Cinco claves para buscar colegios

colegios e hijos

Ilustración: César Mejías.

La ubicación, el costo, el proyecto educativo, su filosofía, la tradición, lo rupturista, el currículum, el idioma, si es deportivo, si es artístico. Son tantas las variables que influyen a la hora de elegir un establecimiento educacional para los hijos, que el proceso no es fácil. ¿Existe alguna manera de hacerlo más simple?


Mis amigas se ríen porque mi primera hija no cumplía ni siquiera un año, cuando comencé a averiguar sobre colegios. "Es que soy de Talca", les respondía yo. No es por ser tozuda, pero miro hacia atrás y la verdad me sigo encontrando la razón: una provinciana como yo necesitaba estudiar este sistema tan curioso; un enjambre descomunal de colegios en una ciudad donde se les da tanta importancia. Por eso, cuando mi hija ya cumplió los dos años me dije: ya es hora. Y comencé un excel −¿Toc?− que partió tímido, pero que terminó reuniendo toda la información que me importaba sobre el futuro escolar de mi descendencia, y que sirvió para este año −al fin−, cuando nos tocó postular.

Más allá de este ejercicio investigativo de resumir en varias celdas si el establecimiento era o no academicista, qué tanto lo era, si era bilingüe o no, dónde quedaba, qué puntaje ponderaba en las pruebas, qué tal su proyecto educativo, si había alguna filosofía que lo sostuviera y cuánto habría que pagar por ello, el proceso implicó un cuestionamiento profundo. Varias horas de conversación con mi marido sobre nuestra postura respecto a lo que creemos que es y debiera ser la educación, sobre lo que buscábamos para nuestras hijas, sobre lo que se podía encontrar afuera y lo que no, sobre lo que nosotros mismos habíamos tenido −y lo que no− en nuestros colegios o liceos de región. Sobre lo elitista, también, que podría ser tener este tipo de conversaciones, considerando que estábamos optando por la educación privada.

Y así, el excel resultó ser la cuna de una serie de preguntas sobre esa cosa llamada educación y sobre cuánto estaríamos dispuestos a desembolsar para pagarla. Un proceso que puede ser enriquecedor, pero también dar pie a harta ansiedad. ¿Cómo hacer más fluida la búsqueda y la elección?

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Ilustración: César Mejías.[/caption]

1- El ejercicio de las dos columnas

La sicóloga Catalina Niño de Zepeda, experta en trauma del desarrollo, sugiere un sencillo pero potente ejercicio. "Toma una hoja de papel y divídela en dos columnas. En una de ellas, detalla lo que te gustaría que ese colegio le entregara a tu pequeño. En la otra, lo que no te gustaría que le entregara. Luego lee un par de veces lo que escribiste y, en base a esto, busca las diferentes alternativas de colegios". La dinámica estará entregando información relevante sobre lo que verdaderamente estás buscando para tus hijos.

2- Sincerarse

"Es muy difícil un buen resultado y una buena experiencia educativa para tu pequeño si es que tus valores son muy diferentes a los de la institución educativa, y no los expresas, y vives en constante conflicto silencioso o abierto con la institución", añade Catalina Niño de Zepeda. Tal tensión, señala, podría impactar negativamente la experiencia educativa de los hijos, ya que podrían vivir su proceso educativo como algo complejo, complicado, tenso.

3- Identificar las características de los niños

Como explica Francisca Ramos, sicóloga infanto juvenil, es importante preguntarnos cómo son nuestros hijos, cuáles son sus reales intereses, incluso en relación a sus hermanos. "Muchas veces elegimos un solo colegio para todos, sin considerar las variables propias de cada niño. Es esencial conocerlos, para así orientarse al espacio más idóneo donde fomentar sus propias competencias y fortalezas", comenta.

4- Buscar apoyo

Otra idea es ir compartiendo la información reunida con amigos y otros padres, hablar de los pro y contras, reflexionar juntos. "Muchas veces el punto de vista de otro nos abre una perspectiva que no estábamos viendo, y nos ayuda a ampliar nuestra mirada. Es bueno compartir los avances y dificultades en la búsqueda; seguramente hay otras personas que pasaron ya por donde estás y te pueden ayudar, o bien tú también puedes ser de ayuda para ellos", sugiere Catalina Niño de Zepeda.

5- Cambiar de elección

"Si bien lo más recomendado es estar toda nuestra enseñanza en el mismo recinto, los cambios de colegios no son perjudiciales. Hay que considerar esta opción si nuestros hijos e hijas no se encuentran cómodos en la elección que hicimos inicialmente", dice Valentina Mosso, sicóloga y sicopedagoga del Centro Integral Id. Francisca Ramos, en la misma dirección, agrega: "En la medida que avanza el ciclo vital podemos ir contrastando si este colegio es el más adecuado para nuestros hijos. Lo importante es privilegiar su bienestar".

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