Los turbulentos 698 días de Mario Rozas como general director de Carabineros

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El uniformado presentó hoy su renuncia al Presidente Piñera tras un operativo en un hogar del Sename que dejó dos menores heridos. Durante su gestión enfrentó cuestionamientos por el manejo policial en la crisis social y el caso Pío Nono, entre otros hechos.




Un total de 698 días estuvo en el cargo el ahora exgeneral Director de Carabineros, Mario Rozas Córdova. El alto mando de la institución uniformada dejó su cargo este jueves 19 de noviembre luego de que dos menores resultaran heridos por disparos efectuados por Carabineros en Talcahuano. Lo que motivó al Presidente Sebastián Piñera a aceptar su renuncia al cargo.

El hecho se suma a otros durante su administración por los cuales la oposición presionaba por su salida. Ya desde el estallido social del 18 de octubre de 2019 habían crecido las voces y las peticiones para que Rozas dejará de liderar Carabineros. Esto, por el rol que cumplió la institución en las protestas ciudadanas y las múltiples denuncias e investigaciones por lesiones provocadas a los manifestantes.

Pero el año, diez meses y 25 días en que el saliente general estuvo a cargo de Carabineros no fue un periodo fácil, sino más bien turbulento.

Rozas arribó a la jefatura en un momento complejo, tras la polémica salida de Hermes Soto -quien se negaba a dejar la institución- a raíz de los cuestionamientos surgidos contra la policía por el caso del comunero mapuche Camilo Catrillanca.

Es así como el general llegó al cargo más importante el pasado 22 de diciembre de 2018 con la misión de modernizar a Carabineros y en un momento complejo para la institución, ya que a esa altura era cuestionada producto de la muerte del joven comunero, la Operación Huracán y el fraude al interior de la policía.

“Me estoy enfocando más en las soluciones que en los problemas”, dijo un día después de que el Presidente Piñera lo asignara al cargo en una entrevista con La Tercera.

Crisis social

Sin lugar a dudas una fecha que quedará marcada en la gestión de Rozas es el 18 de octubre de 2019, cuando en el país se desarrolla el llamado estallido social.

El actuar de Carabineros durante las protestas sociales fue cuestionado por la ciudadanía, el mundo político y organismos internacionales, quienes acusaron excesivo uso de la fuerza policial.

Doce días después de la crisis social, Rozas aseguró a este medio que “las denuncias de abusos y excesos han sido excepcionales”, descartando en en ese entonces montajes por parte de la policía y asegurando, además, que se estaban apegando a los protocolos establecidos.

Pero los cuestionamientos contra Carabineros fueron aumentando con el pasar del tiempo. Esto a raíz de las personas lesionadas durante las protestas, algunas de ellas con perdigones o bombas lacrimógenas, como los casos de Gustavo Gatica y Fabiola Campillai, quienes perdieron la vista producto de la acción de agentes del Estado.

El 8 de noviembre del año pasado, en medio de las manifestaciones que se desarrollaban en todo el país en el marco del estallido social, Gatica quedó ciego luego de recibir impactos de balines en sus dos ojos, engrosando así a la lista de víctimas de trauma ocular que habían hasta la fecha, lo que provocó que aumentaran los cuestionamientos a la institución.

El 21 de agosto pasado, por orden de la Fiscalía Centro Norte, se detuvo al teniente coronel Claudio Crespo, quien se desempeñaba en Fuerzas Especiales de Carabineros, como autor material de este hecho. Según consigna la investigación en contra de Crespo, el uniformado desenfundó su escopeta antidisturbios y disparó en reiteradas ocasiones en contra de la víctima, quien recibió dos heridas de perdigones en ambos ojos. Poco antes, y tras meses de investigación interna, Crespo fue dado de baja de Carabineros.

En el caso de Campillai, en tanto, perdió la vista luego de recibir el impacto de una bomba lacrimógena en San Bernardo cuando iba a su trabajo, el 26 de noviembre de 2019.

A fines de agosto de este año se informó también sobre la detención de Patricio Maturana, excapitán de Carabineros, imputado por las graves lesiones contra Capillai.

El ex funcionario policial fue detenido en Curicó y formalizado en el Juzgado de Garantía de San Bernardo. El pasado 14 de agosto Carabineros había revelado que tramitó la desvinculación de dos oficiales subalternos, del grado de capitán, que pertenecían a la 14 Comisaría de San Bernardo, en el marco del sumario por el caso de la trabajadora. Maturana fue uno de ellos.

El 29 de enero de este año se produjo otro hecho de connotación pública que generó críticas al actuar policial. Esto debido al atropello y posterior fallecimiento de un hincha de Colo-Colo que fue arrollado por un camión de Carabineros. Este caso también provocó que la oposición pidiera su dimisión en el cargo.

Una de las últimas situaciones que provocó duros cuestionamientos hacia Rozas y que aumentó las presiones para su salida, fue el denominado caso puente Pío Nono. Hecho que ocurrió a principios de octubre, cuando un menor cayó al lecho del Río Mapocho tras impactar con un efectivo de la policía.

El joven quedó con múltiples fracturas, y debió ser derivado a un centro asistencial. El funcionario involucrado fue dado de baja de la institución, luego de que se conociera que portaba una cámara personal, la que no fue informada a sus superiores. Y actualmente permanece en prisión preventiva tras ser formalizado por la Fiscalía por este hecho.

Estos hechos, sumados a otras varias denuncias de violencia policial, provocaron que desde la oposición presionaran constantemente por la renuncia de Rozas.

Cuatro ministros del Interior durante su mandado

Durante su periodo a cargo de la institución, Rozas estuvo a cargo de cuatro ministros del Interior distintos.

El primero fue Andrés Chadwick, quien, tras haber dejado la cartera a pocos días del estallido social, fue acusado constitucionalmente por el rol de la institución en la crisis social. Libelo que fue aprobado y que significó que la figura UDI fuese sancionada con 5 años de inhabilidad para ejercer cargos públicos.

Su sucesor, Gonzalo Blumel -quien llegó al cargo 10 días después del estallido social- también debió enfrentar duros cuestionamientos a raíz del actuar de la policía uniformada. Y de hecho, la pandemia lo salvó de que enfrentara una acusación constitucional por el actuar del gobierno en las protestas.

Pero no fue lo único, ya que el también extitular de Interior, Víctor Pérez, también recibió críticas por el actuar de Carabineros tanto en las protestas como en el denominado paro de camioneros. El actuar en dichos casos, lo llevó a enfrentar una acusación constitucional en su contra, la cual provocó su renuncia luego de que el libelo fuese aprobado en la Cámara de Diputados.

El último jefe directo que tuvo fue recientemente nominado Rodrigo Delgado, con quien solo alcanzó a sostener reuniones protocolares y de coordinación.

La Araucanía

La situación de La Araucanía fue otro de los flancos que debió atender Rozas durante su mandato. Región donde el actuar de Carabineros venía cuestionado producto de la Operación Huracán y la muerte de Camilo Catrillanca.

El último hecho de connotación que ocurrió en la zona fue la muerte del cabo Eugenio Nain, quien falleció tras recibir el impacto de una bala tras acudir a un procedimiento policial en las cercanías de Temuco.

“Le pido a mis compatriotas que cooperen para encontrar a estos desgraciados, a estos infelices, y colocarlos a disposición de los tribunales de justicia”, declaró en dicha oportunidad.

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