Las tres empresas chilenas autorizadas a venderle al Estado cubano
Con más de 25 años de trayectoria, presencia física permanente en La Habana, pasado político de sus dueños y una probada capacidad de adaptación a la burocracia local, tres firmas familiares han mantenido vigentes sus licencias para operar en la isla. Llevan alimentos críticos y gestionan repuestos industriales, en medio de un intercambio comercial que apenas bordea los US$ 16 millones entre ambos países y que nunca despegó, a pesar de los múltiples intentos diplomáticos.
La confirmación administrativa llegó escalonada en distintas ediciones de la Gaceta Oficial de la República de Cuba, durante 2024. Allí, bajo el timbre oficial que rezaba “Año 66 de la Revolución”, y firmadas por Ricardo Cabrisas Ruiz —entonces ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera—, aparecieron las resoluciones que autorizaban explícitamente a tres compañías chilenas para negociar con el Estado cubano.
Este documento no solo delimita qué empresas pueden hacer negocios y bajo qué restricciones, sino que establece prórrogas arancelarias y nuevas regulaciones para la importación. Así, en un listado donde figuran firmas de diversas latitudes, la presencia chilena se reduce exclusivamente a Importadora, Exportadora y Comercializadora MTG SpA; Ostalmar S.A. y Sur Continente S.A.
Las tres están autorizadas para vender alimentos procesados, insumos industriales y productos agrícolas, destinados principalmente a la canasta básica normada. Además, desde el mismo 2024 cuentan con el permiso estratégico para operar en las tiendas de Moneda Libremente Convertible (MLC, que transan en dólares) y abastecer al sector turístico.
La exclusividad de estos operadores se explica también por el entorno en el que sobreviven. El comercio bilateral Chile-Cuba es modesto. Según datos del Servicio Nacional de Aduanas, de los más de US$ 60 millones que Chile exportaba en 2008, el intercambio se redujo a US$ 14,1 millones anuales al cierre de 2024. Cálculos no oficiales proyectan que 2025 finalizó con envíos cercanos a los US$ 16 millones.
Proveedores externos
Sin embargo, la relevancia de estas firmas no está en el volumen, sino en su capacidad de respuesta ante la permanente situación de emergencia que vive la isla y que hoy se ha elevado a niveles máximos, producto de la presión que está ejerciendo EE.UU.
En noviembre de 2025, los envíos marcaron un repunte sorpresivo del 93,1% interanual —sumando US$ 2,56 millones en un solo mes—, impulsados por la necesidad urgente de leche concentrada, preparados industriales y carnes.
“En Cuba, el éxito comercial depende de la resistencia financiera y la capacidad política para entender el escenario”, explica un exportador nacional que incursionó por solo una vez en ese mercado en 2014, enviando contenedores de carne de ave. Su diagnóstico coincide con la historia financiera reciente de la isla: un mercado con nula profundidad de capitales y restricciones crónicas de divisas. De hecho, exportadores y traders chilenos aún recuerdan los problemas de pago que generó en algunas empresas el “corralito” de 2009, cuando el Banco Central de Cuba congeló las cuentas de las empresas extranjeras para paliar sus problemas de liquidez por unos días.
Según conocedores de ese mercado, MTG, Ostalmar y Sur Continente han sobrevivido porque operan no como socias del Estado en empresas mixtas, sino como proveedores externos con representación autorizada, lo que les permite mantener el control de sus inventarios, operar desde sus propias oficinas comerciales y no involucrarse en la gestión interna de los entes estatales.
El nombre de Marambio
Otra razón por la cual los negocios entre Chile y Cuba nunca prosperaron masivamente —y que todavía se recuerda en el mercado— fue la reticencia que generó en el empresariado local el auge y caída del empresario Max Marambio, el exescolta de Salvador Allende, quien a través de su compañía mixta “Alimentos Río Zaza” llegó a facturar hasta US$ 100 millones anuales entre los 90 y los 2000, pero que después terminó cayendo en desgracia.
En 2009, Río Zaza fue intervenida y Marambio fue condenado en ausencia a 20 años de cárcel, con sus activos expropiados. El empresario demandó a Cuba ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), en París. En 2013 el tribunal falló a su favor, ordenando el pago de una indemnización por la liquidación de mala fe de su sociedad, cifra que la prensa de la época situó en torno a US$ 17,5 millones. Ese precedente marcó a fuego la relación comercial.
MIR, fútbol y proteínas
Constituida el 30 de abril de 1999 en Quillota, Región de Valparaíso, la Importadora, Exportadora y Comercializadora MTG SpA se ha especializado en el envío de proteína de origen animal a Cuba: picadillos de pollo, pavo y res, hamburguesas y salchichas.
El control de la firma está en manos de Manuel Gahona (63), un empresario de perfil diversificado en la V Región, conocido públicamente por haber sido presidente del Club Deportes San Luis de Quillota. En una entrevista, La Tercera lo llamó “El compañero Gahona”, aludiendo a su pasado como militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), donde ejerció funciones en la Dirección Política Militar en Valparaíso.
MTG opera con infraestructura privilegiada en la isla: oficina y almacén propio en la calle 40 A de Miramar, el barrio diplomático de La Habana. En 2019, su vocero José Durán declaró al medio oficial Cubadebate que “el empresariado extranjero tiene seguridad y confianza en Cuba”, reforzando el compromiso de la firma en momentos en que el endurecimiento del embargo estadounidense ahuyentaba a otros proveedores.
La logística de Ostalmar
Controlada por Marcia Ostornol, Ostalmar S.A. es hoy una firma clave en la gestión de negocios con la isla. Fundada en 1995 por la hija de Fernando Ostornol —un antiguo jefe de finanzas del Partido Comunista de Chile—, la empresa se instaló en La Habana representando inicialmente marcas como Dos en Uno y Arcor.
Según su página web, hoy se posiciona como especialista en la gestión de negocios complejos con la isla. “La comprensión y conocimiento de los procesos y códigos propios de la economía cubana… hacen de Ostalmar un socio estratégico de gran valor”, consignan en su presentación.
Operando como sucursal de sociedad extranjera por más de 25 años, Ostalmar posee una licencia amplia de la Cámara de Comercio de Cuba que le permite importar lo que otros no saben tramitar: insumos industriales, repuestos, electrónica y ferretería. Su fortaleza radica en su presencia en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), desde donde actúa como una agencia de compras integral. Quienes conocen la operación describen que cuando una fábrica estatal necesita un repuesto específico que no justifica un contenedor completo, Ostalmar consolida la carga y resuelve el problema técnico.
En una entrevista con El Mercurio en 2017, Marcia Ostornol relató que su llegada a la isla se debió a su relación sentimental con un amigo cercano del fallecido Fidel Castro, lo que le permitió entender desde dentro la lógica del poder en la isla.
Los reyes de la fruta
“Desde su llegada a Cuba en 1994, Sur Continente S.A. ha sido un puente entre Chile y Cuba… Hoy día, su enfoque se centra en la exportación hacia la isla de frutas frescas como manzanas, uvas y peras, destacándose especialmente las primeras, con un volumen promedio entre 70 y 80 contenedores anuales”. Así presentaba el diario oficial Cubadebate a la firma del chileno Guillermo Leiva Narváez, en noviembre de 2024.
La publicación destacaba además que la compañía había “facilitado la exportación de productos cubanos a diversos destinos”. La mención a 1994 es clave: fue uno de los años más críticos del “Período Especial”, tras el colapso soviético, en que Cuba comenzó su escalada de crisis y, por eso, la entrada de Leiva ese año es considerada también un acto de solidaridad con la isla.
Allí Leiva es bien conocido. En octubre de 2024, su nombre fue protagonista en la inauguración de la remodelación y habilitación del Hospital Clínico Quirúrgico Docente “Miguel Enríquez” —nombre del líder del MIR— en La Habana. En el acto, la viceministra de Comercio Exterior, Déborah Rivas Saavedra, “expresó su agradecimiento de corazón a Sur Continente S.A. y a la embajada chilena”, según la crónica del diario Granma, destacando la donación de instrumental médico vital.
Con oficinas en el sector diplomático de Miramar, la firma es número fijo en las ferias de alimentación y turismo, y su gerente suele aparecer en las cápsulas promocionales de ProChile.
Si aquellas resoluciones de la Gaceta llevaban el timbre oficial del “Año 66 de la Revolución”, el presente operativo del “Año 68” encuentra a la isla en una encrucijada crítica.
Lo último
Lo más leído
1.
2.
3.
5.
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE