El cardiocirujano que canta en el metro en sus ratos libres

FOTO: EFE

Entre el poco tiempo que tiene después de operar, investigar o dar clases, Yamil Ponce canta tangos en un pasillo, dentro de la estación Pueyrredón, en Buenos Aires. Cuando le ofrecieron hacer música, él quiso empezar desde abajo, incluso por debajo del piso.


Entre la gente que circula apresurada por la estación Pueyrredón, del metro de Buenos Aires, resuena la voz de Yamil Ponce. El cirujano cardiovascular argentino, que en su escaso tiempo libre cambia el bisturí por el micrófono y se convierte en cantante de tango callejero.

Ponce comenta en una entrevista con EFE que duerme cuatro o cinco horas al día. Marido y padre de tres hijos, cirujano en la sanidad pública y privada, profesor universitario de Medicina, investigador de nanotecnología, algoritmos e inteligencia artificial y, como guinda de la torta, artista callejero una vez a la semana.

Su nombre saltó a la esfera pública argentina por ser el encargado de operar a dos turistas extranjeros que fueron asaltados en Buenos Aires y casi pierden la vida. Esto, según afirma, hace que sienta más “responsabilidad”.

“A la Argentina no le llamó tanto la atención la técnica quirúrgica, sino que yo haya invitado al paciente que salvé, a comer a casa un 31 de diciembre. Algo tan simple que seguramente no les hubiese asombrado a mis abuelos, porque los médicos iban a comer a casa de sus pacientes y viceversa”, reflexiona el doctor argentino.

“Como en la medicina, cuando no tenés un buen diagnóstico, no podés llegar a un buen tratamiento. Hasta que no veamos que tenemos un problema social, va a ser muy difícil buscar un tratamiento para ello”, asegura el doctor sobre la violencia en Argentina.

Música por debajo del piso

Uno de los factores clave para conectar tan bien con ellos es la música, ya que “entre cirugía y cirugía”, los reúne para tocar y cantar tango junto a su compañero Leonardo Facundo, con quien también actúa cada jueves en el metro.

Facundo, artista musical, contactó con él tras ver cómo cantaba en videos de Youtube. Le ofreció actuar en bares o teatros y él aceptó, pero quería que arrancaran desde “abajo”.

“Entonces él me dijo ‘claro, te gustaría arrancar del piso’. No, por debajo del piso. Y aquí estamos, por debajo del piso, en el subterráneo”, bromea Ponce. El investigador explica que le gusta actuar en el metro porque se crió “un poco en la calle”.

“Vengo de una familia muy humilde, siempre me moví de forma pública. Cuidé coches y lavé autos cuando era chico y me gustó siempre lo que es el artista callejero”, comenta.

Ahora acaban de aceptar participar en un festival nacional de música, pero Ponce asegura que su prioridad no es esa, sino “cantar en el hospital y llevar alegría a la gente”.



Seguir leyendo