Gobierno promulga ley que permite cambiar el orden de los apellidos de los hijos

Con esta normativa, que entrará en vigencia en 4 meses, los padres podrán acordar que el apellido de la madre anteceda al del padre al inscribir a su primer hijo o hija en el Registro Civil. También faculta a los mayores de edad a solicitar la rectificación administrativa para invertir el orden de los mismos. “Esta ley contribuye al cambio cultural que estamos impulsando en materia de igualdad entre hombres y mujeres", dijo la ministra de la Mujer, Mónica Zalaquett.




En una ceremonia en La Moneda y en el marco del Día de la Madre, el Presidente Sebastián Piñera -junto a la ministra de la Mujer, Mónica Zalaquett y su par de Justicia, Hernán Larraín- promulgó hoy la ley que permite cambiar el orden de los apellidos de los hijos por acuerdo de los padres.

“Esta ley contribuye al cambio cultural que estamos impulsando en materia de igualdad entre hombres y mujeres. A partir de hoy, el orden de los apellidos no será necesariamente el del padre primero y el de la madre después”, señaló la titular de Mujer y Equidad de Género.

Y añadió: “Al mismo tiempo se releva el importante rol que cumple la mujer dentro de la familia, permitiendo que su apellido pueda ir en primer lugar si así se decide”.

El proyecto -que ingresó al Congreso el 2005 y fue despachado a ley por la Cámara de Diputados el pasado 29 de abril, con 127 votos a favor y una abstención-, establece que el nombre de la persona estará conformado por el nombre propio y el o los apellidos en el orden que los padres acuerden al momento de inscribir a su primer hijo o hija. Esto se aplicará para el resto de su descendencia en común.

De no existir tal acuerdo, se inscribirá primero el apellido paterno y luego el materno.

Mientras, en el caso de la inscripción de un hijo o hija cuya filiación responde sólo a uno de los padres, se inscribirá el primer apellido de dicho padre o madre.

Además, esta legislación también permite que los mayores de 18 años puedan solicitar por una sola vez la rectificación administrativa para invertir el orden de sus apellidos. Este cambio no afectará ni el número de rol único nacional (R.U.N.) ni su filiación, pero sí provocará el cambio del respectivo apellido de sus hijos menores de edad.

Al establecerse el procedimiento administrativo, quienes por distintos motivos quieran rendir tributos a sus madres, podrán hacerlo de manera expedita en el Registro Civil”, señaló Zalaquett.

En esa línea, sostuvo que esta ley “viene a hacerse cargo también de entregar reparación a aquellos hijos o hijas que por razones legítimas, muchas veces asociadas a situaciones de violencia, quieren llevar como primer apellido el de su madre sin pasar por un proceso judicial”.

Por su parte, el ministro Larraín explicó que esta normativa entrará en vigencia en cuatro meses más. Esto, porque debe elaborarse un reglamento para este procedimiento.

“Lo primero es resaltar que esta posibilidad de cambiar el orden de los apellidos constituye un cambio cultural gigantesco y que hace justicia con el rol igualitario de padres y madres frente a sus hijos (...). Esta ley entra en vigencia cuatro meses después para que, en el intertanto, se pueda dictar un reglamento que regula la forma de cómo tiene que proceder el Registro Civil para hacer práctica esta modificación”, indicó.

En la misma línea, recalcó que “esta ley se promulga, pero requiere para su promulgación de un reglamento. Este reglamento debe estar publicado antes del 10 de septiembre y, por lo tanto, haremos lo posible para que esté listo a la brevedad porque hay que adoptar ciertos procedimientos”.

Por otra parte, el titular de Justicia también se refirió a las excepciones de esta ley.

“En el caso de que un adulto quiera cambiar el orden de sus apellidos, una de las cosas que tiene que hacer el Registro Civil es averiguar si tiene condena o está siendo procesado por algún delito que merezca pena aflictiva. En ese caso, la persona tiene que ir al juez para poder hacer ese cambio y él evaluará si corresponde o no, porque lo que se quiere evitar es que por esta vía alguien quiera escabullir responsabilidades. Sin embargo, por lo grave y delicado que es, las personas que están condenadas por delitos sexuales nunca van a poder cambiar el orden de sus apellidos”, precisó.

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