¿Qué es un data center y por qué Chile atrae a las gigantes tecnológicas?

Estabilidad política, gran conectividad y una mentalidad tecnológica abierta, son algunas de las ventajas de nuestro país para la implementación de centros de datos, donde el "cloud computing" es la tecnología protagonista.


Primero fue Google, con una inversión de cerca de US$300 millones en su data center y ahora es Amazon que, de decidir por Chile, invertiría unos US$1.000 millones. Se trata de gigantes tecnológicas que ven a nuestro país para implementar sus centros de datos regionales. Incluso, las chinas Huawei y Alibaba también analizan esta opción. ¿Por qué tanto interés en Chile por este tipo de infraestructuras?

Como lo dice su nombre, un data center es un centro de procesamiento de datos informáticos que está ubicado en un lugar específico y con una infraestructura adecuada para almacenar, proteger y transmitir la información velozmente a otro lugar mediante redes de banda ancha.

Si internet fuera un organismo, los data center serían los diversos cerebros que acumulan y procesan la información, mientras que las redes son el sistema nervioso que envía y recibe los datos de empresas, entidades gubernamentales, sensores y aparatos tecnológicos (Internet of Things) e incluso, de los dispositivos que utilizan las personas (como celulares y computadores), así como de sus servicios, como las redes sociales, e-mail y almacenamiento de archivos.

Teóricamente, los data center son el espíritu y la base con la que se concibió desde un principio internet, donde los datos están en nodos conectados. Cuando un nodo se cae, la información se puede rescatar desde otro nodo. Con las décadas, los data center se han vuelto cada vez más sofisticados y seguros, transformándose en un gigantesco mercado de productos y servicios, así como la forma con que las grandes compañías guardan su información.

Por ejemplo, en Chile grandes empresas de telecomunicaciones como Entel, Movistar, Claro y GTD  tienen centros de datos para sus operaciones o bien para entregar servicios a terceros. Lo mismo realizan compañías tecnológicas a nivel local como IBM, Intersystems, Sonda y Adexus, por nombrar algunas. Además, las entidades gubernamentales también manejan sus propios data center o arriendan espacio a terceros, dependiendo del grado crítico de la información.

“En los de las telecos, el objetivo es vender servicios de telecomunicaciones, pero en el caso de las empresas tecnológicas somos más neutrales, ya que podemos trabajar con cualquier proveedor de telecomunicaciones”, comenta Juan Ernesto Landaeta, vicepresidente corporativo de servicios y datacenter cloud de Sonda.

Pero dado una serie de factores locales, cada vez son más las gigantes tecnológicas que están apostando por implementar sus data center para sus propias operaciones y servicios en nuestro país. El más claro ejemplo de esto es Google, con el único centro de datos del Hemisferio Sur, ubicado en Quilicura (Santiago), así como el interés de otros titantes tech de invertir en Chile, como Amazon (AWS), Huawei y Alibaba. Estas tres firmas manejan una gran cantidad de datos debido a sus operaciones de e-commerce y servicios bajo cloud computing. Y justamente, aquí está una de las claves del reciente auge de los data center.

La nube

El concepto de “nube”-o sea que los datos están guardados y replicados en varios data center y se puede acceder a ellos desde cualquier parte del mundo conectado- también es la esencia de internet. Sólo que en los últimos años con el gran crecimiento de los dispositivos móviles, el aumento de las redes de conectividad (inalámbricas y físicas), el auge del e-commerce y la reducción del precio del almacenamiento digital, la tecnología de cloud computing se transformó en la protagonista indiscutida de la nueva era tecnológica y social. Prácticamente todas las empresas tecnológicas ofrecen o tienen algún servicio en esta línea.

Existen tres tipos de “nubes:

  • Pública: Cuando un proveedor entrega un espacio (arrienda) y servicios a terceros de manera abierta para que utilicen su infraestructura. Los principales competidores a nivel mundial de esta modalidad son Amazon Web Services (Amazon), Azure (Microsoft) y Google. Así, el cliente no tiene que invertir en infraestructura y sólo arrienda un espacio y/o servicio.

 

  • Privada: En el otro extremo está la nube privada que es cuando la propia empresa o entidad prefiere tener su centro de datos para sus operaciones y sin la posibilidad de compartirlos con terceros. Esto debido a que la información se considera crítica o estratégica.

 

  • Híbrida: Es una mezcla entre las anteriores. O sea, una entidad posee una parte de sus servicios en una infraestructura cerrada y otros, en un proveedor de cloud computing.

 

Además, los data center se clasifican internacionalmente según su infraestructura y seguridad en “Tiers”, según el Uptime Institute, que van desde el número I, al IV, donde este último es el más sofisticado, con una disponibilidad operativa de un 99,99%. El 21 de diciembre de 2018 tanto Entel como Sonda certificaron en el Uptime Institute la implementación de datacenters Tier IV, siendo los primeros en Chile. De hecho, en América Latina son pocos los centros de datos que tienen esta categoría. Uno está en Brasil (Banco Santander), otro en México (BBVA) y el otro en Colombia (BT Group)

 

¿Por qué Chile atrae a las grandes tecnológicas?

  • Estabilidad política, legislativa y financiera: Esto es fundamental, si consideramos la importancia de los datos, especialmente cuando compañías como Google, utiliza su data center para entregar servicios en todo el mundo.

 

  • Conectividad: Según el Ranking de Conectividad 2018 que realiza anualmente Huawei, Chile es el país con mejor conectividad de América Latina y se encuentra en el N°33. A nivel regional el segundo lugar lo tiene Brasil con la posición N°44 a nivel global. En términos de telefonía móvil, las conexiones a la red 4G superaron los 12 millones a marzo de 2018, lo que representa un 71% del total de accesos a internet móvil, y un aumento de 62% en 12 meses.

 

  • Redes de fibra óptica submarina: Relacionado a la conectividad, por Chile pasan actualmente dos cables submarinos de fibra óptica. Uno es de Telefónica y el otro es de CenturyLink. Además está el proyecto de Fibra Óptica Austral (FOA), que incluye cable terrestre y submarino; otro para un nuevo cable submarino entre Chile y Asia; y la iniciativa de que ya anunció Google – denominada “Curie”-, para construir otro cable submarino más que comunicaría nuestro país con Estados Unidos (10.000 km).

 

  • Grandes proyectos de fibra óptica: Por su parte, GTD anunció el proyecto Prat, un cable de 3.500 km que unirá Arica con Puerto Montt. A esto se le suma el anuncio del gobierno por entregar conectividad digital de alta velocidad a la mayor cantidad de comunas de Chile a través del proyecto Fibra Óptica Nacional.

 

  • Conocimientos técnicos: En nuestro país existe un buen nivel profesional y técnico para este tipo de infraestructura. “Existe un excelente nivel de educación, preparación y entrenamiento, lo que atrae a muchas empresas del extranjero. Además, como país, tenemos una mentalidad muy abierta a no ‘casarnos’ con un solo tipo de tecnología”, dice Landaeta.

 

  • Cercanía con grandes mercados: Para muchas compañías multinacionales, especialmente las asiáticas como Huawei y Alibaba es clave la proximidad de nuestro país con grandes mercados como el brasilero, colombiano y argentino. Tanto de forma física, como en términos de relaciones bilaterales. O sea, somos una buena puerta para América Latina.

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