Enap reestructura su sede en Magallanes apuntando a nuevas energías verdes

La empresa estatal comenzó este año con el cambio de sus áreas críticas de negocio hasta Punta Arenas, con el fin de encontrar procesos que lleven a la compañía a lograr mayor sustentabilidad y a un fortalecimiento de la denominada “nueva Enap” que se quiere construir en el largo plazo.


La Empresa Nacional del Petróleo (Enap) ha logrado sobreponerse a la serie de cambios que ha enfrentado la economía en los últimos años. Todo partió en 2020 con pérdidas cercanas a los U$130 millones durante el primer semestre, por la inestabilidad de las gasolinas en el contexto global. Si bien las cifras negativas se arrastraban desde 2019, la compañía logró revertir los números rojos, reportando utilidades por U$60 millones durante el mismo período de 2021.

Una cifra positiva en medio de un complejo escenario que aún no se estabiliza, y que conecta con la nueva estructura organizacional que se ha planteado la compañía estatal, que entre varios aspectos busca robustecer las operaciones que mantiene en la región de Magallanes. Un plan estratégico que Pablo Martínez, Gerente General ENAP Magallanes, declara ser parte de un proceso de cambio cultural en la compañía, al tomar aspectos importantes para el desarrollo como son la sustentabilidad y ser sostenibles económicamente en el tiempo, manteniendo en el horizonte procesos de eficiencia y el cuidado del medioambiente y las personas.

A fines del pasado abril, la Unidad de Negocios de E&P Magallanes pasó a reportar directamente a la Gerencia General de ENAP, a manos del gerente general, Andrés Roccatagliata, con la finalidad de robustecer las operaciones en la central patagónica, donde se visualizan importantes oportunidades de crecimiento futuro, especialmente en materia de energías renovables, así como en la producción de hidrógeno verde y combustibles sintéticos.

“Esto implica una preocupación por hacer bien el trabajo, con probidad y eficiencia, conscientes que se deben cuidar los recursos porque son de todos los chilenos”, dice Martínez, señalando además que es una “mirada fresca” ante un mundo cambiante, siendo ENAP la que busca convertirse en una de las principales promotoras de este paso a energías verdes. Es sabido que las petroleras han sido cuestionadas por sus procesos productivos en medio del cuidado ambiental, lo que llevó a ENAP a potenciar los caminos hacía energías como la eólica, geotérmica, fotovoltaica, y también el hidrógeno verde. Todo ello bajo el paraguas de ENAP Cero, pensando en llegar a 2050 siendo carbono neutral.

“Las operaciones productivas de ENAP están en regiones, sin ellas no se podría cumplir con el rol estratégico que se le ha encomendado desde su creación”, comenta Pablo Martínez siendo Magallanes el que tendrá un rol clave en el devenir de la empresa. El gerente explica que la jerarquización de la unidad de negocios con una gerencia ubicada en el mismo espacio de desarrollo es “una clara señal de potenciar las operaciones de las unidades”. Dicha decisión permitirá alzar áreas relevantes como el desarrollo de negocios, innovación y desarrollo energético, las cuales también están físicamente desarrollando sus labores desde Magallanes desde hace unos meses.

Ante la consulta si existen reales oportunidades de crecimiento futuro con la nueva reestructuración, Pablo Martínez enfatiza que el desarrollo futuro de la empresa estatal pasa por su posicionamiento en el extremo sur y no solo por su rol estratégico de proveer la energía para la región, sino por el rol impulsor de proyectos y el gran potencial de la energía eólica en la región, siendo Punta Arenas la cuarta ciudad más ventosa del mundo.

Una decisión que ya muestra hechos como fue la inauguración del parque eólico Vientos Patagónicos en octubre pasado, que permite atender al 15% del consumo eléctrico domiciliario de Punta Arenas. Dentro de los beneficios que significa la operación de los tres aerogeneradores está el aumento de la participación de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), pasando de un 2% a un 18% en la región; lo que se traduce a su vez en bajar las emisiones de gases efecto invernadero, mejorando así el bienestar y la calidad de vida de los habitantes de la zona austral del país. Un aspecto relevante, considerando que a principios de agosto el gobernador de Magallanes, Jorge Flies, decretó estado de Emergencia Climática y Medioambiental en toda la región debido al impacto del cambio climático que detalló el informe IPCC.

Asimismo, agrega: ”Desde Magallanes estamos llamados a asumir un rol protagónico en la transición energética no solo regional y nacional, sino global, a través de este rol impulsor de nuevas energías, poniendo a disposición toda la infraestructura, activos, logística y conocimiento que ENAP ha acumulado durante estos 71 años de vida”.

La transición a la que se dispone avanzar a Enap está pensada a 30 años, cuando se cumpla el centenario de su creación. A ello, se suma otros proyectos de desarrollo de las reservas de gas natural tanto en la Isla Tierra del Fuego como en el continente, sumado a la ejecución de proyectos exploratorios con un potencial aún mayor de gas natural, muy cercano al complejo industrial de Cabo Negro, en el que van a iniciar la perforación del primer pozo durante el 2022, lo que les permitiría expandir la oferta de gas natural y capturar mercados industriales adicionales a los existentes en la región, como es el caso de la producción de amoníaco azul, uno de los combustibles neutros en carbono más prometedores a largo plazo.

En una industria como el petróleo y sus derivados, las oportunidades de innovación y nuevos negocios seguirán siendo para Enap el abastecimiento de gas natural y combustibles para la región. Este año, el 80% del total de pozos a perforar por ENAP se harán en Magallanes, con un total de 38 pozos, el mayor de los últimos años, lo que va en línea con el plan de negocios para los próximos años.

Asimismo, la transformación digital ya está presente en nuestras operaciones, a través de monitoreo y análisis de datos de producción en línea, así como en la compra de crudos. “Nosotros debemos estar insertos y preparados para jugar un rol protagónico en esta transición energética”, concluye el gerente general en Magallanes, asegurando que de forma exponencial se observarán saltos más cortos de los ciclos tecnológicos que solían ocurrir en el pasado, afectando positivamente a la industria energética.

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