Saška Mojsilović y el desafio de rastrear virus usando Inteligencia Artificial

La doctora en Ingeniería Eléctrica, fue una de las invitadas al Congreso Futuro 2021 y quien se presentó en el panel “Inteligencia aumentada”. La especialista relata las múltiples utilidades de la IA, la que podría, incluso, detener la próxima pandemia.




La doctora en Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Belgrado, Saška Mojsilović, quien es una de las pioneras de la analítica empresarial en IBM y en la industria, y una de las más destacadas invitadas del reciente realizado Congreso Futuro 2021.

Sus intereses investigativos en el procesamiento de señales multidimensionales y reconocimiento de patrones la han llevado a aplicar sus habilidades a problemas de salud, recursos humanos, asuntos públicos y economía, cuyos resultados se han traducido en la obtención de importantes reconocimiento como el premio al mejor paper de la European Conference on Computer Vision y el galardón al mejor paper de autor joven de la IEEE.

En conversación con Qué Pasa la actual directora de la organización Foundations of Trusted AI, parte del centro de investigación IBM T. J. Watson, donde además destaca como fundadora y codirectora del programa de fellowship de Ciencia para el Bien Social ( Science for Social Good ) de IBM, cuenta sobre sus actuales proyectos, su mirada del futuro y cómo la Inteligencia Artificial (IA) podría ayudarnos en una posible nueva crisis mundial.

-Es parte del programa de IBM Science for Social Good ¿Cuáles son sus principales objetivos y proyectos actualmente?

El programa de IBM Science for Social Goodn comenzó en el verano de 2016 como una idea en conjunto con varios colegas de IBM Research para aprovechar nuestros talentos científicos y abordar desafíos sociales y humanitarios urgentes.

Creemos que la cultura de la investigación y el desarrollo de la IA debe estar completamente entrelazada con los problemas del bien social, y es por eso que lanzamos IBM Science for Social Good: un programa que continúa enfocándose en una variedad de desafíos sociales y humanitarios, desde la pobreza y la alfabetización hasta el hambre y el seguimiento de enfermedades.

A raíz del Covid-19 hemos creado varios miles de moléculas completamente nuevas que pueden ser candidatas potenciales para los fármacos Covid-19, esto a partir de un nuevo enfoque de modelado generativo de IA que genera moléculas completamente nuevas de manera controlada, de modo que las moléculas tengan propiedades favorables, como baja toxicidad o probabilidad de fármaco, y puedan considerarse como candidatos a nuevos medicamentos.

-¿Cuál sería uno de los problemas mundiales que la Inteligencia Artificial (IA) podría ayudar a resolver más rápido y por qué?

Es difícil identificar un solo desafío específico que la IA pueda resolver más rápido, debido a que el beneficio que aporta es su capacidad para escalar el impacto de los problemas sociales y humanitarios.

Un ejemplo de aquello es la aplicación de tecnologías de IA y ML que desarrollamos para permitir un mejor seguimiento del virus Zika. Al analizar los datos sobre los flavivirus y las especies de primates que se sabe que los portan, y al comparar estos rasgos con 364 especies de primates que se encuentran en todo el mundo, el modelo que creamos identificó a los portadores de flavivirus conocidos con un 82% de precisión y asignó puntuaciones de riesgo a otras especies de primates que probablemente transmitan el virus Zika.

De esta manera, el producto final consistió en un mapa interactivo que tiene en cuenta los rangos geográficos de los primates para identificar los puntos críticos donde las personas tienen mayor riesgo de contagio del Zika.

En lugar de centrarnos en un problema que la IA pueda resolver más rápido, creo que deberíamos centrarnos en cómo aprovechar y aplicar con éxito la IA en un dominio de áreas urgentes que nuestro mundo enfrenta actualmente: seguridad, hambre, igualdad económica y atención médica, por nombrar algunas.

zika

-¿Cuáles son las dificultades y desafíos que conlleva implementar programas de ciencias aplicadas en el mundo? ¿Cómo podría resolverse eso?

Los problemas humanitarios requieren una gran cantidad de asociaciones entre diferentes partes interesadas: la academia, la industria, el gobierno y la investigación. Y si bien es fundamental para hacer avanzar la pelota en estos esfuerzos, la construcción de estas asociaciones puede llevar tiempo y recursos.

Sin embargo, es algo que podemos superar si continuamos trabajando juntos e identificando y difundiendo las mejores prácticas que pueden resolver nuestros desafíos más urgentes. Un gran ejemplo de esta idea en la práctica, fueron los esfuerzos de nuestra comunidad científica y de investigación global para identificar, desarrollar y difundir una vacuna para la pandemia de Covid-19.

¿Cree que en el futuro con la IA seremos capaces de prevenir o detener una pandemia como la que estamos viviendo ahora mismo?

La IA puede y ciertamente ya ha ayudado a mejorar los problemas de salud clave que enfrenta nuestro mundo hoy.

En los meses posteriores a la aparición del brote del Covid-19, IBM Research puso a disposición una serie de herramientas novedosas de inteligencia artificial para ayudar a los investigadores, médicos y científicos de la salud a acelerar el descubrimiento de los productos terapéuticos de Covid-19.

A esto se suma Deep Search, un servicio de investigación de IA capacitado en artículos científicos relacionados con Covid-19, el cual permite a los investigadores plantear consultas específicas a las colecciones de artículos, extraer conocimientos críticos del virus y así generar hipótesis para el desarrollo de fármacos. Sin embargo, la creación de nuevos medicamentos a menudo lleva años, si no décadas, en completarse, y aquí es donde la IA puede ayudar más.

-¿Cómo te imaginas el mundo en 10 años más?

Soy una optimista por naturaleza, así que espero que en 10 años más nuestro mundo sea más seguro, justo y comprensivo entre nosotros. El año pasado presentó tremendos desafíos que hemos tenido que enfrentar como sociedad. Pero tengo la esperanza de que dentro de una década miremos atrás con nuevas lecciones, mejores prácticas y un mayor nivel de respeto mutuo.

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