Jefe de vacunas de Pfizer: “Aunque EE.UU. y Reino Unido han asegurado un volumen de vacunas, no significa que la producción total sea para ellos”

Dr. Alejandro Cané, jefe de Asuntos Científicos y Médicos para América del Norte de la división de vacunas de Pfizer, dice que no tiene sentido desarrollar una vacuna si no puede llegar a la gente que la necesita, cuando la necesita.




A siete meses del inicio del brote de coronavirus en China, algunos laboratorios y farmacéuticas ya se encuentran dando los últimos ensayos para evaluar las capacidades de sus distintas candidatas a vacunas.

Una de ellas es la empresa Moderna, quien anunció este lunes los inicios de sus pruebas en humanos, además de la compañía biotecnológica alemana BioNTech y la farmacéutica estadounidense Pfizer, quienes ya se encuentran comenzando un estudio global que busca evaluar a su principal candidato para la vacuna contra la Covid-19.

Este último ensayo se centra en el candidato a vacuna más prometedor de Pfizer, llamado BNT162b2, el mejor de las cuatro vacunas desarrolladas por la empresa.

En esta vacuna se utiliza ARN mensajero químico para imitar la superficie del coronavirus y enseñar al sistema inmunitario a reconocerlo y neutralizarlo. Aunque la tecnología ha existido durante años, nunca ha habido una vacuna aprobada de este tipo.

Los otros candidatos también avanzan. AstraZeneca y la Universidad de Oxford se encuentran en fase 3 en Brasil, mientras que Johnson & Johnson, comenzará sus ensayos clínicos de fase 3 en septiembre.

Equidad en la producción total

El Dr. Alejandro Cané, jefe de Asuntos Científicos y Médicos para América del Norte de la división de vacunas de Pfizer, afirma a Qué Pasa que “aún antes de saber los resultados finales de los resultados de desarrollo clínico, nuestra idea es poner en marcha las capacidades de producción, de manera de asegurar al menos 100 millones de dosis de la vacuna para fines de 2020 y otros tantos millones a fines de 2021”.

Alejandro Cané.

“Sin embargo el compromiso no es sólo la producción, sino el acceso, y aunque gobiernos como el de EE.UU. y Reino Unido han asegurado un determinado volumen de estas vacunas para sus países, esto no significa que la producción total sea para ellos. Estamos en conversaciones con varias instituciones y la organización Mundial de la Salud para asegurar que el acceso y la distribución sea equitativa, y para las personas que la necesiten”, enfatiza.

Cané explica que ”el estudio de fase 3 para analizar la eficacia comienza estos días de julio en EE.UU., en algunas semanas más en Argentina y Brasil y posteriormente en Alemania. Esperamos tener información para compartir con las autoridades regulatorias en octubre, de manera que la vacuna pueda ser utilizada antes de fin de año”.

“Este estudio es la etapa final del proceso, donde se evalúa la capacidad de la vacuna de prevenir la enfermedad. En este caso la vacuna candidata tendrá un estudio en 30 mil personas divididas en dos grupos (vacuna y placebo), a quienes se les seguirá en el tiempo, y en función de la cantidad de enfermedad que podamos detectar podremos concluir cuál es la efectividad del fármaco. Se espera que participen sujetos de 18 a 85 años”.

Foto: Reuters

De acuerdo al especialista, la empresa se encuentra en contacto con todos los gobiernos del mundo -particularmente América Latina- para tratar de ofrecer la vacuna si es que es aprobada, en relación a los tiempos que las autoridades se tomen en este aspecto.

“¿Cuándo llegará exactamente? No puedo precisarlo porque las conversaciones son confidenciales”, afirma. Aún así, mantiene su postura de ampliar su cobertura donde sea necesario. “No tiene sentido desarrollar una vacuna si no puede llegar a la gente que la necesita, cuando la necesita”, cuenta.

Comenta