Todo sobre las mascarillas de cobre: cuánto protegen, cómo se usan y dónde comprarlas

Ilustración: César Mejías.

La popularidad del cobre ha aumentado durante esta pandemia, ya que el coronavirus no resiste mucho en contacto con él. Cuatro expertos aclaran dudas sobre el uso de este metal rojo en materiales y textiles, y cuánto nos puede proteger una mascarilla elaborada con estas nanopartículas.




Las mascarillas —hasta hace pocos meses un implemento que solo usaban médicos o gente en países lejanos— son hoy una barrera vital para evitar la propagación del covid-19. Junto al lavado de manos y el distanciamiento social, forma la triada que, por el momento, resulta el único antídoto ante esta pandemia.

Hace meses que la demanda de mascarillas aumentó a niveles inéditos y, por lo mismo, las alternativas reutilizables fueron ganando más terreno en la cancha, como una forma de cuidar al planeta y al bolsillo. En marzo, La Tercera reportaba que en sitios como Mercado Libre y Yapo se podían llegar a encontrar precios de hasta $2.000.000 por mascarillas y alcohol gel.

Estos problemas de escasez y volumen fueron aprovechados por varios fabricantes de textiles con tecnología de nanocobre, que vieron en este escenario una nueva oportunidad. Sobre todo cuando se volvió viral un estudio —publicado en marzo en el New England Journal of Medicine por la Universidad de Princeton, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU., y otros centros—, en el que compararon la duración del virus en distintas superficies, como el acero inoxidable, el plástico y el cobre. En los dos primeros, las partículas asociadas al SARS-CoV-2 permanecieron durante 3 días. Pero en el cobre, se eliminaron en cuatro horas. Por lo tanto, una mascarilla con nanocobre es mucho más eficaz y segura que una de tela tradicional.

En este artículo, conversamos con dos expertos de la salud y dos emprendedores que trabajan con tecnología de nanopartículas de cobre para entender más sobre el correcto uso de este tipo de mascarillas.

El poder del cobre

“El cobre es per se un antibacteriano de amplio espectro”, comenta Aarón Cortés, coordinador de investigación en la Clínica Universidad de Los Andes. “Desde ese punto de vista, es una estrategia plausible de utilizar en mascarillas. Eso sí, se requiere una carga eléctrica para que el cobre tenga ese efecto antibacteriano. Por ello se ocupan las nanopartículas, que por su actividad catalítica puede liberar iones de cobre que atacan a los microorganismos, consiguiendo un efecto más rápido en su desactivación”.

“Cuando el cobre contacta físicamente con un germen como el coronavirus, puede liberar iones reactivos que golpean y perforan el exterior del virus”, explica Karrera Djoko, bioquímica y microbióloga de la Universidad de Durham, Inglaterra, en un artículo de The New York Times. “Eso permite que los iones accedan a las entrañas del microbio, donde causan estragos similares en su material genético”.

Daniel Martínez, CINO de Copper 3D, empresa pionera en la impresión en 3D, que ha colaborado con la NASA en temas antibacteriales, explica que los virus y las bacterias funcionan muy distinto. “Tienen diferentes maquinarias metabólicas. Lo que hace el material (de nanopartículas de cobre) con los virus es que evita que se replique. En el caso de las bacterias, rompe las membranas, destruye el ADN”.

Actualmente solo existe el estudio citado anteriormente en relación al coronavirus, y aún se encuentra en fase investigativa el efecto que tendría una mascarilla de cobre ante el covid-19. Sin embargo, dado al efecto que tiene el metal para repeler al virus en superficies es que algunos recintos médicos, como el Centro Médico de los Hospitales Universitarios de Cleveland, confía en las propiedades del cobre: compraron 25.000 de estas mascarillas para sus empleados ya que “una mascarilla tradicional, por ejemplo, conservaría en su textura las bacterias del coronavirus”.

En Chile, durante el mes de abril, se informó que parte del personal médico en Punta Arenas hizo uso de estas mascarillas a través de Copptech, una de las empresas que está innovando en esta materia.

Verónica Leiva, química farmacéutica y jefa de abastecimiento de Clínica Indisa, advierte que “el cobre no controla las infecciones de SARS-CoV-2, sino que más bien puede ayudar a controlar la diseminación del virus”.

¿Cómo se incorpora el cobre a estas mascarillas?

Luz Briceño cambió las pasarelas por la innovación de textiles, y hace siete años fundó The Copper Company, empresa que lidera junto a Rocío Cassis, experta en el área textil, y Soledad Silva, la artífice comercial. Durante el verano austral, cuando la pandemia arribaba en Europa y Asia era el continente más afectado, comenzaron a trabajar en mascarillas con sus textiles de cobre, que incorporan nanopartículas de este material.

“Llevamos harto tiempo desarrollando textiles que en su hilado tienen procesos de nanopartículas de cobre”, explica Luz Briceño. El proceso consiste en “desarrollar un hilo, que se teje con otros materiales, como poliéster, algodón, lino, viscosa o lo que sea, generando un textil”, puntualiza.

Pero no es llegar y hacer un textil con cobre, sobre todo porque el segundo paso tras la manufactura del textil tiene relación “al proceso de microbiología, donde se ponen a prueba con los virus y bacterias”. Es precisamente en esta instancia donde “se puede comprobar si el virus muere o se aleja del material”.

El cobre se ha ganado su prestigio textil a nivel mundial, y con ello lo ha hecho The Copper Company, empresa que actualmente se encuentra distribuyendo sus productos y mascarillas en 17 países. “Actualmente nos están pidiendo textiles para buses, aviones, cortinas y separadores”, dice Briceño.

La mascarilla 3D que causó sensación mundial

Copper 3D es una de las empresas pioneras en la elaboración de materiales antimicrobiales para impresión 3D. Antes de la pandemia, estaban vendiendo sus materiales en 52 países. “Fabricamos los materiales en Holanda. El aditivo que ocupamos se hace aquí en Chile. Contiene varias cosas, entre esos el nanocobre anti hongos, virus y bacterias”, comenta Daniel Martínez, CINO de la empresa.

Ante la interrogante de cómo poder ayudar en la escasez de mascarillas, junto a su equipo diseñaron un protector 3D que fue patentado y luego liberado para libre descarga. La Nanohack ya tiene más de 20 millones de descargas en todo el mundo. Martínez asegura que este es un hito en la industria 3D: “es la primera vez que un mismo diseño 3D se descarga y se imprime de manera tan masiva en el mundo”.

Un éxito mundial que en Chile se hizo más visible aún tras la aparición del periodista Christian Pino, actual pareja de la exministra Karla Rubilar, quien portó la Nanohack en el último cambio de gabinete. “O te ríes con el bullying o te amargas”, explica Daniel Martínez. “Nosotros nos reímos, y tiramos un código de descuento ‘Christian Pino'”, dice, que tenía un 15% de rebaja.


Pero la innovación de esta empresa no queda ahí, y durante estos días están presentando su segunda mascarilla: Maverick. “Se parece mucho a la Nanohack, pero esta es blandita, tiene un elastómero flexible junto con nuestro aditivo de nanocobre”, explica Martínez. Una de las bondades de este diseño es que su impresión toma 40 segundos, versus la de la Nanohack, que toma 3 horas. Por eso, será comercializada a mitad de precio. “Tiene certificación de la comunidad europea como medical device, y en Chile se están haciendo las validaciones en el ISP”.

Los resguardos que se deben tomar

Propiedades y cualidades el cobre tiene de sobra, pero su uso debe ser responsable y con la mayor información posible, sobre todo si estamos interactuando con este metal y nuestras bocas.

“El problema del uso de nanopartículas es que son potencialmente tóxicas”, dice el investigador Aarón Cortés. “Es necesario conocer la tasa de liberación de las nanopartículas de estas mascarillas, lo que depende del método de fijación usado”.

No te asustes. Aarón Cortés asegura que, “por lo general, los fabricantes especifican el tiempo de uso y/o cantidad de lavados que es seguro en sus productos”. Por lo tanto, antes de llegar y comprar una mascarilla de cobre es bueno que conozcas su duración. Cortés cuenta que “hay desde desechables de un uso, hasta otras que resisten 15 o 20 lavados”.

“He visto mascarillas que dejan puntos en las manos, o que brillan a la luz. Si eso es cobre, ingresará al ducto respiratorio y posiblemente digestivo”, agrega el investigador de la Clínica Universidad de los Andes. Sin embargo, “por lo general la cantidad de nanopartículas usadas es baja y, por lo tanto, no letal pero sí potencialmente dañina para la salud”.

La mayoría de estas mascarillas no se pueden planchar, ni tampoco usar cloro ni suavizantes para limpiarla. Luz Briceño dice que esto se debe a que “se va perdiendo más rápido la propiedad, y estos químicos, como también la temperatura, hacen que se desgaste más rápido”.

Si decides usar este tipo de mascarillas, sigue las instrucciones de cuidado y lavado. “Como todo en lo relativo al covid-19, no tenemos aún consensos ni verdades absolutas”, asegura Verónica Leiva. “Solo podemos hablar de que el cobre podría ayudar a controlar la diseminación del virus en superficies, pero no a controlar las infecciones del SARS-CoV-2”.

“El cobre puede ser, sin dudas, una excelente estrategia como antimicrobiana”, afirma Aarón Cortés. Pero su uso “debe seguir normas y procesos para ser seguros”.

“No es como si golpeara al cobre y puf, el virus se fue”, dijo Linsey Marr, científica de aerosoles en Virginia Tech, en el artículo citado anteriormente de The New York Times. “Es posible que desees tener eso en cuenta antes de comprar cualquier herramienta de cobre o latón para usar pantallas táctiles y abrir puertas”, dice Marr. La fórmula básica para “minimizar el riesgo de transmisión es que las personas se laven las manos, eviten las multitudes y mantengan una distancia segura entre sí”.

En relación a todo lo expuesto por estos especialistas, hicimos una selección de mascarillas de cobre que puedes encontrar en el mercado.

Mascarilla 3.0 con Nanocobre/Antimicrobial - The Copper Company

Este es uno de los modelos más recientes de The Copper Company. Incluye filtro, ajuste nasal y regulación en oreja. En el sitio aseguran que “ayuda a prevenir la reproducción de microorganismos”. Se prohibe el uso de cloro y suavizante, ya que se recomienda lavarla con detergente normal o jabón y a mano, para una mayor durabilidad. “Uno de los test de laboratorios por Sanitized de Suiza, dice que la tela después de 50 lavados mantiene su efectividad bactericida”, complementan en el sitio.



Mascarilla Maverick - Hack The Pandemic

Esta es la nueva joya de Copper 3D. Una mascarilla diseñada para “los trabajadores de empresas, porque tiene un estándar más industrial”, comenta Daniel Martínez, CINO de la empresa. Está pensada “para personas que trabajan y se trasladan en ambientes más propensos a estar contaminados”.

En su sitio detallan que “es de un material flexible, no poroso y biocompatible, con adición de nanopartículas de cobre con acción antimicrobiana”. Se lava con agua y jabón y, si es bien cuidada, puede llegar a durar entre 5 a 10 años. “Hay que tener cuidado con exponerla mucho al sol, porque los polímeros se dañan”, dice Martínez.


Esta mascarilla usa filtros desarrollados por The Copper Company, con telas antimicrobianas que “confieren un nivel de filtrado equivalente a un estándar N99”, detallan en el sitio Hack the Pandemic, una alianza de distribución de estas mascarillas 3D que conforman Copper 3D, Qactus, Tom 3D y la Universidad de Los Andes.


Mascarilla de tela TNT

Esta es una mascarillas de tela TNT, con nanopartículas de cobre de 3 pliegues. “Son completamente lavables, resistentes, reutilizables y de uso prolongado, ya que no se humedecen”, especifican en el sitio. La tela de la mascarilla es importada y confeccionada en Chile. Está “autorizado por el laboratorio de textiles Lictex de la Universidad de Santiago de Chile”, detallan.


Mascarilla de cobre Caffarena (2 unidades)

Esta fue una de las primeras mascarillas que recibió atención de la prensa, sobre todo porque el 1 de abril comunicaron que Caffarena enfocó toda su producción a los artículos de protección con propiedades antibacteriales. Esta mascarilla es reutilizable hasta por 10 lavados. No se debe clorar ni usar suavizantes.


Mascarilla de cobre con cuello Monarch

Para aquellos que se encuentran trabajando activamente y en bajas temperaturas, una buena alternativa es la mascarilla cuello. Es antimicótica, antibacteriana y reutilizable. Dentro de sus instrucciones de lavado, la marca especifica “lavar a mano, no planchar, no clorar, no centrifugar, no lavar en seco y no usar suavizante, ya que este último disminuye la efectividad del cobre”. En cuanto a su uso, se recomienda para el día a día, “no para prestaciones médicas o contacto médico con enfermos covid-19″.


Set 2 mascarillas re utilizables nano cobre Coppertech

Estas son fabricadas en Chile, con el modelo tradicional de 3 pliegues. “Las nanopartículas de cobre están repartidas homogéneamente en toda la tela, con lo que logramos que el 99,9% de los virus o bacterias que entre en contacto con la tela mueran”, dicen en el sitio. La base de la mascarilla es de poliéster y lavable, pero no especifican cuántas reutilizaciones resiste.


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 18 de agosto de 2020.

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