Boric insta al oficialismo a llegar a acuerdo de reformas previo al plebiscito y agudiza tensión en sus dos coaliciones

27/07/2022 PRESIDENTE GABRIEL BORIC Mario Téllez / La Tercera

El llamado del Mandatario, quien nuevamente tuvo un matiz en su postura inicial, removió las aguas en el Socialismo Democrático y Apruebo Dignidad. Aunque los primeros valoraron sus dichos, en el segundo conglomerado reconocen, en privado, que los deja en una situación compleja, sobre todo, porque varios mantienen la idea de que lo mejor es comprometer después de los comicios modificaciones al texto propuesto por la Convención. De todas formas, el PC mostró apertura a avanzar en esa línea.




Repartió “calzones rotos”, habló del plebiscito con los vecinos y vecinas de San Miguel y presidió su comité político de ministros, como se ha vuelto usual, fuera de La Moneda. Así partió la mañana de este lunes para el Presidente Gabriel Boric, quien minutos después recibiría -en el Sindicato Industrial Manufacturas del Cobre de esa comuna- con un abrazo a cada uno de los presidentes de partido de Apruebo Dignidad y del Socialismo Democrático.

A esas alturas, ninguno de los dirigentes que respaldan su administración se esperaba el llamado que, pocas horas después, les haría el Mandatario: arribar a un documento único comprometiendo reformas a la propuesta constitucional -en caso de imponerse el Apruebo- antes del referéndum del 4 de septiembre.

Avanzar o no hacia un acuerdo previo a los comicios, ha sido una materia que ha tensionado al oficialismo en las últimas semanas. Y, fue en una actividad posterior en Independencia, cuando el Mandatario fue consultado al respecto.

El Jefe de Estado sostuvo que “he conversado con los presidentes de partidos respecto a este punto en particular (...) no veo una dificultad para llegar a un acuerdo, creo se está dando un debate que enriquece, en donde hay un consenso transversal entre quienes quieren una nueva Constitución de que el proyecto se puede mejorar y hay una discusión sobre cuáles son los contenidos específicos en aquello. Pero veo una voluntad compartida de las dos coaliciones de impulsar un proceso de mejoras”.

“¿Ve viable que se llegue a un acuerdo previo al plebiscito, a un documento único entre sus dos coaliciones?”, se le preguntó al Presidente. “No solamente lo veo viable, sino que lo insto”, respondió.

Sus palabras sorprendieron a los dirigentes de los partidos oficialistas y terminaron por desordenar aún más la discusión, según reconocen en las colectividades, agudizando aún más la tensión que se ha instalado entre ambas coaliciones para llegar a un consenso en la materia.

Y sorprendieron, no solo porque implicaron un nuevo giro del Presidente, quien el 25 de julio dijo que un acuerdo de esa naturaleza debía fraguarse desde el 5 de septiembre en adelante y luego matizó asegurando que “hay que tener el plebiscito antes, pero no tengo ningún problema en que discutamos, conversemos y acordemos cuáles son algunas de las modificaciones que se puedan hacer”, sino también porque tras el comité político ampliado que encabezó pasado el mediodía la ministra del Interior, Izkia Siches, las señales fueron difusas.

La sensación que quedó en varios de los dirigentes consultados por este medio fue que el debate había quedado radicado en los partidos, aunque sería la Segpres -liderada por el ministro Giorgio Jackson- la encargada de recibir propuestas y canalizar inquietudes para poder encauzar los escenarios. La ministra Camila Vallejo (Segegob) advirtió que el rol de esa cartera sería de “recepción”, tomando distancia del debate de las colectividades.

“Todos los partidos, no solo oficialistas, sino que también de oposición tienen libertad y autonomía para presentar las propuestas de reforma que quieran hacer. De hecho, eso le hemos señalado a nuestros propios partidos de gobierno. Si es que hay condiciones para acuerdos previos, bueno, eso lo dará el debate. Nosotros no vamos a imponernos, sabemos que son discusiones que tienen que madurar y también escuchar mucho a la ciudadanía”, afirmó la vocera.

En el Socialismo Democrático, de hecho, ya se estaban haciendo la idea de que la posibilidad de un acuerdo conjunto con Apruebo Dignidad -antes del 4 de septiembre- no era viable, tanto por los tiempos y la necesidad de hacer campaña como por la negativa de algunos de los partidos de ese bloque a generar un consenso previo a los comicios.

El PPD fue la primera tienda que elaboró un documento con modificaciones específicas, mientras que a ese texto se plegó luego el PL. El PS y el PR, en tanto, aún no han manifestado voluntad de suscribirlo. Los socialistas, porque temen que firmar un texto acotado pueda dificultar un acuerdo más amplio, y los radicales, porque aún no tienen su consejo nacional, instancia en la que definirán su postura al respecto.

“Seguimos en conversaciones”, dijo ayer la timonel PS, Paulina Vodanovic, quien llamó a convocar también a sectores como la Democracia Cristiana.

Tras semanas de discusión, la semana pasada el Frente Amplio dio una señal y elaboró un documento propio con la intención de “Aprobar para implementar”, donde -a diferencia de proponer reformas- plantean ciertas adecuaciones a la propuesta de la Convención Constitucional para su puesta en marcha. Dicho documento, sin embargo, no contó con el respaldo del PC. “No es bueno atribuirse la soberanía popular en este caso”, dijo el viernes el timonel Guillermo Teillier, agregando que el foco debía estar puesto en la campaña.

En línea similar se manifestó ayer Teillier después del comité político y antes del llamado del Mandatario. “No sé si lo vamos a alcanzar a zanjar. No creo que vayan a haber tantos puntos específicos, ese proceso es más largo (…) La verdad es que estamos empeñados en hacer campaña por el Apruebo. Todos tenemos propuestas, el problema es la forma, el modo, cómo hacerlo. En cuanto a que tenemos un acuerdo general que hay que hacer adecuaciones, no tenemos nada en contra de eso”, dijo el exdiputado.

Así, el llamado del Mandatario removió nuevamente las aguas en las coaliciones que sustentan a su gobierno. En general, en el Socialismo Democrático valoraron sus palabras, mientras que Apruebo Dignidad hubo miradas disímiles. En Comunes, por ejemplo, aseguraron que con esto el Jefe de Estado les mete “presión” en un escenario de campaña complejo. Mismo análisis hicieron diputados de RD.

De hecho, tras los dichos de Boric, el PC mostró apertura para modificar su posición inicial. “Tal como lo ha dicho el Presidente, los partidos de gobierno hemos llegado a la conclusión, con matices, de que el texto es perfectible. Lo que el Presidente ha pedido es que veamos la forma de garantizar esta posibilidad. En eso, estamos de acuerdo. Que se sepa que estamos dispuestos a perfeccionarla. No se trata de empezar a reformarla ahora: la Constitución en el 95% o más de su texto es muy positiva (…). El cuidado que podemos tener es que siempre exista la participación ciudadana, por eso es que los cambios tienen que producirse después del Apruebo, porque si no se aprueba la nueva Constitución no hay nada que cambiarle. Vamos a recoger el guante que nos ha lanzado el Presidente”, afirmó el presidente de ese partido.

Desde RD, su par Juan Ignacio Latorre dijo que “lo que conversamos es que la Segpres va a ser el organismo dentro del gobierno que va a recibir las propuestas de los distintos partidos políticos, la del PPD, las que podamos afinar del FA (...). El gobierno tendrá que hacer una síntesis y tendrá que proponerle al país una hoja de ruta de posibles modificaciones, reformas”, agregando sobre los timing que “eso lo tendrá que evaluar el gobierno, eso lo evaluará el comité político”. El propio Presidente Boric diría poco después que son las colectividades “las encargadas de ver cómo eso se va a llevar adelante”. La diputada del mismo partido Catalina Pérez añadió que “comparto la preocupación del Presidente sobre la necesidad de alcanzar acuerdos entre todas las fuerzas políticas que hoy estamos con el Apruebo en torno a las certezas que debemos entregarle a la población. Fortalecer el diálogo y la unidad es fundamental y espero que lo antes posible las distintas fuerzas políticas y sociales puedan compartir sus apreciaciones para avanzar en ese camino”.

En Convergencia Social, partido en el cual milita el Presidente, el diputado Diego Ibáñez sostuvo que “el texto es totalmente perfectible, pero establece macanismos de democracia directa que permiten desde reformarla hasta la redacción de nuevas leyes, cuestión que ya la hace más democrática que la actual en caso de entrar en vigencia. Conocemos las interpretaciones mañosas que se han hecho y las asumimos lamentablemente como parte de la arena política. Por eso no tengo ningún problema en alcanzar un acuerdo plural de las fuerzas del Apruebo, para efectos de hacerle frente a la falsedad y el miedo que han instalado o para ir pavimentando terreno una vez que se apruebe. Ese debate ya existe y sería absurdo negarnos a darlo, por lo que la invitación del Presidente es razonable y me hace sentido”.

“Estamos por blindar el texto constitucional que se someterá a votación y discutir sus mejoras posterior al plebiscito. Para dar certezas a la población sobre sus efectos en la vida cotidiana, tiene más sentido pensar en la implementación y comprometernos como partido oficialista que esto se hará con la mayor responsabilidad posible y poniendo las necesidades de los chilenos por delante”, reiteró el presidente de Comunes, Marco Velarde.

Pese a que, en general, los dirigentes de Apruebo Dignidad valoraron en lo público los dichos del Mandatario, en privado reconocían que su intervención nuevamente los pone en una situación compleja y creen que no es lo más conveniente tener esa discusión ahora, a casi un mes de los comicios. Varios, incluso, agregan que Boric le “pasa la pelota” a la coalición.

Por otro lado, en el FRVS, partido que ha sido impulsor de un acuerdo previo en AD, valoraron el emplazamiento de Boric: “Vemos al Presidente ejerciendo su jefatura de Estado, de la administración pero también la jefatura de gobierno con mucha decisión. Nos tranquiliza la correcta lectura que hace de la realidad y que allane a convocar a un acuerdo político previo al plebiscito constitucional, que si bien no debe torcer la voluntad de la Asamblea Constituyente, si debe perfeccionar y precisar algunos aspectos del texto que pueden ser controversiales y que están generando incertidumbre en nuestro electorado y complican la campaña. El estar permanentemente atento a la voz del pueblo, de la ciudadanía es la actitud correcta, más aún en este tiempo de construcción colectiva”, señaló su timonel, Flavia Torrealba.

Su par del PPD, Natalia Piergentili, por su parte, afirmó que “sin perjuicio que el corazón del proyecto de nueva Constitución nos convoca (...), creemos que hay muchos ámbitos donde se producen legítimas dudas, temores y también, por cierto, nos encontramos con deslindes poco claros. Tenemos que darle garantías a la ciudadanía antes de aprobar, para que lo hagan con mayor convicción. Tomo la palabra la del Presidente, quien nos insta a llegar a acuerdos. Tiene que ser antes del 4 de septiembre”.

El presidente de los liberales, Patricio Morales, en tanto, dijo que “valoramos las declaraciones del Presidente Boric. Tenemos la convicción de que la mejor manera de fortalecer la opción Apruebo es entregándole certidumbre a la ciudadanía. Llegar a un paquete de acuerdos sobre reforma desde la centroizquierda e izquierda es vital para que la gente vea más cercana la opción de este proyecto constituyente. Una vez más el Presidente Boric demuestra que el camino de los acuerdos es la forma de avanzar en política. En esta instancia, a través de la opción, debemos estar a la altura de lo que nos exige la ciudadanía: aprobar con mejoras. Siempre los textos pueden ser mejorables”.

En Palacio, en todo caso, hay algunos ministros del comité político que han transmitido que es difícil arribar a un acuerdo de reformas en materias específicas, pero en las últimas horas han sostenido, en privado, que ven viable un consenso más amplio y genérico entre las dos coaliciones de gobierno.

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