Cathy Barriga, alcaldesa de Maipú: “Mi suegro siempre ha querido ser Presidente, a mí me lo piden”

Foto: Mario Téllez / La Tercera

La jefa comunal -nuera de Joaquín Lavín- por primera vez reconoce que no descarta una candidatura a La Moneda. Más aún, asegura que “en las calles” se lo suelen pedir y dice sentirse preparada para cualquier reto. “Ser alcalde de Maipú es ser el presidente de un Chile chico”, afirma.


La alcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, cuenta que cuando sale a la calle la llaman “Presidenta”. Y que eso no solo le pasa con los vecinos de su comuna, sino que “en todas partes”. “Hay un cariño especial, una credibilidad”, explica, al tiempo que afirma no descartar una futura postulación a La Moneda.

La presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, la mencionó como una eventual carta presidencial. ¿La sorprendió?

Me sorprendió, sí. Y lo agradezco, porque pensó en una mujer. La política sigue siendo muy machista, y si no nos hacemos los espacios, nos unimos y nos respetamos entre nosotras, ese espacio va a seguir siendo reducido.

¿Por qué cree que la mencionó?

Sus palabras fueron sinceras y atribuyo esta mención a mi trabajo. Eso me honra. Mi trabajo es lo que hoy me tiene feliz. Poder salir a caminar por cualquier barrio de mi comuna y que se sientan orgullosos de la persona que los representa.

¿Y está dispuesta a asumir un desafío más importante?

Me asusta el hecho de que esto partió como una pelotita de nieve, como lo llamo yo, cuando me pidieron ser consejera regional y acepté. Después la gente me empezó a pedir, al tercer año, que fuera alcaldesa y me lo decían en la calle. De verdad que no tenía esas intenciones. Sé lo que significa Maipú, una de las comunas más grandes, y asusta, porque hoy me están diciendo en las calles “Presidenta”.

¿Qué le asusta?

Me da miedo por mí, porque estoy en esto por la gente y tengo harto corazón y soy sensible y todo esto habla de la cercanía con la gente.

¿A usted le gustaría ser candidata presidencial?

No lo descarto y dejo que Dios me ilumine. Mi motor es la gente y voy a estar donde la gente quiere que esté, y si de corazón me acomoda, lo digo, voy a estar donde quieran que esté.

¿Y usted se siente capacitada para un cargo más allá de la alcaldía?

Mira, estuve con un doctor que me dio un ejemplo. Él me dijo que ser alcalde de una comuna como Maipú es ser el presidente de un Chile chico. Las mujeres estamos siempre preparadas para los desafíos y, en lo personal, no le tengo miedo a nada.

Su esposo, el diputado Joaquín Lavín León, es hijo del alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, que también suena como un potencial presidenciable UDI. ¿Han conversado el tema?

No, nunca. Lo que pasa es que hay una diferencia, mi suegro, a quien con mucho cariño le digo “el suegro”, fue candidato presidencial dos veces y él siempre ha querido ser Presidente. A mí me lo piden, me están postulando a ser Presidenta y esa es la gran diferencia, de los objetivos, de los caminos y de las decisiones.

A usted la llama la gente…

Lo que pasa es que hay carreras políticas y el suegro tiene una carrera política en la cual obviamente la culminación final es ser Presidente de Chile. Yo fui consejera regional, soy la alcaldesa de Maipú y mi ambición política está en mi trabajo, que ha sido visto de manera positiva, los vecinos están contentos. Esto ha traspasado las fronteras de la comuna y se me está pidiendo a través de la gente y también de los partidos, que también empiezan a escuchar a la gente, esa es la gran diferencia.

¿Y no se siente de alguna manera heredera de los Lavín?

No, yo soy heredera de los valores y principios que mi familia me entregó. Yo me casé hace 10 años con Joaquín, tenemos tres hijos y él viene de una familia que tiene una historia política y yo vengo de una familia tradicional, de esfuerzo, clase media. Si me habla de herencia, he hecho un camino bien difícil, yo tengo mi sello bien independiente. En ese sentido, se han dicho cosas muy mal intencionadas, como que soy un títere. Acá yo solo le he hecho caso a mi intuición de mujer, a mi experiencia de vida, pero yo jamás he pedido ni una asesoría, ni una ayuda en nada, y lo digo de corazón, y por eso me llena de orgullo que hoy las cosas estén resultando bien. Valoro mucho la historia de vida que he tenido y mi ejemplo es mi familia, que representa al real prototipo chileno.

Las palabras de la presidenta de la UDI ¿las toma como un espaldarazo a su gestión?

Sí, de todas maneras. Las mujeres somos muy distintas, pero cuando nos unimos somos más potentes. Agradezco también a Pamela Jiles cuando me dio su apoyo. Creo que es el género el que tiene que valorar no solo las diferencias, sino que tiene que ver las similitudes que tenemos, y un común denominador que tenemos todos es el trabajo, y cuando lo estamos haciendo bien hay que aplaudir. Es una lucha diaria estar en política siendo mujer.

¿No ha pensado en militar en la UDI, usted entró por el cupo de ese partido?

Yo no voy a ser militante de ningún partido. Tomo lo mejor de cada uno. Siento que no me podría encasillar en una postura o en otra.

¿Pero no ha logrado más afinidad con ese partido?

He tenido, en ese sentido, una postura más de centroderecha, pero respeto mucho al Partido Socialista, al PPD. Acá se trata de liderar respetando.

¿Y cómo ha sido esta experiencia de ser alcaldesa?

Ha sido intenso. No he parado, siempre estoy motivada, por mi historia personal. Vengo de una familia de esfuerzo y esto es como una experiencia adquirida. Es distinto a un político tradicional que viene de otra realidad. En mi caso, yo viví, por ejemplo, ser mamá soltera, violencia intrafamiliar, el tema de la pensión alimenticia, y nosotros tenemos ahora en Maipú el seguro para los papás que no pagan la pensión alimenticia, por ejemplo. Los alcaldes, en general, apuestan más recursos en obras, nosotros apostamos a cemento, pero, además, a otras necesidades que son cuestionadas, porque son osadas (…). Al momento de entregar los beneficios no diferencio con lo político. Antiguamente, y creo que muchos municipios lo deben seguir haciendo, categorizan para ayudar a quien votó por ellos y no a representar a la gente. Yo me siento súper integradora y lo que me tiene más contenta es la gente que nunca había ido al municipio, no lo conocía, y con los beneficios se ha acercado, y si antes iban 100, 200 personas, hoy día van miles. Se me acerca mucha gente que ha sido beneficiada. Eso me llena de orgullo.

Usted ha sido muy cuestionada, por ejemplo, por la compra de joyas, peluches, el kikichallenge. ¿Cómo responde a esos cuestionamientos?

Tengo un concejo de 10 concejales y hay cinco que son siempre los que van a Contraloría, todas las semanas, a pedir mi destitución, por A, por B, por C, por D. En cada concejo, los enfrento y les digo que me lo digan en la cara, pero no me lo dicen. Hay un ataque más fuerte desde que aparecí en la encuesta Cadem.

Parte de las críticas es que usted tiende a victimizarse más que a responder los cuestionamientos…

¿Yo? Jamás, mi posición de vida es ser cero víctima. Yo soy una mujer que trabajo desde los 17 años, que fui mamá soltera, que nunca he parado de trabajar. Cuando hablan de victimizarse esa palabra yo no la conozco.

Señalan que se dedica a vender una imagen positiva y que -sin embargo- no recibe a los dirigentes de la comuna…

Yo estuve en un reality y se me atacó por ser positiva. Nadie cuestiona a una persona amargada, pero al que está feliz se le cuestiona, y yo estoy feliz con todos los logros. Día a día agradezco que las cosas se están dando. Creo que hay un objetivo claro en cansarme, pero el motor sigue intacto. La gente que vive denunciándome en Contraloría pierde el tiempo en vez de construir, de sumarse.

La Contraloría le pidió controlar el uso de su imagen en gráficas de la comuna…

Acá se generó una confusión con el uso de mis redes sociales y eso fue aprovechado. Yo nunca he usado las gráficas municipales para el uso de mi imagen. A ellos (mis detractores) les molesta, incluso, el hecho de que salga en una foto. Y tendría que ponerme un cambucho en la cara.

También se ha comentado la alta rotación de funcionarios de confianza en la municipalidad. ¿Por qué ha pasado esto?

Esa rotación tiene que ver con mi objetivo, que es combatir la corrupción y las malas prácticas. Yo jamás voy a estar con personas que no le hagan bien a la gestión, y con el dolor de mi corazón muchas veces uno puede tener mucha cercanía con las personas que trabajan con uno, pero cuando se cometen errores no son hacia mi persona, sino que son hacia los vecinos y el municipio, y en ese sentido he sido súper drástica. Para mí el trabajo está por sobre los lazos que uno crea y voy a tomar las medidas que sean necesarias siempre, por transparencia.

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