Actualización de domicilio, sanciones y modernización: Las consideraciones del Servel ante la discusión del voto obligatorio

FOTO :CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO

El presidente del Consejo Directivo del Servel, Andrés Tagle, participó de la discusión en la comisión de Gobierno Interior respecto a la aprobación en particular del voto obligatorio. Una iniciativa de reforma constitucional que fue despachada por la Cámara Baja el pasado miércoles, con indicaciones que finalmente fueron declaradas inadmisibles a la espera de sus respectivos ingresos como proyectos de ley.




El pasado miércoles 28 de mayo la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general la reforma constitucional que busca reestablecer el voto obligatorio en elecciones populares.

La moción parlamentaria fue aprobada en sala por 107 votos a favor, 16 votos en contra (todos de Chile Vamos) y 23 abstenciones. Tras esto, la iniciativa volvió a la Comisión de Gobierno Interior para su discusión en particular.

Un debate que incluyó indicaciones ingresadas por diputados UDI y RN, como la posibilidad de salir del padrón electoral hasta 90 días antes de unas elecciones o plebiscito, la definición de multas, inscripción de jóvenes a los 17 años, entre otras; pero que durante la sesión de este lunes de la Comisión de Gobierno Interior fueron declaradas inadmisibles, para que sean ingresadas como proyectos de ley según corresponda.

A la discusión de la comisión fue invitado Andrés Tagle, presidente del Consejo Directivo del Servel, quien proporcionó datos y aclaraciones técnicas que, a su juicio, deben considerarse en la decisión parlamentaria.

“De la discusión entre voto voluntario o voto obligatorio, yo no me quiero referir. Cada uno puede tener su posición. (...) Prefiero irme a cosas prácticas y técnicas”, comenzó Tagle en su exposición.

“Lo primero a considerar es el padrón electoral. La inscripción automática significó inscribir a 5 millones de jóvenes que antes debían hacer el tramite con anticipación de 3 meses, y por ende se les olvidaba, no querían hacer el trámite, o no querían quedar amarrados al voto obligatorio. La inscripción automática subió sustancialmente en estos 5 millones de jóvenes que quedaron con la posibilidad de votar, claro que en la medida que son motivados, y lo hemos visto en el plebiscito”, dijo Tagle.

Además el presidente del Servel añadió que existen dos factores que suelen ser omitidos al momento de referirse a la participación electoral.

“Tenemos unos 400 mil chilenos nacidos en Chile que viven en el extranjero y que están inscritos en su comuna de nacimiento. De estos, unos 50 mil se han inscrito para votar desde el extranjero. También tenemos una situación de fallecidos en el extranjero que no se ha hecho el trámite de defunción en Chile, por lo que el Registro Civil no nos ha notificado a nosotros el Servel, y esto ha ido creciendo. La cifra la sabremos ahora que depuremos el padrón, a la espera de información por parte del Registro Civil”, explicó Andrés Tagle.

Pero a juicio del presidente del Servel, el mayor problema en cuanto a participación, es la desactualización del domicilio electoral, el que estima en un 25-30%.

“Las personas no las actualizan a pesar de las facilidades que se les otorga. Y cuando llega el momento de votar, deben desplazarse y pierden el interés. (...) Eso, a pesar de nuestros mecanismos automáticos, como lo es que al momento de renovar el carnet de identidad, el Registro Civil informa el domicilio electoral y ofrece la posibilidad de cambio”, expresó quien fuera experto electoral UDI.

En cifras positivas, Tagle destacó el uso de la clave única, e informó que durante los 3 días de plazo que se habilitaron para cambiar de domicilio previo a las primarias, un total de 235 mil personas efectuaron el trámite. “Una cifra contundente, de alguna manera motivada por aquellos que no podían votar o que no les acomodaba este domicilio antiguo. Por lo mismo, hay desafección, porque les corresponde muchas veces votar por autoridades que no ejercen en el territorio de su residencia. Allí se produce ese distanciamiento”, explicó.

Sin embargo, manifestó su preocupación en torno a las consecuencias legales de la desinscripción, ya que teme porque se genere “una ciudadanía sin derecho a sufragio, y por ende, sin inscribirse en partidos políticos o cargos públicos, así como quedarían exceptuados de ser vocal de mesa. Nosotros ya tenemos problemas con los vocales de mesa”, explicó aludiendo a que en las últimas elecciones hubo un promedio de 3,4 vocales por mesa (de un total de 5 requeridos).

Sanciones

Una de las indicaciones ingresadas para esta reforma constitucional -y que finalmente será discutida como proyecto de ley en paralelo a esta reforma-, se refiere a las sanciones o multas a aplicar y cómo ejercerlas. Un punto considerado relevante por Tagle de cara a un posible cambio de sistema.

“Obviamente al cambiar a un voto obligatorio, el tema de la sanción pasa a ser muy importante. Porque a la larga, hacer el camino de vuelta sin sanción, es lo mismo que hacer nada” expresó quien encabeza el Servel.

“Entre el plebiscito del 88′ y el año 2012, las sanciones nunca se aplicaron. Se mandaban unas nóminas a los juzgados locales para que notificaran, y el resultado era que los juzgados no tenían tiempo ni recursos, y al final no las mandaban”, dijo Tagle.

“Todo esto muere en la notificación. ¿Qué sentido tiene si la persona sabe que no votó? Partir por la notificación es una traba administrativa que hace que todo el sistema no funcione”, dijo sugiriendo que exista un espacio de tiempo -dos meses- para justificarse a la entidad que corresponda o bien pagar la multa, y una sanción automática, que si no se ha hecho, impide una serie de cosas”, ejemplificó.

“Creo que las multas deberían tener variación en la medida que la persona se repite, y también aceptar la excusa del domicilio una sola vez, no varias, porque significa que la persona no ha actualizado su domicilio”, concluyó en esta materia.

Modernización del sistema electoral

Otro punto clave de la argumentación de Andrés Tagle fue la apertura a una modernización del sistema electoral. “El factor socioeconómico cultural es una cosa que afecta. Eso explica que las comunas de barrio alto tengan comportamiento europeo. (...) Un mayor nivel de desarrollo debería aumentar la participación”, dijo.

“Al hacer la georreferenciación, disminuimos el tema del transporte, que es un problema”, expresó abogando por una asignación más adecuada de locales de votación, a lo que sumó la posibilidad de un voto anticipado y el voto electrónico.

“El Servel siempre ha sido partidario del voto anticipado, de una semana anterior a la votación. Pero hay que implementarla de a poco. En cambio, nos hemos negado al voto postal. Primero, porque el correo es una cosa que va en retirada, está en desuso. Correo no nos presta servicios adecuados, hay serias quejas del Tribunal calificador de elecciones”, justificó.

“Sobre el padrón electrónico, son palabras mayores, pero que hay que explorar. Podemos avanzar y llegar a un voto electrónico presencial, en máquina, no internet. Y eso involucra un padrón y mesas distintas. De esta manera, el problema del domicilio se elimina rápidamente. Sería interesante tener esa discusión de alto nivel de modernización. Es para pensar muy bien nuestro sistema electoral”, dijo abriendo la puerta a otra metodología electoral.

Respecto a la educación cívica, mencionada por varios diputados y diputadas durante la discusión en sala el pasado miércoles, Tagle expresó que desde el Servel realizan su trabajo de difusión de información y generación de material para la enseñanza.

“Nosotros hacemos bastante ese esfuerzo. Vean nuestra pagina web, guías y plantillas para profesores, alumnos y ciudadanos, que separamos en párvulos, educación básico y media. Hay material para enseñar educación cívica. Además de cursos de perfeccionamiento online. No es que estemos sin hacer la pega que se nos encomienda”, cerró al respecto.

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