La erupción de un volcán abre una rara ventana a la Tierra bajo nuestros pies

Erupción del volcán Fagradalsfjall en Islandia. Foto: Reuters

Los científicos aprovecharon la explosión de un volcán para recolectar muestras de lava cada pocos días para construir un catálogo de muestras integrado en el tiempo y para monitorear la evolución geoquímica a lo largo de la erupción con un grado de detalle rara vez logrado antes.




La reciente erupción de Fagradalsfjall en el suroeste de Islandia ha cautivado al mundo entero, incluidos los amantes de la naturaleza y los científicos. La erupción fue especialmente importante ya que brindó a los geólogos una oportunidad única para estudiar magmas que se acumularon en un reservorio de magma de la corteza profunda pero que en última instancia derivaron del manto terrestre (por debajo de los 20 km).

Un equipo de investigación de la Universidad de Oregón, la Universidad de Uppsala, la Universidad de Islandia y el Centro Alemán de Investigación de Geociencias (GFZ) aprovechó esta oportunidad excepcional para recolectar muestras de lava cada pocos días para construir un catálogo de muestras integrado en el tiempo y para monitorear la evolución geoquímica a lo largo de la erupción con un grado de detalle rara vez logrado antes.

Por lo general, cuando los científicos de volcanes observan erupciones pasadas, trabajan con una visión limitada de los materiales erupcionados; por ejemplo, los flujos de lava más antiguos pueden quedar total o parcialmente enterrados por los más nuevos. Sin embargo, en Fagradalsfjall, la erupción fue monitoreada y muestreada tan bien que los científicos tuvieron la oportunidad de capturar la evolución de una erupción islandesa casi en tiempo real.

El sitio de la erupción de Fagradalsfjall visto desde arriba. La foto muestra lava que emana de múltiples respiraderos, mientras un grupo de turistas observa.

El equipo estaba interesado en los isótopos de oxígeno. ¿Por qué? Porque el oxígeno constituye aproximadamente el 50% de todas las rocas volcánicas y sus proporciones de isótopos son trazadores muy sensibles de los materiales del manto y la corteza.

De esta manera, los isótopos de oxígeno pueden ayudar a los científicos a determinar si el magma se deriva del manto o si interactuó con los materiales de la corteza a medida que avanzaba hacia la superficie. Sin embargo, además del oxígeno, el otro amplio conjunto de elementos que componen las rocas volcánicas arrojó algunas sorpresas. Por ejemplo, el equipo observó que esta única erupción contiene aproximadamente la mitad de toda la diversidad de magmas derivados del manto registrados previamente para toda Islandia.

En resumen, los resultados geoquímicos muestran que la última erupción de Islandia fue suministrada por magmas derivados de múltiples fuentes en el manto de la Tierra, cada uno con sus propias características elementales distintivas.

Para asombro de los científicos, cada uno de estos dominios tenía proporciones idénticas de isótopos de oxígeno. Este resultado fue notable y nunca antes se había observado en una erupción activa. El estudio proporciona evidencia nueva y convincente de distintos magmas provenientes del manto que tienen proporciones uniformes de isótopos de oxígeno, lo que puede ayudarnos a comprender mejor la dinámica del manto y refinar los modelos del manto para Islandia.

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