Acusación constitucional: los abogados detrás de la defensa de Piñera

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De izquierda a derecha: Sebastián Soto, Manuel Núñez, José Luis Cea, Clara Szczaranski, el Presidente Sebastián Piñera, Guillermo Piedrabuena, Jorge Burgos y Juan Domingo Acosta.

Además de Juan Domingo Acosta, quien lidera la estrategia, el Mandatario consultó al exministro Jorge Burgos, a la expresidenta del CDE Clara Szczaranski y al exfiscal nacional Guillermo Piedrabuena, entre otros, con quienes se reunió el jueves 28 de noviembre.




De manera reservada, el jueves 28 de noviembre llegaron al Palacio de La Moneda siete abogados para reunirse con el Presidente Sebastián Piñera.

Entre ellos se encontraba el penalista Juan Domingo Acosta, quien lidera la defensa del Mandatario ante la acusación constitucional que presentó un sector de la oposición en su contra. Pero, además, asistieron otros seis juristas para asesorar al jefe de Estado frente al libelo.

El encuentro se produjo seis días antes de que venciera el plazo para presentar el escrito de la defensa. Y a la reunión acudieron, además de Acosta, el exministro Jorge Burgos (DC); la expresidenta del CDE Clara Szczaranski; el exfiscal nacional Guillermo Piedrabuena; el exministro del TC José Luis Cea, y los abogados constitucionalistas Manuel Núñez Poblete y Sebastián Soto.

En el gobierno afirman que la idea era contar con abogados expertos del sector público y en temas constitucionales para que pudieran entregar una visión respecto del libelo presentado por la centroizquierda, con el que se busca destituir al Mandatario y en el que se le acusa de permitir vulneraciones a los derechos humanos durante las manifestaciones que han ocurrido desde el 18 de octubre.

La convocatoria a un "grupo de expertos" -dicen en La Moneda- fue una idea conjunta entre el propio jefe de Estado -quien ha estado encima de su defensa-, Acosta y el equipo de asesores de Presidencia.

A este grupo de abogados los invitaron con una semana de anticipación, debido a que -según dicen en La Moneda- había "buenas señales" de parte de ellos.

En el gobierno destacan, por ejemplo, que Piedrabuena haya sido el primer fiscal nacional, que Burgos sea extitular de Interior y que Cea fue ministro del Tribunal Constitucional. Así, relevan la trayectoria de cada uno de los abogados invitados, quienes colaboraron con sus apreciaciones sobre el escrito de la oposición de manera ad honorem, según recalcan en el Ejecutivo.

La cita del jueves 28 -que se inició al mediodía y en la que también estuvo presente el jefe del Segundo Piso, Cristián Larroulet- partió con una exposición de Piñera, quien hizo un resumen de la situación que atraviesa el país, poniendo el foco, según presentes, en dos aspectos: la necesidad de mantener el orden público en un período que calificó de "inédito y difícil"; y la idea del compromiso del gobierno por el cuidado a los derechos humanos.

Luego, fue el turno de Acosta, quien explicó la estrategia y la línea de la defensa frente al libelo. Según presentes, el abogado contó, en esa oportunidad, que se iba a recurrir a la cuestión previa, es decir, que la acusación no cumple con los requisitos legales.

Posteriormente, intervinieron en la reunión los invitados y, de acuerdo a los presentes, hubo consenso en que el libelo tenía defectos en su presentación. Por ejemplo, Cea sugirió demostrar en la defensa que el Presidente ha estado concentrado, durante la crisis, en el cumplimiento de las leyes. Burgos, en tanto, habría enfatizado que en los últimos años solo dos acusaciones han prosperado -contra los entonces ministros de Educación Harald Bayer y Yasna Provoste-, que la ofensiva tenía un objetivo político y que la defensa de Piñera debía hacerse cargo de haber utilizado el concepto "estamos en guerra", frase del Mandatario que la acusación opositora repite de forma insistente.

Las mismas fuentes dicen que Piedrabuena habría hecho notar que la mayoría de los hechos que se le imputan al Mandatario corresponden a cuando estuvo decretado el estado de emergencia, señalando que eso era una atribución presidencial y que, por lo tanto, no le correspondía al Congreso calificar su mérito. Por su parte, Szczaranski, de acuerdo a los asistentes, se refirió a los aspectos más políticos del libelo, mientras que Núñez destacó que una acusación constitucional debe imputar una responsabilidad personal, lo que, a su juicio, no se demostraba en el escrito de la oposición.

Finalmente, las ideas de los abogados quedaron plasmadas en el documento de 155 páginas de la defensa de Piñera, texto que fue enviado el miércoles pasado a la comisión ad hoc que revisa la acusación.

El día de la votación

Ese escrito será la base para la defensa que exponga Acosta el próximo jueves, día en que está contemplado que se vote en la sala de la Cámara la cuestión previa.

Para esa sesión, en el gobierno dicen que está preparado, además del aspecto jurídico, un diseño político y comunicacional. Así, se espera que no asista Piñera a la instancia, pero que sí concurran ministros a acompañar a Acosta en la sala.

La apuesta de La Moneda es que la cuestión previa sea aprobada -para lo que necesitan mayoría simple de los diputados presentes- y que, por lo tanto, no se pase a discutir el fondo de la acusación. En la defensa del Mandatario, además, han transmitido que en Chile no existen los juicios políticos como en otros países y que la acusación es una herramienta de la cual no se puede "abusar".

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