Huertos de otoño en casa o departamento: ¿qué y cómo sembrar?

Para los amantes de los jardines, pero también para quienes no lo son tanto, el contacto con la naturaleza puede ser una vía de escape en estos momentos. Con cuatro expertos que adoran meter las manos en la tierra, realizamos esta guía sobre qué y cómo cultivar tus propias hortalizas, sin importar el espacio que tengas.




“Una de las mejores terapias gratuitas que nos da la naturaleza es trabajar en ella misma”, nos dice Emiliana Irarrázaval, fundadora de Nuestro Huerto, un emprendimiento urbano sustentable que realiza huertos orgánicos, talleres, asesorías, servicios de mantención y también control de plagas. “Cuando uno está en el huerto, jardineando, se relaja y saca todo el estrés”, continúa esta alumna de 5º año de agronomía de la Universidad Católica y fundadora de Nuestro Huerto.

Y no está equivocada, la ciencia está de su lado. En un estudio publicado en la revista Urban Forestry & Urban Greening, aseguran que la jardinería y el cultivo se asoció con una menor angustia psicopatológica y además de una disminución del estrés relacionado con el covid-19.

Por lo tanto, si el estrés te tiene superado por culpa de la pandemia puedes intentar liberarlo usando solo un poco de tierra y semillas, incluso si el espacio que tienes para realizarlo es muy reducido. Pero ojo, no es llegar y sembrar o plantar. Con la llegada de una nueva estación es importante saber cómo va a responder la tierra. Con la ayuda de cuatro expertos te contamos qué plantar en otoño en tu huerto para aprovechar esta época del año.

1. ¿Qué puedo plantar en esta temporada otoño-invierno?

Muchos creen que la primavera y el verano son el gran momento de cultivo, y que cuando comienza el otoño la cosa se empieza a poner fome y no hay mucho para sembrar, pero no es así. Hay varias especies y variedades que resisten bajas temperaturas y que igual generan crecimiento radicular o de follaje. Acá enumeramos algunas de estas especies:

  • Kale en todas sus variedades
  • Repollos
  • Repollos de bruselas (siembra a fines de verano)
  • Brócoli
  • Coliflor
  • Lechuga
  • Rúcula
  • Espinaca
  • Acelga
  • Apio
  • Mizuna
  • Mostaza

Emiliana Irarrázaval detalla que alguna de estas especies aguantan hasta los -10º; eso sí, lo ideal es plantarlas antes de mayo, para poder tener una buena producción y de buen tamaño. Hay que apurarse.


Además también puedes plantar o sembrar:

  • Lechuga
  • Rúcula
  • Espinaca
  • Acelga
  • Apio
  • Achicoria
  • Rabanitos
  • Puerro
  • Betarraga
  • Cebolla
  • Zanahoria

Hierbas aromáticas:

  • Caléndula
  • Ciboulette
  • Lavanda
  • Tomillo
  • Manzanilla
  • Orégano
  • Ortiga
  • Perejil
  • Romero
  • Salvia
  • Cilantro
  • Laurel
  • Ruda

Importante: La albahaca es mejor no sembrarla en esta época, porque es muy sensible al frío.


2. ¿Puedo tener algo más que plantas ornamentales en un departamento?

“Uno puede cultivar en cualquier parte, ya sea en departamento, en casa, en espacio chico, en espacio grande, pero lo único importante es que le llegue sol, para que la planta pueda crecer —hortaliza o hierba aromática— pero la regla estándar , especifica Emiliana, es que tenga al menos entre 5 u 8 horas de sol”.

Francisco Barrera, ingeniero agrónomo y huertero de @dehuertaalaraiz, nos explica que cultivar requiere de diferentes prácticas durante todo el ciclo de crecimiento y desarrollo. “Se necesita cumplir con distintas metas para alcanzar un objetivo final, que es el bienestar. Y en este caso el bienestar es compartido; va tanto para las plantas como para nosotros mismos”, refiriéndose a los cultivos en espacios reducidos.

En este sentido entonces, este agrónomo recomienda para aquellos y aquellas que viven en departamento tener plantas aromáticas por ejemplo. “De estas podemos obtener beneficios para nuestra salud y decorar nuestro hábitat. Algunas plantas medicinales que podemos sembrar son el aloe vera, caléndula, lavanda, tomillo, manzanilla, orégano, ortiga, perejil, romero, salvia, cilantro, laurel y ruda, éstas pueden ser cultivadas durante otoño-invierno, pero priorizando su crecimiento a principios de otoño”.

Pero claro, existen aquellos que no solo quieren cultivar plantas aromáticas, les gustaría ir un paso más allá, entonces, ¿qué hortaliza podría plantar si vivo en un departamento? Francisco recomienda algunas opciones, pero hay que tener en cuenta que rinden menos, como podrían ser ajo, lechuga, espinaca, acelga, rabanito y repollo.

3. Huertos en departamentos, las claves.

Lo más importante para hacer un huerto -no importa si es en departamento, en casa o en una parcela- es el abono orgánico y mínimo tres de ellos (humus, compost, huano rojo o bocashi), indica Anita Vega, de Huerto Orgánico.

Emiliana agrega que, además del abono que por supuesto es fundamental, hay 3 elementos claves que necesita una semilla para germinar: el sol, el agua y los nutrientes, eso que aprendimos a los 6 ó 7 años en clases de ciencias naturales, que parece lógico, pero no muchos toman en cuenta cuando intentan tener un huerto.

Claro, el problema, aseguran los expertos, es que si alguno de estos elementos está deficiente, lo más probable es que esa pequeña semilla no crezca. Por lo tanto, si no te has animado aún a tener tu propio huerto por falta de espacio, no es necesario tener macetas caras y grandes, más vale asegurar antes que el espacio, los elementos claves enumerados anteriormente.

Plantar en macetas:

Todo depende de lo que estés buscando. Si tus aspiraciones son altísimas y quieres plantar mucho, claramente necesitarás algo más grande, y si vives en departamento quizás un huerto vertical pueda ser la clave para lograrlo; pero, para cultivar dice la fundadora de Nuestro Huerto, puedes hacerlo en cualquier tipo de macetero. “Si el espacio del macetero es pequeño, la planta crecerá más pequeña, si el espacio es grande, crecerá grande”, tan simple como eso, señala. Eso sí, añade un punto clave: es muy importante que el espacio que se le destine a las raíces sea el mismo o muy similar a la parte aérea y al follaje de las hortalizas.

Y Francisco Barrera desarrolla más este punto: “para hacerse una idea de qué tipo de macetero podemos usar según el tipo de planta, es bueno tener en mente que, en general, la profundidad de las raíces es proporcional al tamaño de la parte aérea de la planta. Por ejemplo, si la planta tiene una altura de 20 cm sobre el suelo, entonces, las raíces deben tener una profundidad mínima de 20 cm. Y también es bueno considerar unos 10 cm adicionales a la profundidad mínima estimada”. Y nos recuerda que esto es una recomendación general, ya que los distintos tipos de plantas tienen distintos tipos de raíces. Por ejemplo, plantas de 30 cm tienen raíces de 10 cm en algunos casos.

Además, este agrónomo de @dehuertaalaraíz nos invita a utilizar la imaginación a la hora de elegir macetas. Para cultivar y hacer un huerto pueden servir muchos materiales. “Podemos reutilizar o reciclar ciertos insumos, por ejemplo, puedes comprar maceteros comunes y corrientes, esos de plástico que venden en el comercio, o puedes reutilizar botellas grandes de agua (esas de 5 litros, aproximadamente)”.

Completamente de acuerdo con él está Patricio Polanco, fundador de otro emprendimiento enfocado en la economía circular y la sustentabilidad ambiental: @huertopro.cl. Y entrega más alternativas como la reutilización de palets, pero no para huertos verticales, sino para hacer simples jardineras, o usar los toritos de tomate o los cajones de frutas... pero su recomendación es unirlos para tener una cosecha más larga.

“Si es una huertita con poca tierra tendrán que regar mucho más seguido por la evaporación, y segundo, la primera cosecha que tengan va a absorber los nutrientes de ese poquito espacio y en la segunda cosecha las plantas van a carecer de esos nutrientes”, explica.

¿Y la profundidad de los maceteros?

En el caso de cultivar hojas, Anita Vega nos recomienda una maceta mediana de unos 15 cm de profundidad porque en general las raíces de las hortalizas de hojas son de unos 10 cm aproximadamente.

Pero si queremos ir un paso más allá y plantar brásicas (repollos, coliflores o brócolis), aunque Anita no lo recomienda para departamento porque si no te llenarías de maceteros gigantes, necesitas maceteros de unos 20 litros, o de unos 40 cm de profundidad y aquí el gran dilema es que dan un solo brócoli o una sola coliflor. Por lo tanto, ella es mucho más amiga de las hojas para espacios reducidos.

No obstante, pueden tener como regla general, la que utiliza Emiliana Irarrázaval: un macetero de tierra o un bancal de 40 cm de tierra, porque así entra la gama de todas las raíces que se puedan desarrollar: frutos, hojas, de raíz, hierbas, etc.., y en litros eso se puede traducir en unos maceteros de unos 20 ó 30 litros.

4. Lo esencial para la mejor tierra: el abono orgánico

Acá no hay dudas, todos nuestros entrevistados coinciden en lo mismo: lo fundamental es el sustrato, el abono orgánico. Como característica fundamental, explica Anita Vega, debe ser un sustrato liviano que tenga un 60% entre compost, bocashi, fibra de coco, perlita, ideal es que tenga mínimo tres de estos abonos.

Emiliana además aconseja que si se quiere cultivar en macetero hay que tener mucho cuidado porque generalmente los maceteros contienen un menor volumen de sustrato -tierra- entonces, uno debiese tener para estos casos específicos, un sustrato rico en compost que permita un buen drenaje, pero que a la vez tenga una buena retención de la humedad para que no se seque y permita una buena producción del cultivo. Esto justamente coincide con lo que nos explicaba anteriormente Patricio Polanco, para lo cual recomendaba la unión de cajas de madera de tomates o de frutas para evitar que los cultivos tengan poco sustrato y la primera cosecha se robara todos sus nutrientes.

En departamentos hay que tratar de evitar ante todo el mono sustrato agrega Emiliana, es decir, no quedarse únicamente en el compost. “Hay que tratar de mezclarlo con otros tipos de productos para poder generar un sustrato lo más liviano y fértil posible”.

5. ¿Semillas o almácigos?

Uno puede sembrar o plantar, explica el fundador de Huerto Pro. “La siembra directa es cuando uno agarra la semilla y la pone directamente a la tierra, y plantar es cuando uno también siembra una semilla pero en una almaciguera y después trasplanta esta guagüita a la tierra”.

¿Hay que elegir? Las dos cosas son muy buenas, asegura Anita Vega de Huerto Orgánico. De hecho, en sus talleres recomienda comenzar haciendo almácigos fáciles, como por ejemplo de acelga, kale o rúcula, que van a brotar sin mucha complejidad y se podrán transplantar fácilmente.

Pero si la paciencia no suele ser tu compañera de viaje -muy entendible en esta época-, también puedes comprar almácigos, como en el caso de la lechuga que a veces cuesta que dé un poco, por lo tanto, si quieres tener algo rápido en tu huerta comprar almácigos puede ser una buena opción.

“Lo único que permiten los almácigos es acelerar los procesos”, explica Emiliana Irarrávazal. Hay ciertos frutos que son de crecimientos muy lento, con los cuales es mejor hacer almácigos y que es bueno tenerlos en invernaderos o lugares más resguardados, como algunas brásicas. Sin embargo, hay hortalizas que son de siembra directa como por ejemplo todas aquellas que uno consume de raíz, como la betarraga, el rabanito o la zanahoria. Como excepción también, indica esta estudiante de agronomía, están aquellas hortalizas muy sensibles al trasplante, a las que les cuesta mucho sobrevivir el camino de la almaciguera a la tierra, como por ejemplo, la espinaca.

Francisco Barrera de @dehuertaalaraíz se inclina más por sembrar. “Si existe la capacidad de cultivar a diario, entonces usar semillas es una buena opción ya que podemos sembrar una gran cantidad de futuras plantas y es más barato que comprar un almácigo listo. Aun así, la siembra requiere gran preocupación, ya que: se debe usar un buen sustrato, controlar la temperatura y humedad a diario, y considerar el uso de semillas de buena calidad para asegurar una buena germinación”.

Por otro lado, dice él, trabajar con almácigos es más sencillo ya que se puede plantar en el momento y lugar correcto; sin embargo, si gustas de comprar muchas plantas, sin duda te saldrá más caro.

¿Cuál es la profundidad exacta en la que debo sembrar?

La regla de oro para Emiliana es 2 veces el diámetro del porte de la semilla. Y Anita nos entrega un claro ejemplo: para la semilla del rúcula es muy poco, unos 0,5 cm o como máximo 1 cm de sustrato.

Brotes y germinados

Esta es la expertise de Huerto Pro y Patricio lo recomienda mucho como una buena opción para los que tienen departamentos con terrazas muy pequeñas o sin terrazas, porque necesitan menos espacio y menos condiciones climáticas, en especial, luz.

Los brotes de maravilla por ejemplo se pueden cultivar en interior incluso con luces led, es una muy buena alternativa y también muy nutritiva.

Están también los germinados de canola, que tiene una rápida propagación (existen también de lenteja, de kale, y otros). Se les entrega a los clientes en 3/4 y deben seguir regándolos y el brote se sigue desarrollando en la casa. Es como si estuviesen en un mini invernadero, y se puede consumir perfectamente y además concentra muchísimas propiedades. No necesita nada de espacio, nada de luz, ni tampoco dedos para el piano, o en este caso, dedos verdes.


6. Aprovechando un poquito más el espacio de la casa

Si vives en casa, acá se amplía la variedad de cultivos, ahora a las hojas que antes recomendaba Anita para departamentos, sumamos brócolis y coliflores de todos los colores, brócoli romanesco, repollos, que son plantas grandes y que resisten -5º ó -10º.

No olvidar la rúcula, el rabanito, la espinaca, que son de crecimiento rápido y aguantan menos horas de sol. De todas formas, es importante empezar este proceso de cambio de temporada ahora ya, para empezar a tener producción y aprovechar los calorcitos que quedan, dice Emiliana.

Hay que tener algo claro dice Francisco Barrera, de los cultivos que crecen y se desarrollan en esta época, no todos se cosechan en este periodo. Por ejemplo, dice él, podemos sembrar habas, pero las vainas serán cosechadas 6 ó 7 meses después; caso contrario es la lechuga, que va a demorar de 2 a 3 meses en estar lista para el consumo.

7. Cuidados contra el frío

Aunque aún hace algo de calor, a medida que avance el otoño y llegue el invierno comenzarán las heladas. Los expertos también nos entregaron buenos consejos para proteger nuestros huertos del frío.

Si vives en ciudades o pueblos costeros de las zonas norte y centro no necesitarás preocuparte, pero si vives en una zona de bajas temperaturas invernales hay técnicas que puedes usar y te las contamos a continuación:

Mulch: También se conoce como cubierta sobre el suelo explica Barrera. Este permite cuidar el cuello de la planta del exceso de humedad; permite mantener el suelo cubierto ante excesos de lluvia, viento o heladas; evita que salpique agua desde el suelo a las hojas, evitando la aparición de ciertos hongos y mantiene una temperatura constante bajo la cubierta. Un material barato que nos puede servir para el mulch son las hojas secas, aserrín, corteza de árbol, recortes secos de césped.

Evitar el exceso de agua: Si mis plantas están en macetas, se debe agregar agua hasta el momento anterior a que escurra el agua en la base del macetero. Si se riega en exceso, no solo podemos ahogar a las raíces, sino que lavamos los nutrientes útiles para su crecimiento. En este caso, se recomienda manejar el riego con un vaso para conocer las proporciones de agua que se van a agregar al macetero.

Junto a eso, se debe evitar regar frecuentemente ya que en esta época la demanda de agua por parte de la planta es menor que la del verano. Para otoño-invierno es bueno observar si es que se riega cada 2 ó 3 días, y más entrado el invierno, cada 4 o más días. Una buena forma de observar la necesidad de agua es introducir el dedo en el sustrato y revisar si se mantiene húmedo o no.

Mallas antiheladas: es un manto térmico que puesto sobre las plantas y el suelo mantiene una burbuja de aire un poco más cálido que el entorno. El escudete y la protección ofrecida por el textil, permiten la formación de un microclima ideal, esto hace que el suelo retenga el calor y facilite el crecimiento de la planta, obteniéndose así cultivos anticipados y abundantes. Estas condiciones favorables por la temperatura, también se pueden aprovechar para que la vida de la planta se prolongue.

El peso ligero y la suave textura de los no-tejidos, no interfiere en el desarrollo de la planta, como otras películas pesadas. La malla se puede dejar todo el tiempo ya que deja pasar la luz, el aire y el agua.


Por último, cuidar la nutrición de las plantas es una buena forma de mantenerlas protegidas y saludables. Una forma de hacerlo es agregar compost o humus 2 ó 3 meses después de la siembra o trasplante.

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