¿Cuánto protegen las mascarillas de contagiarte de coronavirus? Primer estudio en el mundo tiene la respuesta

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La investigación más completa realizada hasta ahora en relación a las medidas de precacución contra el virus, detalla los beneficios del distanciamiento físico, el uso de mascarillas y protectores oculares y faciales. Expertos afirman que todo depende de cómo se usen estos implementos.




Aunque en un comienzo, dada su extrema escasez, las autoridades sanitarias rogaron para que la gente no se agolpe en farmacias a comprarlas, conforme la pandemia de coronavirus se expandió por el planeta, hoy el ruego es opuesto: todos deben usar mascarillas.

Pero, ¿cuál es el real impacto de su uso? Mucho: según un estudio publicado este lunes en la revista científica The Lancet, su utilización, combinada con mantener la distancia social, reduce enormemente la probabilidad de contagiarse con el nuevo coronavirus.

Para el análisis, un equipo internacional de investigadores realizó una revisión de 172 estudios observacionales de 16 países donde se evaluaban aspectos como medidas de distancia, máscaras faciales y protección ocular para prevenir la transmisión entre pacientes contagiados o probables con Covid-19, Sars o Mers y personas cercanas a ellos como familiares o trabajadores de la salud, hasta el 3 de mayo pasado.

Así, se agruparon 44 estudios comparativos con más de 25 mil participantes, centrando siete estudios en Covid-19 (6.674 participantes), seis en Sars (15.928) y 11 en Mers (3.095).

El Covid-19 se transmite con mayor frecuencia por las gotas respiratorias, especialmente cuando las personas tosen y estornudan, e ingresa por los ojos, la nariz y la boca, ya sea directamente o al tocar una superficie contaminada con las manos y luego llevárselas al rostro.

En la investigación, realizada por la Universidad McMaster en Canadá, se descubrió que mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás reduce el riesgo de transmisión al 2,6%, frente al 13% entre aquellos en contacto físico más cercano. Los autores del estudio agregaron que distancias de dos metros podrían ser aún más efectivas.

Asimismo, la investigación apuntó que por cada metro adicional de distancia hasta los tres metros, la probabilidad de infección puede llegar a reducirse a la mitad.

Por el lado de la protección ocular, encontraron que protectores faciales, gafas y anteojos se asociaron con un menor riesgo de infección, en comparación con la ausencia de cualquiera de estos elementos. En sus resultados, el riesgo de infección o transmisión al no utilizar este implemento era de 16%, mientras que al utilizar algún protector de este tipo, la cifra disminuyó a 6%.

También se hallaron beneficios para las mascarillas, ya que el riesgo de infección era de un 17%, versus un 7% al utilizar este accesorio. La evidencia se centró principalmente en el uso de mascarillas dentro de los hogares y entre los contactos de casos.

Además, el estudio destaca la utilidad de las mascarillas N95, que proporcionan la mayor protección, así como las máscaras de tela con múltiples capas, a su vez mejores que las de una sola capa. Si bien la recomendación de la utilización de mascarillas se hizo creciente, es primera vez que un estudio proporciona números precisos de su eficacia.

La mascarilla N95 mostró ser la más eficiente según el estudio. FOTO: REUTERS

“Las tres medidas combinadas son probablemente el mejor enfoque”, dijo el Dr. Holger Schünemann, profesor de epidemiología clínica y medicina en la Universidad McMaster y coautor del informe.

Cuestión de probabilidades

“Fue muy sorpresivo. Pensábamos que las mascarillas eran menos efectivas, considerando que en un inicio había una recomendación de no usarlas tanto de la Organización Mundial de la Salud como el Ministerio de Salud", afirma a Qué Pasa el Dr. Ignacio Neumann, académico del departamento de medicina interna Escuela de Medicina UC y coautor del estudio.

El especialista puntualiza que “todas estas intervenciones dependen del riesgo de contagio: una de las cosas que la gente piensa es que si uno se expone a una persona con coronavirus tiene 100% de posibilidades de contagio, y eso no es así".

“En los estudios se muestra a personal de salud que se expuso a personas con COVID-19 sin ninguna protección y aún así el las posibilidades rondaban alrededor del 15 o 16 por ciento de contagio, no es tan alto”, agrega.

De hecho, en una situación de alto riesgo, la mascarilla, protección facial y distancia social son muy efectivas y reducen el riesgo a un 2 por ciento, según el especialista.

¿Entonces, qué ocurre en la calle? Neumann indica que en este caso, la probabilidad de contagio es menor que un 15%, así que la efectividad de la mascarilla también disminuye, y en ese sentido en situaciones de bajo riesgo, en teoría basta la distancia social”.

“Pero si esta distancia social no puede ser mantenida -como el metro o micro-, la mascarilla sí tiene sentido. Por ello, en escenarios como los hospitales, con situaciones de alto riesgo, es razonable que se usen mascarilla, protección facial y distanciamiento”, añade.

De acuerdo al académico, “uno pensaría intuitivamente que el riesgo de contagio es mayor que el 15%, pero de todas las personas que se exponen sin ninguna protección, sólo una proporción se contagia. Si no, a esta altura estaríamos todos contagiados”.

“Ahora, hay que considerar que estamos hablando de una sola exposición, porque si uno se expone de forma repetida, el tema es distinto. Es como el embarazo: la probabilidad es rara, pero uno si se expone repetidas veces, la mujer queda embarazada”, sostiene.

El Dr. Aníbal Vivaceta, académico del Departamento de Salud Pública de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, explica que “el distanciamiento es fundamental para evitar la transmisión del virus, y aumenta en su eficacia a medida que se incrementa la distancia".

Aunque el estudio no es concluyente, añade Vivaceta, "se comprueba que la distancia física es una medida de protección relevante. Se sugiere una distancia mayor que la que se ha recomendado, y hay que tomar eso en cuenta”.

El académico dice que en relación a las mascarillas y la protección ocular, "si bien en los datos existe una tendencia a mostrar efectividad, esto depende mucho del tipo de mascarilla: es mucho mayor en la N95 que quirúrgicas o de tela. Pero importa mucho cómo se use”.

“Los autores son cautelosos en decir que el estudio habla del tipo de mascarilla adecuado, que no es generalmente lo que usa la gente en Chile, donde la mascarilla da una falsa sensación de seguridad”.

“Lo positivo es el hecho que haya comunas que estén exigiendo mascarillas de forma obligatoria, con lo que podremos tener evidencia si esta medida funciona o no", concluye.

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