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BCE vuelve a subir las tasas ante la amenaza de la inflación en Europa

"El conflicto en Oriente Próximo continúa generando presiones inflacionarias y se prevé que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un período prolongado", dijo el BCE.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde BANCO CENTRAL EUROPEO

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha optado este jueves por subir los tipos de interés en 25 puntos básicos, de tal manera que la tasa de depósito (DFR) subirá al 2,5%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,65% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,90%, una decisión ya descontada por los mercados, mientras las presiones inflacionistas continúan alertando a la entidad europea.

Se trata de la segunda subida de la tasa de referencia este año tras la acometida en junio, que fue la primera ejecutada por la institución desde septiembre de 2023.

“El Consejo de Gobierno ha decidido subir los tres tipos de interés oficiales del BCE en 25 puntos básicos. El conflicto en Oriente Próximo continúa generando presiones inflacionarias y se prevé que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un período prolongado”, ha destacado la institución.

El BCE ha apostado por un nuevo endurecimiento monetario después de que la inflación de la eurozona se situara en el 3,3% en agosto, frente al 2,9% registrado en julio, y a pesar de que la tasa subyacente se moderará una décima, hasta el 2,1%; mientras tanto la guerra en Irán continúa recrudeciéndose y el precio del Brent rebasa los 100 dólares por barril.

Asimismo, el BCE ha elevado sus previsiones de inflación para 2027 y 2028, mientras que ha mantenido sus pronósticos para 2026.

La mirada de Lagarde

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha considerado que la tasa de interés neutral --que ni frena ni estimula la economía--, fijada recientemente por la entidad en el 2,5%, mismo porcentaje en el que han situado este jueves los tipos, se trata de una estadística teórica que no sirve para determinar el rumbo de la política monetaria, no descartando posibles incrementos por encima de este nivel en el futuro aunque suponga un freno al crecimiento de la economía europea.

La “guardiana del euro” ha indicado que la tasa del 2,5% como neutral está calculada para situaciones no marcadas por la inestabilidad, mientras que durante los últimos meses la economía ha tenido que someterse a fuertes perturbaciones, con una alta presión sobre los precios y la guerra de Irán.

“En las circunstancias actuales, no le otorgamos una gran importancia al tipo neutral”, ha destacado Lagarde en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, celebrada en esta ocasión en Berlín (Alemania).

No obstante, la presidenta del BCE ha evitado dar ninguna pista sobre futuras decisiones de política monetaria, reiterando su postura de ir “reunión a reunión”, aunque ha dejado claro que están “decididos a cumplir el objetivo” de regresar a un 2% de inflación.

De hecho, ha afirmado que la alta incertidumbre a la que se somete la economía mundial en los últimos meses, ante los vaivenes geopolíticos, provoca que prever un rumbo concreto de los tipos se vuelva contraproducente.

“No nos centramos en la reunión ni en los datos para molestarles (a los periodistas), a los observadores o a los analistas. Lo hacemos porque nos encontramos en un contexto de incertidumbre que puede cambiar las cosas casi de la noche a la mañana”, ha indicado.

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