Ignacio Briones le pone presión al gobierno y propone eliminar 10 exenciones tributarias

Ignacio Briones presenta su propuesta para eliminar exenciones tributarias y se adelanta al gobierno.

De acuerdo al exministro de Hacienda, su plan le permitiría al fisco obtener más de US$3 mil millones anuales. Señala que esta propuesta rinde mucho más que el impuesto a los altos patrimonios, al recaudar 214 veces más. Entre las que generarían mayores recursos está la eliminación de la exención a la ganancia de capital, por US$700 millones, y el crédito especial para la construcción, por US$560 millones.




La discusión tributaria se está tomando la agenda pública. El avance que está teniendo el proyecto de impuestos a los altos patrimonios impulsado por la oposición puso nuevamente el foco de atención en La Moneda y en especial en Hacienda.

Si en un primer momento, cuando asumió Rodrigo Cerda como titular de las finanzas públicas a fines de enero, allegar nuevos recursos por la vía impositiva no estaba dentro de las prioridades de corto plazo, ahora el escenario cambió y el Presidente Piñera le pidió a Hacienda que trabaje una propuesta relativa a las exenciones tributarias posibles de eliminar, sobre la base del informe que entregó la comisión tributaria presidida por Rodrigo Vergara, como una forma de enfrentar la iniciativa opositora.

Pero mientras eso ocurre, el exministro de Hacienda y actual precandidato presidencial de Evópoli, Ignacio Briones, se adelantó al gobierno y elaboró su propia propuesta con cifras y medidas concretas para suprimir exenciones.

De acuerdo al documento de la propuesta, el exjefe de Teatinos 120 plantea derogar 10 exenciones tributarias y subir el impuesto al diésel, lo que permitiría allegar poco más de US$3 mil millones anuales a las arcas fiscales. “Esta propuesta permitiría recaudar 4,7 veces más recursos que la idea de candidatos RN de eliminar exclusivamente la exención a las ganancias de capital en acciones y 214 veces más que el impuesto a los súper ricos promovido por parlamentarios de oposición”, sostiene Briones.

Entre las que generarían mayor recaudación está la eliminación de la exención a la ganancia de capital, que con una tasa de 10%, permitiría ingresos por US$700 millones al año; el crédito especial para la construcción, US$560 millones, y la exención del IVA a servicios, US$365 millones. También incluye otras altamente debatidas, como el régimen de renta presunta.

El aumento del impuesto al diésel, si bien no es una exención propiamente tal, es considerada como distorsión, por ello se incluye en esta lista de medidas. En el documento se propone subir el gravamen de 1,5 UTM a 3 UTM por metro cúbico, lo que significa contar con US$500 millones extra.

El tema de las exenciones no es nuevo para Briones, todo lo contrario. En su paso por Hacienda hasta inicios de este año, fue él quien planteó la necesidad de hacer cambios en la materia. Lo relevó en varios seminarios y conformó la comisión liderada por Vergara, encargándole el reporte que al final recibió Cerda.

“En Chile la recaudación fiscal todavía es baja por un sinnúmero de exenciones, alta evasión y por una base estrecha de contribuyentes. Si queremos recaudar más impuestos, primero debemos enfocarnos en eliminar privilegios que tienen ciertos grupos”, subraya Briones.

Para el economista, la forma en que se implemente -si es gradual o no- es parte de la discusión. “Lo fundamental es que se pueda discutir y avanzar”, manifiesta.

“No podemos seguir chantajeados”

La viabilidad política de estos cambios es un tema a analizar. Esto, porque en la reforma que impulsó la expresidenta Michelle Bachelet se quiso avanzar reduciendo o eliminando algunos beneficios, pero esos planteamientos no prosperaron por el poco apoyo político. Ahora, en caso de una nueva discusión al respecto, ese conflicto volverá a estar presente. “No podemos seguir chantajeados por grupos de interés. Requiere coraje, decisión y este es un momento de cambio que nos da la posibilidad de hacerlo. Hay grupos privilegiados en materia tributaria”, afirma Briones.

Es más, enfatiza que “por qué nunca antes un ministro de Hacienda se la había jugado por estos temas: porque detrás de los parlamentarios de todos los colores hay grupos de interés. Si queremos avanzar en eliminar privilegios, este es el camino. Los que hablan de privilegios tienen que ser consistentes ahora con su voto y no quedarse solo en palabras”.

Comparación de la recaudación de 3 propuestas tributarias

El documento también compara el rendimiento que tendrían las tres propuestas tributarias en discusión. Así, señala que “se ha instalado en el debate que es necesario aplicar un impuesto al patrimonio de los ‘súper ricos’ y/o aumentar de manera temporal la tasa de impuestos a las grandes empresas (de 27% a 30%). Si bien ambas propuestas buscan un fin deseable -recaudar más para aumentar el gasto social-, en la práctica funcionan mal”.

Esto, según argumenta el texto, se debe a que la experiencia internacional señala que “el impuesto al patrimonio es difícil de implementar, caro de fiscalizar, genera mayor evasión y distorsiona decisiones de inversión. Por ejemplo, Argentina en 2020 implementó un impuesto de este tipo, esperando recaudar US $3.500 millones y terminó recaudando sólo un 10% de lo estimado”.

De acuerdo al informe, en Chile este proyecto estima recaudar un 2,3% del PIB, sin embargo, “la experiencia comparada señala que en promedio impuestos de este tipo recaudan apenas un 0,31% del PIB. No es extraño entonces que el 77% de los países OCDE que han probado alguna vez este impuesto lo han terminado derogando”.

Sobre el alza del impuesto a las empresas, se afirma que ya es alto (27% vs 20,6% promedio OCDE). “Más aún, en un contexto donde la reactivación económica post-pandemia es un imperativo, subir los impuestos corporativos claramente va en dirección contraria a este propósito”, sostiene.

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