“¡Es el camino a la Atlántida!”: Misión en el Pacífico descubre un extraño “camino de ladrillos amarillos” en el fondo del mar

El submarino robótico durante su trabajo de investigación. Foto: EV Nautilus

Investigación en el fondo marino de Hawai y financiada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. se topó con una inusual estructura que generó sorpresa entre los científicos.




Desde marzo pasado, oceanógrafos a bordo del buque EV Nautilus exploran el suelo del Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea, una cadena submarina de montañas volcánicas frente a la costa de Hawai.

La misión fue bautizada con el irreproducible nombre de Luʻuaeaahikiikekumu, y su objetivo primordial es estudiar los montes submarinos Liliʻuokalani Ridge en estas islas polinésicas. La misión pretende investigar una división en el rastro de la montaña submarina, lo que ha desconcertado a los científicos. El origen de los miles de montes submarinos en la región del Pacífico central y occidental aún no se comprende completamente.

El proyecto es financiado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa, su sigla en inglés), y busca una comprensión más profunda de cómo se formaron las islas del noroeste de Hawái. También esperan detectar comunidades saludables de corales y esponjas, que están amenazadas a nivel mundial.

Los científicos han estado documentado sus principales hallazgos en vivo, que incluye la publicación de imágenes de video de vehículos remotos enviados al fondo del mar. En un clip, publicado en YouTube, se ve a los investigadores analizando las formaciones geológicas y recogiendo rocas con un brazo robótico.

Los científicos manipulando el submarino robótico.

Fue precisamente en esta labor, cuando los investigadores tropezaron con un inusual patrón de grietas en el lecho marino, el que se asemejaba mucho a un camino de ladrillos hecho por el hombre. Eran como distintos bloques rectangulares separados entre sí mediante líneas rectas y ángulos rectos. La formación se destaca claramente del lecho marino que la rodea.

Al observar esta extraña formación, uno de los científicos de la misión gritó: “¡Es el camino a la Atlántida!”, mientras otro lo encontró parecido “al camino de ladrillos amarillos” de la novela infantil El maravilloso mago de Oz.

“¿Me estás tomando el pelo? Esto es una locura”, exclamó otro de los investigadores.

La intrigante imagen muestra la estructura que parecen ser ladrillos amarillos en el fondo del mar. Foto: EVNautilus

Parte del enigma del descubrimiento es que solo se ha registrado alrededor del 3% del 1.510.000 km2 dentro del área del Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea, aunque se sabe que sus picos se elevan más de 16.000 pies desde el fondo del mar y alcanzan la cima a solo 200 pies debajo de la superficie del agua.

La leyenda de la Atlántida

La leyenda de la Atlántida se remonta a los “Diálogos” de Platón, escritos alrededor del año 360 aC, el primero de todos los registros de la mítica ciudad perdida en la historia. En el relato de Platón, la ciudad era una metáfora de la corrupción del poder, la riqueza y la industria.

Por ello, muchos creen que este mundo perdido fue estrictamente creado como una fantasía dramática, y no como un mundo prehistórico. De hecho, no hay rastro de evidencia arqueológica o geológica de que alguna vez existió una ciudad hundida.

Por ello, y pese a la sorpresa inicial, los investigadores rápidamente encontraron una explicación a la extraña formación marina. La respuesta más probable es que la formación rocosa es en realidad “un ejemplo de geología volcánica activa antigua”, según la descripción del video publicado por el canal de YouTube de E/V Nautilus.

“En la cima del monte submarino Nutka, el equipo detectó una formación de ‘lecho de lago seco’, ahora identificado como un flujo fracturado de roca de hialoclastita, una tipo de roca volcánica que se forma en erupciones de alta energía donde muchos fragmentos de roca se asientan en el lecho marino”.

La descripción agrega que el patrón “único” de fracturas en la roca que le da su formación de cantos rodados es probablemente el resultado del calentamiento y enfriamiento repetidos a lo largo del tiempo debido a múltiples erupciones volcánicas.

El “camino” submarino no es el único hallazgo notable del equipo de E/V Nautilus en lo que va del año. En marzo lanzaron un video que muestra a un extraño pez con “dientes” colgando de unas rocas a más de 1.000 metros de profundidad.

El Nautilus, el barco en que se realiza la expedición.

Se trata de un tipo de especie perteneciente a los lophiiformesm un orden de peces teleósteos de enorme boca, piel desnuda, aletas carentes de espinas, y aletas pectorales sostenidas por un corto brazo.

Revisa en el video algunas de las extrañas criaturas descubiertas por el equipo de investigación.

El buque de exploración Nautilus es operado por Ocean Exploration Trust, una organización sin fines de lucro dedicada a la exploración del océano. También transmite en vivo las aventuras del barco y brinda a los espectadores una mirada de primera mano de lo que los vehículos de buceo operados por control remoto atrapan en las profundidades del océano.

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