Evergrande camina hacia al abismo sin visibilizar aún un socorro de Beijing

Este jueves enfrenta un plazo decisivo. Debe pagar US$ 83,5 millones en intereses relacionados con un bono a cinco años. Ese solo incumplimiento podría incrementar los temores, aunque el default tendría lugar 30 días después de esa fecha.


Esta semana se comenzarán a despejar, para bien o para mal, las dudas respecto a la gravedad de la crisis que enfrenta la gigante inmobiliaria china que acapara por estos días la atención de los mercados internacionales, los que registraron fuertes caídas en la jornada de este lunes.

Según trascendidos, este lunes, con un plazo adicional de 24 horas, Evergrande debía pagar intereses de una deuda, sobre los cuales se desconocen detalles. En tanto, el jueves 23 de septiembre, tiene que pagar un total de US$ 83,5 millones en intereses relacionados con un bono en dólares a cinco años a 8,25%, de acuerdo a lo consignado por Bloomberg.

Los plazos continuarán agobiando a la enferma compañía, que el mismo jueves debe pagar un cupón de 232 millones de yuanes (US$ 36 millones) en un bono, mientras que el miércoles 29 de este mismo mes se enfrenta a un nuevo plazo de intereses, esta vez por US$47,5 millones vinculados al bono de marzo de 2024.

Aunque se espera que el solo atraso en lo pagos de esta semana eleve las tensiones entre los inversionistas, de acuerdo a lo convenido por la segunda mayor desarrolladora inmobiliaria china, solo 30 días después del vencimiento de los mencionados intereses, la firma podría incurrir en un default en toda su norma. Fitch aseguró que es “probable un incumplimiento”, cuando el 7 de septiembre rebajó la calificación de la compañía a “CC” desde “CCC+”.

Ante el estos enormes desafíos, la división de patrimonio de la firma -que ya no tiene acceso al mercado de bonos ni a prestamos bancarios- inició el sábado un proceso para reembolsar a algunos inversionistas con bienes raíces con descuento, en lugar de efectivo, pero esto difícilmente es una opción para resolver todos sus problemas de deuda.

En ese contexto, lo acreedores toman precauciones y se asesoran para una probable reestructuración de Evergrande, mientras que para el gobierno chino crecen las presiones para que intervenga y evite que la inmobiliaria termine por arrastrar a todo o parte del sistema financiero del país Sin embargo, hasta hoy la posibilidad de que Beijing tome cartas en el asunto sigue en la nebulosa.

Las autoridades económicas de alto rango del gigante asiático han optado por el silencio, incluso sobre la alternativa de salir al rescate de manera que se evite que familias chinas pierdan lo invertido en Evergrande para adquirir sus viviendas.

Por el momento, la manifestación más clara de Beijing ha sido la inyección de US$ 14.000 millones en efectivo a corto plazo en el sistema financiero que realizó el Banco Popular de China el pasado viernes, en una señal con la que intentaron calmar los ánimos, aunque no con mucho éxito, como quedó de manifiesto en la tensa jornada bursátil de este lunes.

En ese contexto, se espera que las dificultades sigan apilándose sobre la inmobiliaria más endeudada del mundo, que acumula en sus estados financieros pasivos por un total de US$ 302.000 millones. De acuerdo a los datos de la citada agencia de noticias, de aquí a fin de año Evergrande tiene US$ 669 millones en pagos de cupones que vencen, de los cuales US$ 615 millones corresponden a bonos en dólares.

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