Presidente de BMW Latinoamérica sigue apostando por Chile: “A pesar de todas esas incertidumbres, comercialmente se ha recuperado mejor de lo que pensábamos. Tenemos mucha fe en el mercado”

"Hemos vendido un 50% más que el año pasado en el país, y a lo largo de América Latina nuestra marca ha crecido casi un 30%. Arrancamos bien este año, pero hay que reconocer que aún no estamos en el nivel precovid", dijo Alexander Wehr.


La pandemia y la escasez de chips son algunos de los factores que han afectado a la industria automotriz a nivel global. Las ventas de vehículos nuevos comienzan a recuperarse y en nuestro país ya están en niveles prepandemia. BMW Group ha mejorado sus números en Chile, en América Latina y en el mundo, aunque reconocen que aún no se alcanzan niveles previos a la llegada del coronavirus. Desde la multinacional alemana aseguran que no hubo que despedir personal o bajar sueldos para hacer frente a los embates del virus.

El presidente y director de BMW Group Latinoamérica, Alexander Wehr, accedió a conversar vía zoom con Pulso TV, desde su oficina en Ciudad de México. Afirma que la compañía sigue apostando por Chile a pesar de la incertidumbre política, y que han podido enfrentar de buena forma la escasez global de chips, al llegar a acuerdos con varios proveedores.

¿Cómo han estado las ventas regionales de BMW este año comparado con 2020, un año marcado por la pandemia?

-El año ha empezado muy bien. Hemos vendido un 50% más que el año pasado en Chile, y a lo largo de América Latina nuestra marca ha crecido casi un 30%. Arrancamos bien este año, pero hay que reconocer que aún no estamos en el nivel precovid. Si uno habla del sector automotriz en general, todavía estamos el 20% por abajo. Hace falta más para recuperar donde estuvimos. Arrancamos bien y sobre todo en Chile, estamos en un nivel de venta muy alto, con una participación de mercado del segmento de lujo de casi el 45%. Hemos vendido más que nuestros dos competidores más importantes en conjunto. Estamos muy a gusto con los resultados de ventas.

¿Esperan seguir repuntando en las ventas durante este segundo semestre?

-Nuestra premisa principal, y que se ha confirmado en los primeros seis meses, es que este año se va a recuperar el 50% de lo que se había perdido el año pasado. A nivel regional el PIB ha caído al 10%, y nuestra premisa es que nada más vamos a recuperar el 5% del PIB a nivel regional. En Chile un poco más por arriba, aunque sabemos que en Chile depende de muchos factores políticos, socioeconómicos, nos da mucha incertidumbre. Será hasta 2022-2023 en varios países para que se recupere lo que se había perdido en este año, más difícil que después de la segunda guerra mundial. Hay que reconocer que eso ha reforzado todas las tendencias e incertidumbres políticas y socioeconómicas que tenemos en toda la región.

En esta misma línea, llevamos un año y medio con pandemia. En Chile tenemos elecciones presidenciales y se está redactando una nueva Constitución. ¿Cómo ven desde el grupo a nuestro país en medio de este escenario?

-Chile siempre ha sido para nosotros un mercado estratégico en cuanto al sector automotriz, pero también en cuanto a toda la cadena de valor, con todas las materias primas que tienen. Es un mercado estratégico. Siempre con Colombia son de los más importantes en el escenario de los mercados importadores, por allá de los países donde manejamos sucursales propias que son México, Brasil y Argentina. Estratégicamente y comercialmente muy importante. Todavía no estamos en nivel precovid, pero Chile a pesar de todas esas incertidumbres, comercialmente se ha recuperado mejor de lo que pensábamos. Tenemos mucha fe en el mercado.

¿Siguen apostando por Chile en este momento?

-Siempre. Para nosotros es un país muy importante. Reconocemos el nivel de educación y crecimiento, y los rubros que hay en la industria. No somos políticos, estamos acostumbrados a adaptarnos a un entorno político y social, y nuestra visión es no solo vender autos ya estamos muy por allá de eso. Queremos contribuir a soluciones que ayuden a resolver los retos que tiene un país en crecimiento, como es Chile. Queremos apoyar en los retos sobre el medio ambiente. Estamos pendientes y dispuestos a apoyar.

¿Qué ha pasado con los precios de los vehículos en este último tiempo, han subido por ejemplo por la escasez de chips que afecta al mercado automotriz a nivel global?

-Claramente la pandemia nos mostró la relevancia de lo que que llamamos mega tendencias, como digitalización, enfoque del cliente. Nos mostró también la debilidad en frente de varios factores, como la red de proveedores. Todavía no nos hemos visto afectados por la escasez de semiconductores. Hicimos ajustes en los planes. Todavía no se ha tenido que parar producción, pero son aprendizajes muy importantes. Nos mostró la relevancia de la sustentabilidad. Es un tema muy clave y no solo a través de autos eléctricos, sino por toda la cadena de valor. Realmente reducir la huella de carbono que tiene uno, y trabajar hacia una neutralidad, y ese es un tema en Latinoamérica muy fuerte.

¿Cómo han debido enfrentar el problema de la escasez de chips?

-BMW siempre mostró una resiliencia en tiempos de crisis. Así fue lo del dotcom en 2001, lo de 2007. Igual en esta pandemia que ha sido una de las crisis más masivas después de la segunda guerra mundial. Siempre salimos bien de las crisis y más fuertes que antes, por tener planes muy a largo plazo, pero también un buen balance de como vemos chances y riesgos. Las previsiones y proyecciones de nuestros departamentos en Alemania han tenido una perspectiva muy adecuada de como iba a ser la solución después de esta crisis. China está más fuerte que antes, EEUU va bien, Europa más fuerte de lo que pensábamos. América Latina un poco débil, pero a nivel mundial ya estamos más fuertes que antes. BMW anticipó ese desarrollo positivo pues hemos acordado acuerdos y contratos muy concretos en cuánto a volúmenes con varios proveedores. Eso nos salvó en esa situación, que seguramente se va a prolongar hasta el año que viene. Por supuesto que contamos que nuestros proveedores cumplan.

¿Hasta el momento han podido sortear este problema de la escasez adelantándose a lo que venía?

-Trabajar con varios proveedores y tener varias patas, y eso ha sido clave para mantener la producción y poder satisfacer la demanda, a lo mejor un poco más que los competidores.

¿Cómo ven el futuro de la industria automotriz en medio de esta escasez de chips, pero también por el avance de la variante delta? De hecho China ya tuvo que confinar varias ciudades.

-Crisis siempre ha habido y siempre habrá. Lo que vemos es que el entorno es más complejo, más volátil y más dinámico, y sobre todo en mercados emergentes como Latinoamérica y Chile. Es lo que llamamos la nueva normalidad, es poder vivir y adaptarse con una resiliencia de una velocidad muy rápida a nuevos entornos. Es una fortaleza de nuestro grupo, pero en específico una vez más la industria está trabajando en semiconductores, para también capacitar a nuevos productores. También sabemos que para capacitar a un proveedor se demora hasta un año, será el problema hasta el año que viene. En cuánto a la pandemia no soy médico, pero estoy convencido en el avance de los programas de vacunación, es la estrategia que estamos siguiendo con la compañía, para poder vacunar a mucha gente en el corto plazo. Somos optimistas y estamos acercándonos a un sector de 100 millones de autos, estamos por arriba de tiempos pre coronavirus (...) Estamos muy optimistas en cuánto al futuro del sector automotriz y el futuro de nuestro grupo.

“El futuro es eléctrico”

Las ventas de vehículos eléctricos ha venido al alza en Chile. Solo en el primer semestre se superó todo lo comercializado en el país en los últimos dos años. BMW hoy tiene el 10% de participación global en automóviles eléctricos e híbridos en el mundo, y apuestan a seguir creciendo de acá a 2030, y afirman que el futuro es eléctrico. En América Latina también quieren seguir creciendo con una mayor cantidad de modelos en la década en curso.

Si bien en Chile las ventas han crecido, Alexander Wehr reconoce que los incentivos para adquirir este tipo de vehículos, deben estar sobre la mesa, como ocurre en países como Noruega o Corea del Sur.

En estos tiempos en que se habla ya de crisis climática, en Chile ha aumentado bastante la venta de automóviles eléctricos durante este año, ¿qué es lo que proyectan ustedes con respecto a la venta de vehículos eléctricos en la región?.

-El futuro es eléctrico por lo menos a mediano plazo. Estamos muy a favor de una apertura tecnológica, que quiere decir que vemos la coexistencia de distintas propulsiones. Los mercados tienen distintas condiciones, y los consumidores tienen distintas preferencias. Por eso vemos la tarea de poder ofrecer una gama de diferentes propulsiones sustentables. Como compañía tenemos metas muy claras sobre cómo reducir las emisiones de efecto invernadero. La planta que tenemos en San Luis de Potosí es muy sustentable. Tenemos metas internas para reducir la huella de carbono y llegar a una neutralidad mucho antes a lo que se comprometió en Paris. Tenemos metas muy claras a 2030. Los automóviles eléctricos son muy importantes, no solo es la venta de eléctricos, pero es una parte importante.

¿Cuánto esperan que aumenten las ventas de automóviles eléctricos hacia 2030?

-En los últimos 2 a 3 años la venta de automóviles eléctricos e híbridos se ha multiplicado año por año. Hoy en día estamos con una participación global de 10%. En Europa estamos en el 25% y hasta el 2025 vamos a tener el 30% en eléctricos completos y 50% a 2030. Ya estamos en la tercera generación al contrario de muchos competidores que todavía están trabajando a través de publicaciones y anuncios. Estamos ofreciendo 10 modelos en Latinoamérica, vamos a extender esa gama hasta 25 modelos a 2023, 13 eléctricos y 12 híbridos. Este año en América Latina tenemos una participación del 15% entre eléctricos e híbridos. Uno de 7 de nuestros autos vendidos en América Latina es híbrido o eléctrico, tenemos 9 mercados entre ellos Chile y Costa Rica. Brasil también va a despegar con la venta de autos eléctricos e híbridos.

¿Qué pasa en Chile con la venta de automóviles eléctricos? En nuestro país crecieron con bastante fuerza la venta de vehículos eléctricos e híbridos en este 2021.

-Es muy importante y significativo ese crecimiento, pero hay que reconocer que hay 3 pilares muy importantes. Uno la oferta en cuánto a gama, modelos y precios. Segundo la infraestructura que hay que armar, que no puede armar una marca nada más. El tema de armar corredores y cargadores eléctricos, y la tercera parte hay que hacer que crezca una nueva tecnología que viene con un costo adicional, que también apoya el gobierno con incentivos. Incentivos no necesariamente son financieros. Si uno ve a Noruega donde la participación de eléctricos e híbridos arriba del 50% tienen un ramo de medidas financieras y no financieras de poder recargar el auto con cargadores públicos, estacionamientos gratis y varias oportunidades y opciones. Lo que es clave es unir fuerzas en la industria con otros actores y con el gobierno. Si hay incertidumbre política, como las que enfrentamos en muchos países latinos, es importante sentarse a alinear programas, trabajar medidas en conjunto con el gobierno. Estamos a toda su disposición.

¿Faltan incentivos entonces en Chile para que la gente apueste por vehículos eléctricos?

-Si uno compara el panorama latino, estamos todavía en un nivel que sí se puede aumentar. Si realmente tenemos esa visión y compromiso de hacer despegar esa tecnología tan prometedora, tan eficiente para mejorar el medio ambiente y tomar en serio la crisis climática, si se puede hacer mucho más. Si uno mira Corea del Sur, California, Noruega, hay incentivos tan convincentes que casi no puedes escapar. Si un auto eléctrico cuesta lo mismo que uno de combustión interna, eso hace que despegue. Al final del día los autos tienen que ser accesibles, y es algo en lo que todos los actores tienen que contribuir. Se puede hacer más, pero entiendo los límites que tenemos. Estoy optimista, vemos que la participación en Medellín, Costa Rica y un futuro muy cercano a Brasil vamos a llegar a una participación de doble dígito. Estoy optimista de poder armar algo con el gobierno en Chile, bajo las nuevas condiciones, y estamos a disposición.

Lo llevo a otro tema. El año pasado hubo muchas industrias que se vieron muy golpeadas por la pandemia. ¿Hubo que despedir personal y hacer reestructuraciones en la compañía?

-La compañía no despidió a nadie. La planta sigue igual a lo largo de Latinoamérica. No iniciamos cortes a nivel salarial. Pagamos un bono, por eso ha sido algo muy importante a lo que decía al inicio de tomar una postura en tiempos difíciles al igual que en un matrimonio. Es parte del ADN de nuestra marca. Son planes a largo plazo. La crisis es parte de reinventarse, la crisis es una oportunidad de reinventarse. Ha sido el compromiso de poner aún más al cliente al centro. Ha sido importante trabajar con herramientas digitales para mantener el contacto con el cliente. La compañía siguió invirtiendo fuerte en herramientas de I+D.

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