Teletrabajo veraniego: consejos y productos para conectarse a internet fuera de la ciudad

Aunque no estés de vacaciones, las pegas telemáticas permiten producir desde la playa, el campo o la montaña. El mayor problema a resolver es cómo reemplazar al wifi, algo que se puede solucionar con distintas estrategias y aparatos.




Si de cosas buenas surgidas en esta pandemia se trata, más de una estará de acuerdo con que el teletrabajo ha sido una especie de bendición caída del contaminado cielo. Si se tienen las comodidades, no hay nada como trabajar desde la comodidad del hogar en shorts y pantuflas, con la música de Enya sacralizando cada jornada en la que, además, te puedes dar espacios para la meditación y la conexión con el universo.

No todos lo ven así, por supuesto, porque hay quienes sólo desean escapar de casa y las múltiples distracciones domésticas que asedian cada dos minutos. Los gritos del niño, los ladridos del perro, la mosca que pasa, la loza que lavar, el recuerdo del sueño de la noche anterior… ¿De qué hablábamos? Ah, sí. Pero aún estas pobres almas puede que estén saboreando la idea de aprovechar las flexibilidades del trabajo remoto para escaparse unos días fuera de la ciudad este verano.

Porque no importa si no se está de vacaciones. Ahora puedes continuar haciendo tus tareas telemáticamente desde la montaña, el campo, la playa o donde sea. ¿Te lo imaginas? Tú, el mar, el notebook y unas mimosas bajo el abrazo del sol y la promesa de un retorno a casa portando el bronceado más fascinante de la urbe.

Todo ese conmovedor proyecto se puede ir al tacho de la basura por un solo cacho. Y no hablo de tu jefe —no seas así— sino de la falta de una buena conexión a Internet. ¿Cómo piensas enviar esos reportes y presentaciones, participar de las reuniones por videollamada, ingresar a esas cavernas virtuales que son las intranet y tantas otras cosas si no cuentas con un wifi decente?

Tranquilidad, no hace falta guardar las maletas: hay alternativas para salvar el buque. Eso sí, se deben considerar varios factores que serán preponderantes, entre ellos la locación a la que piensas ir.

“Chile es un país con una geografía tan linda como compleja y el tema de la conectividad no está completamente resuelto”, dice el periodista de tecnología Martín Calderón. “Por eso, no es bueno casarse con una opción sin antes conocer qué es lo que funciona en el lugar al que se va”.

Entonces, si la idea es arrendar una cabaña en el sur, lo recomendable es “preguntarle a los dueños qué tal es el wifi que tienen ellos o cómo es la conectividad con ciertas compañías, cosa de que puedas planificarte con anticipación y sacar, por ejemplo, un prepago con la compañía que funcione mejor allá”.

Otro factor relevante es el tiempo que durará la escapada. “Si es por un par de días, lo más recomendable es compartir acceso a Internet directamente desde el teléfono. Si es por algunos más y necesitamos cobertura para varias personas, una banda ancha móvil, con su propio router, puede ser la solución”, sostiene Pedro Segura, cofundador de Pisapapeles, sitio y comunidad especializada en tecnología.

Ahora, si eres propietario del lugar al que te quieres arrancar y éste se encuentra en un sitio remoto en el que no se cuenta con una adecuada conectividad, quizás sea bueno pensar en alguna solución definitiva. “Hoy hay alternativas satelitales que son caras pero ofrecen muy buena cobertura en zonas alejadas”, dice Segura.

Revisemos cada una de las posibilidades.

La opción más recomendada

La primera alternativa que salta entre los expertos en tecnología es la de compartir acceso a Internet desde el celular. “Es la más básica y accesible”, dice Felipe Ovalle, fundador del sitio especializado OhMyGeek!. “Digo que es la más básica porque las personas que tienen acceso a wifi en la casa y/o el trabajo es probable que tengan gigabytes (GB) de sobra en sus planes móviles y puedan usarlos para sus paseos”, agrega.

Pedro Segura sostiene que compartir datos móviles del celular para conectar el notebook o laptop de trabajo es una “muy buena opción”, sobre todo por su relación precio y calidad. “Para tareas básicas, basta y sobra”, asegura.

Aunque parece ser la solución más sencilla, debes considerar que tu notebook gasta muchos más datos móviles que los que ocupa tu smartphone. “Principalmente por procesos internos o aplicaciones que puede tener el computador y que están en constante uso de Internet”, apunta Ovalle.

“Para no terminar comiéndose todos los datos, es mejor usar el internet del celular en el computador sólo cuando se requiere. Por ejemplo, para descargar o enviar archivos. Y el resto de las cosas, como una videollamada, es mejor seguir haciéndolas desde el celular”.

En ese sentido, la cantidad de GB con la que cuentes es importante para que no te quedes en pana al segundo día de travesía. La recomendación es calcular lo que se utiliza mensual o semanalmente y así saber cuánto se necesita para realizar un viaje sin pormenores laborales. Si te parece un ejercicio complicado de hacer, para irse a la segura sin tanto número Martín Calderón sugiere contar con plan de datos ilimitados. Aunque según su estimación, con 50 GB “ya puedes trabajar tranquilamente, sin preocuparte de nada, e incluso tener una que otra videollamada”.

Para Segura, la cantidad de GB “depende muchísimo de lo que vayamos a hacer. Si solo vamos a navegar, responder correos y chatear, entonces no necesitamos una cantidad exagerada de gigas, pero si el objetivo es consumir contenido multimedia o cosas más pesadas, entonces deberíamos pensar en al menos unos 100 GB mensuales”.

La calidad de la conexión mediante el celular está condicionada a la conectividad que exista en el lugar. Si ésta es mala, entonces compartir datos del celular no será la mejor alternativa. Si es más o menos, hay maneras de sacarle mejor rendimiento y una de esas es conectando el smartphone al computador vía USB. Esto, según Felipe Ovalle, permite darle mayor estabilidad a la conexión.

“Mucha gente hace tethering de forma inalámbrica —es decir, ocupa el celular como una especie de router que provee Internet— y eso también puede perjudicar la estabilidad de la misma conexión. Por eso, lo recomendable es utilizar la conexión vía USB, que ayuda a tener el mejor rendimiento posible”, explica el hombre de OhMyGeek!.

Si la escapada es más larga

Cuando tu plan de escape contempla mucha gente y más que un par de días, la opción de compartir acceso a internet desde el celular seguramente se quedará corta. En estos casos, los expertos recomiendan recurrir a la banda ancha móvil, a la cual se puede acceder a través de las mismas compañías que ofrecen servicios para tu hogar.

“Estos planes incluyen un dongle o un router portátil, que también dependen de un plan de datos y de la capacidad de este para entregar cierta cantidad de GB mensuales, además de una tasa de tráfico establecida por cada operador. Al igual que un celular, su calidad dependerá de la cobertura móvil que exista en la locación”, describe Felipe Ovalle.

Si bien los planes de banda ancha sólo están disponibles a través de las compañías operadoras, los dispositivos que se utilizan para recibir y propagar la señal están disponibles en otras tiendas. La oferta va desde dongles a routers portátiles —distintos a los que se fijan en casa— y MiFis.

Mifi ZTE MF920u1 4G


Según Martín Calderón, los routers portátiles y los MiFis son exactamente lo mismo. “MiFi es un nombre comercial para decir ‘my wifi’, pero es lo mismo que un router portátil”. Advierte, eso sí, que no todos los dispositivos son compatibles con los planes que ofrecen las distintas compañías, por lo que “hay que ser súper precavido y fijarse bien. Por lo general, esto sale en la descripción del producto”.

Router portátil TPLink 4G LTE


Los dongles, en tanto, son dispositivos que funcionan como adaptador y que suelen tener forma de pendrive. Al igual que el router portátil —y por ende, que el MiFi—, contiene una tarjeta SIM que permite almacenar datos. “Por lo general, este producto ya va de salida. No lo recomiendo porque en su mayoría no tienen muy buena señal y además sirven solo para el computador que lo está utilizando. En cambio, con un router portátil puedes conectar varios equipos”, expone Calderón.

Lo recomendable es no dejarse llevar por los nombres de los dispositivos: MiFi y router portátil son lo mismo. Y aunque no hace mayor diferencia llevarse el paquete completo de la banda ancha y el aparato desde la compañía operadora o comprar este último en una tienda externa, lo que se sugiere es cotizar por si se puede encontrar uno más barato. Lo importante —no lo olvides— es que sea compatible con el plan de datos que seleccionaste.

Y al igual que con el celular, la cantidad de GB a contratar en el plan de banda ancha móvil dependerá del uso. “Una película en 4K de Netflix pesa unos cuantos gigas, en cambio navegar en una página de internet de texto plano, solo unos megabytes”, ejemplifica Ovalle.

Sólo para bolsillos poderosos

Cuando las otras dos alternativas no son factibles —algo que sólo debiera ocurrir cuando el lugar de alojamiento se encuentre en una locación de baja o nula cobertura móvil, como zonas rurales o muy remotas—, existe un tercer camino. Se trata de la conexión satelital, la que ha ganado cierta notoriedad en los últimos años a raíz de Starlink, compañía creada por el controvertido magnate Elon Musk.

“Siempre será una buena opción cuando la señal de celulares simplemente es inexistente”, dice Felipe Ovalle. “Tiene la ventaja de tener una muchísimo mayor cobertura que las otras opciones, llegando a lugares impensados”, complementa Pedro Segura. El problema es su alto costo de instalación y de las tarifas mensuales.

En Chile, Starlink se encuentra disponible desde el año pasado y también existe el proveedor estadounidense Hughesnet. Para el primero, es necesario contar con una antena y un router, además de otros elementos específicos de la compañía. El valor de este “kit” supera los 450 mil pesos. La mensualidad, en tanto, bordea los $90 mil, a los que se agregan otros más por “gastos de gestión y envío”.

El plan que ofrece Starlink actualmente,permite experimentar velocidades entre 50 y 150 MBPS. “Aceptables”, según Ovalle, aunque menores a las que se podrían alcanzar una vez que la infraestructura necesaria para ello esté instalada en el país. “Me imagino esto para alguien que es propietario de una casa en un lugar aislado y tiene el poder adquisitivo para mantener un sistema de estas características”.

Unos consejos extra

Claro está que cada trabajo tiene sus particularidades, pero si es posible, evita estar conectado de forma permanente. Esto hará más eficiente tu uso de datos cuando estás conectado desde el celular o la banda ancha móvil. “Si tenemos una conexión limitada a Internet, es súper recomendable realizar todo lo que podamos offline y sólo conectarse cuando tengamos que sincronizar el trabajo”, dice Pedro Segura.

Felipe Ovalle va más allá y dice que para el teletrabajo es recomendable “utilizar apps que no necesariamente dependan de la conexión a Internet para funcionar, sino que tengan un modo híbrido en sincronización”. Destacan ahí la suite de trabajo de Google, la de Microsoft y “cualquier versión open source que no cuesta ni un peso y es libre de usar, como Open Office, Libre Office, etcétera”. Más que con la accesibilidad, dice Ovalle, la razón de esto tiene que ver con “contar con un respaldo de lo trabajado en modo offline, ya que la señal puede jugar en contra en cualquier momento”. Y hasta ahí llega lo divertido del paseo. Estás avisado.


*Los precios de los productos están actualizados al 19 de enero de 2022. Los valores y su disponibilidad pueden cambiar.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.