Ejecutivas valoran agenda de género, aunque piden más avances en salud y cuotas

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Laura Albornoz, exdirectora de Codelco, y Maria Olivia Recart, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de BHP -ambas también exautoridades de gobierno- comentan qué se está haciendo dentro de las empresas para impulsar el rol de las mujeres y analizan los últimos anuncios en esta materia.




Exdirectora de Codelco y exministra del Sernam, Laura Albornoz: "No podemos promover la maternidad manteniendo las ganancias de las isapres"

-Como una feminista de 50 años, así se define la abogada, académica de la Universidad de Chile y ex directora de Codelco, Laura Albornoz.

Si bien, destaca el anuncio del Gobierno en temas de género, hace el alcance de que muchas de estas medidas venían promoviéndose con anterioridad, entre ellas la de sala cuna universal. Además, sostiene que faltaron algunas iniciativas, como la fiscalización de la Ley de Igualdad Salarial y la norma de igualdad de género para las empresas.

Por otro lado, es crítica respecto a que el hombre asuma el costo adicional de los planes de salud en isapre, señalando que sería un impacto al grupo familiar.

¿Cómo evalúa la agenda de género que impulsa el Gobierno?

-Siempre celebro que se visibilice con tanta importancia la agenda de género y que se priorice tanto como para darla por cadena nacional. Imagino que esto se debe al ímpetu de la ministra y la subsecretaria y lo valoro en ese sentido. Tiene cosas que son continuidad, como el debate sobre el derecho de sala cuna universal. Eso establece un principio de igualdad de la mujer trabajadora, desvinculándola de que los hijos sean una carga sólo de la mujer en el mundo laboral. Hay otras cosas que se presentan como nuevas pero que tienen larga data, como es el cambio de la sociedad conyugal. Creo que va a tener un apoyo trasversal. La suma urgencia le va a venir bien. Todo lo que tiene que ver con violencia contra las mujeres me parece un acierto.

¿Qué faltó?

-Me habría gustado que el Presidente Piñera, con la misma fuerza, pidiera al Estado chileno exigir el cumplimiento de la norma de igualdad de género para las empresas privadas. Este es un esfuerzo que no sólo debe llevar adelante el Estado. Todos los sectores deben superar un problema que es cultural y que es estructural. Y, en segundo lugar, la fiscalización para la aplicación de la Ley de igualdad salarial frente a la cual no se exige cumplimiento a las compañías. El presidente podría recomendar que la Dirección del Trabajo fiscalice, partiendo por Codelco. También faltó la ratificación del protocolo de CEDAW.

¿Cómo ve el liderazgo del Presidente en este tema?

-Tenemos diferencias ideológicas. Él es hombre de derecha. Concibe a la mujer muy asociada con su rol reproductivo y de cuidado de los hijos, por eso habló del programa de 4 a 7. Habló de "nuestras mujeres" y citó a Pablo Neruda, un gran poeta, pero un violador, un hombre que el mundo feminista no le rinde pleitesía.

Uno de los temas que generó polémica tuvo que ver con el anuncio en las isapres…

-Lo que todos entendimos del Presidente y del ministro de Salud (Emilio Santelices), es que la igualdad se iba a lograr aumentando los planes a los hombres. Medidas de esa índole no son las deseadas porque en definitiva lo que se encarece es la situación del grupo familiar. En el movimiento feminista no queremos que los hombres sufran la misma discriminación que han sufrido las mujeres.

¿Cómo se podría lograr?

-Lo que uno esperaría es la creación de un fondo solidario y una contribución más directa de parte de las isapres. No se puede promover la maternidad a costa del bolsillo de los grupos familiares y mantener las ganancias de las isapres. No me parece que uno pueda defender la maternidad y mantener la escandalosa ganancia de las isapres o la horrorosa discriminación que se mantiene en Chile con programas sin útero, ya que eso todavía existe pero encubierto. Por una parte tenemos un discurso pro maternidad, pero que por otro lado, uno que atenta contra la maternidad y que favorece a la industria de la salud, considerándola como un bien de consumo y no como un derecho social. Se necesita de unidad nacional porque el machismo es de izquierda y derecha, de mujeres y hombres. Es transversal a la sociedad.

Vicepresidenta de asuntos corporativos de BHP Minerals Americas, María Olivia Recart: "Se echó de menos el tema de impulsar con fuerza las cuotas"

-A los 23 años, cuando postuló a un puesto en un banco en Concepción, la hoy vicepresidenta de Asuntos Corporativos de BHP Minerals Americas y ex subsecretaria de Hacienda, María Olivia Recart, sintió por primera vez la discriminación de género. En esa ocasión, el gerente zonal del banco le señaló que a pesar de ser la mejor candidata no le daría el empleo porque podía embarazarse.

"En mi carrera he tenido un montón de momentos de esos", señala, al ser consultada sobre las medidas de género anunciadas por el Gobierno, en respuesta a las demandas feministas.

En ese contexto, dice que la sociedad está al debe, tanto en el sector privado, como en el público.

¿Cómo ve el paquete de medidas anunciado por el Presidente Piñera?

-Este es un tema que además de ser muy importante, une al país. Me parece una excelente idea que todos nos unamos a una agenda en base a darle más oportunidades a las mujeres.

¿Qué es lo más destacable?

-Me gusta mucho la propuesta de sala cuna. Es un proyecto que tratamos de impulsar durante el primer Gobierno de la Presidenta Bachelet y sería un gran logro el que no se le cargue la mano a las mujeres por tener hijos y discriminarlas en las contrataciones en las empresas.

¿Qué cosas faltaron?

-Se echó de menos el tema de impulsar con fuerza las cuotas. A veces no es que uno pueda estar a favor o en contra de las cuotas, pero sin métricas, sin medir y sin ponernos objetivos, no vamos a lograr que las mujeres tengan igualdad de oportunidades.

¿Cómo ve la polémica frente a los planes de las isapres?

-No me causa ninguna polémica. Si queremos reproducirnos y crecer como país tenemos que asumir que el costo es de todos. Vengo de la etapa en que uno aceptaba que los planes de salud fueran más caros para mujeres y encuentro que eso es una aberración y que las isapres se tienen que poner las pilas. Ya pasó el tiempo de la discriminación en contra de las mujeres en las isapres.

¿Falta más esfuerzo del sector privado en temas de género?

-El esfuerzo del sector privado está al debe. También el sector público está al debe. Cuando uno mira a los ministros del gabinete también ve que están al debe. El que las mujeres ocupemos espacios de poder y de influencia es importante para abrir el camino a generaciones que vienen detrás y los espacios de poder se dan en todo tipo de actividades. No sólo en lo político y en lo privado.

¿Qué sucede con este tema al interior de BHP?

-Hace un año y medio atrás el CEO a nivel mundial de la compañía impulsó una meta que es tener 50% de mujeres y 50% de hombres en la empresa al 2025. La tasa de mujeres hoy día es 19% y eso significa que tenemos que incorporar 3% de mujeres todos los años. Además, nos hemos impuesto la meta de tener más mujeres en roles directivos. El año pasado pudimos ver que impulsamos a 1000 mujeres en cargos directivos que no tenían antes.

¿Cómo pueden impactar estas medidas a nivel laboral?

-El paquete de medidas es interesante. Son proyectos que están en el Congreso hace tiempo y hay que hacer un llamado a los parlamentarios y parlamentarias a que muevan la agenda de género. Son proyectos que además debieran enfocarse en cambiar la discusión en Chile. Tenemos que hacer más visibles los temas de discriminación de las mujeres que se dan en todo ámbito, en el laboral, en seguridad. Aquí la marcha y el movimiento, al que no llamo feminista, sino que cultural, a favor de la igualdad de las mujeres, no es porque pasa nada, sino que porque pasan muchas cosas.

¿Fue un anuncio oportunista?

-No. Recoge demandas. No todas y en ese sentido será labor de la sociedad seguir promoviendo e impulsando. Hoy me parece bien que el Gobierno recoja este tema. Es una oportunidad enorme para que todos nos unamos en torno a una agenda que impulsa un cambio cultural en Chile.

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