero en esta situación puede que incluso nos falle. Estamos en una situación compleja porque las redes no necesariamente van a reemplazar completamente con las herramientas o software”, añade.

En el caso de la UC, los estudiantes pueden contar con computadores a préstamo dependiendo del caso y también ofrecen becas de internet para los estudiantes, para no dejar fuera a nadie en las clases a distancia.”El trabajo conjunto, la comprensión y el diálogo permanente de toda la comunidad universitaria será clave para superar entre todos esta situación”, enfatizan en la institución.

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