Bachelet retoma agenda internacional en medio de duro momento de su candidatura a la ONU y gestiona visita a Brasil
La expresidenta llega este martes a México y sus defensores esperan que se reúna con Sheinbaum. En paralelo, mira con atención una visita a Brasilia. Los dos países patrocinan su nominación y con ellos debe resolver si sigue o no su carrera electoral en Naciones Unidas.
La expresidenta Michelle Bachelet retomará este martes su agenda internacional al viajar a México, país que patrocina su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
En su entorno confirman que no será el único periplo, pues mantendrá activa su agenda en el extranjero, en destinos que aún se están cerrando. En esa línea, dicen desde el entorno de Bachelet, también se está gestionando un viaje a Brasil, país que también patrocina su nominación y donde el presidente Lula da Silva ha transmitido su apuesta por llegar hasta el final. Esto, en momentos en que el líder brasileño ha convertido su agenda internacional en uno de sus principales temas de campaña.
Bachelet espera concretar estos viajes en el momento más complicado de su candidatura, pues el pasado viernes la exmandataria quedó penúltima en la nueva medición informal del Consejo de Seguridad de la ONU.
Lo anterior tras recibir solo dos de los 15 respaldos posibles dentro de la entidad que debe presentar un nombre entre los ocho candidatos a la Asamblea General.
Del resto, seis rechazaron su nominación y siete optaron por no emitir comentarios al respecto. Los resultados de esta segunda straw poll (encuesta informal o votación no oficial) implicaron un duro mazazo a la candidatura de Bachelet, que a finales de julio ya había quedado en cuarto lugar. Esta vez solo superó a la carta inscrita hace solo unos días, Ivonne Baki (Tonga).
Ante este escenario, los nuevos pasos de la expresidenta son vistos como clave en su apuesta por repuntar el mal resultado. Todo esto ad portas de tener que definir junto con Lula da Silva, presidente de Brasil, y Claudia Sheinbaum, de México, si seguir o no adelante con la candidatura a la ONU. Esto debido a que son ambos países los que patrocinan la nominación, luego de que el presidente José Antonio Kast decidiera quitar el apoyo de Chile.
Esa definición está pendiente. Mientras tanto, ella aprovechará de reactivar su agenda internacional. Su itinerario es coordinado por las cancillerías de Brasil y México, cuyas misiones en Nueva York, ante la sede de Naciones Unidas, mantienen un activo despliegue en favor de Bachelet, con tal de intentar remontar el adverso panorama.
Dentro del viaje a México, donde Bachelet participará de una actividad de la CEPAL, aún no está cerrado que se reúna con Sheinbaum, aunque en su entorno afirman que lo normal es que concreten una cita, pues la exmandataria se encontrará en el país norteamericano hasta el viernes o sábado.
Mientras Bachelet define su futuro, entre el grupo de excancilleres que la ha apoyado durante su campaña han comenzado a surgir voces que apuntan a que un resultado adverso abre la opción a que deponga su nominación.
El primero en hacerlo fue el exministro Alberto van Klaveren, quien indicó, antes de la votación del viernes pasado, que “habrá que evaluar si se sigue con la candidatura. (...) Esa es una evaluación que les corresponde a los países que han presentado la candidatura”.
Este lunes, en Radio Duna, el excanciller Juan Gabriel Valdés afirmó que es “ella la que tiene que tomar la decisión. Nosotros, como personas que hemos apoyado su candidatura como excancilleres, nos hemos reunido con ella. Y hemos seguido sus pasos por el mundo con mucha admiración, debo decir. Estamos, claro, preocupados por los resultados, naturalmente, que no era lo que esperábamos”.
Junto a eso, el otrora embajador en Washington reforzó una idea que ya ha planteado, respecto de sus sospechas de un posible veto de Estados Unidos a la candidatura de Bachelet.
Se trata de una potestad que tiene el gobierno del presidente Donald Trump y otros cuatro países que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China, Rusia, Reino Unido y Francia.
“Cuando Estados Unidos vea o ve que tiene una mayoría inmensa en la Asamblea General en contra, naturalmente que también tiene pragmatismo. Ahora, yo quiero decir algo: nada más serio que el rumor de que hay veto americano”, dijo en esta ocasión Valdés.
La Casa Blanca fue, entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, la única administración en no recibir a Bachelet en un encuentro de alto nivel, quien sostuvo reuniones con los otros 14 países, ya sea a nivel presidencial, como Emmanuel Macron, o con otros dignatarios.
Esto pese a que sí hicieron gestiones para concretar una cita con el secretario de Estado de dicho país, Marco Rubio; o el subsecretario de Estado, Christopher Landau. Ninguna de las citas ocurrió.
Bachelet tampoco ha logrado sintonía con el embajador de Estados Unidos en la ONU, Michael Waltz. Los gestos de este último tampoco son auspiciosos en favor de la exmandataria.
El propio Waltz hace un tiempo dijo que compartía las preocupaciones del congresista estadounidense Pete Ricketts (republicano) por las aptitudes de la exmandataria. Ante esto, la expresidenta ya se ha puesto en el caso de ser vetada por sus ideas, lo que ha calificado como algo que la hará sentirse “honrada”. En esa misma ocasión, el embajador señaló que Marco Rubio comparte sus cuestionamientos.
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