Canción Triste: Alfredo Castro encarnará a cantante del barrio Franklin en nueva película

Alfredo Castro y Jorge Riquelme grabando el teaser de Canción triste: Fotos: Laberinto

Junto al cineasta Jorge Riquelme Serrano estrenan hoy el filme Algunas bestias, sobre una familia aislada en el sur. Además, preparan una segunda colaboración, centrada en un artista callejero. Un nuevo rol que ha obligado al protagonista de Tengo miedo torero a, por primera vez, tomar clases diarias de canto.



“Esta familia es la familia natural de Chile, no es una excepción”, argumenta Alfredo Castro. Lo dice en relación a un clan de seis integrantes que, tras perder parte de sus comodidades en un viaje por el sur del país, se enfrenta a sus mayores demonios, reconocibles en situaciones como el abuso, el clasismo y el choque generacional.

“Una familia media chilena normal. Pasan otras cosas, pero si indagas un poco en lo que es la familia chilena, generalmente es un horror”, insiste sobre la historia de Algunas bestias, película que se estrena hoy (también mañana a las 20.30 horas por Punto Play) luego de su paso por certámenes internacionales, coronado con el premio Nuevos Directores en el Festival de San Sebastián 2019.

Su diagnóstico lo comparte con Jorge Riquelme Serrano, el director de Camaleón (2016) y de este filme, en que retrata a un par de abuelos de la clase alta (Castro y Paulina García), a dos padres encarnados por Gastón Salgado y Millaray Lobos y a sus hijos adolescentes (Consuelo Carreño y Andrew Bargsted), en un viaje que adquiere ribetes pesadillescos cuando llegan a una isla y el hombre que los recibe en la única casa del lugar (Nicolás Zárate) se esfuma sin dejar rastro.

Junto a Paulina García en Algunas bestias.

“Hay una infección interna que va a explotar en este viaje, provocado por un encierro mínimo. Se ven enfrentados a ellos mismos y enfrenta al espectador, que creo que es lo que hace que la película horrorice y provoque una molestia”, apunta el realizador, que vio cómo en el Festival de Toulouse de este año se censuraron tres minutos del metraje, correspondientes a una dura escena que implica al personaje de Castro cerca del final.

“(Con el corte) queda tibia la película, ese impacto te hace releer toda la historia hacia atrás. Creo que la dañaron mucho”, comenta el director sobre ese episodio del relato, “uno de los desafíos escénicos más fuertes que yo he tenido en mi corta carrera en el cine”, precisa el actor.

Hecha a pulso tras no obtener financiamiento público, la cinta los llevó a filmar durante una semana a isla Helvecia (frente a las costas de Calbuco) bajo el particular sistema de Riquelme: sin un guión completamente definido, con varias situaciones en que sólo algunos actores sabían lo que ocurriría y con un abanico amplio de posibles finales. Una búsqueda por encontrar actuaciones “vivas”, cuenta el cineasta.

“Me impulsó a trabajar desde un lugar al que yo no estaba acostumbrado, que es la improvisación. Eso lo obliga a uno a estar tremendamente atento, a ser muy generoso con los compañeros, a no decir nunca que no a nada, lo que habla de una tremenda generosidad, sea cual sea la circunstancia. Ha sido de las filmaciones más amables que yo he tenido, a pesar de las dificultades”, sostiene el protagonista de Tengo miedo torero.

Algunas bestias triunfó en San Sebastián 2019.

Dos años después de rodar Algunas bestias, Riquelme y Castro alistan su siguiente colaboración, un largometraje titulado Canción triste y ambientado en el barrio Franklin. El filme le otorgará un rol que lo tuvo con clases diarias de canto hasta que grabaron el teaser hace un par de meses, un nuevo reto en una carrera cada vez más colmada de papeles en la pantalla grande.

“Yo nunca he cantado en mi vida, pero tengo buena ‘paila’ y con el chico que me hace las clases hemos logrado llegar a un punto, y falta ahora armar el estilo. Los cantantes populares tienen estilos muy diversos y muy claros. Jorge nos está pidiendo seguir, pero buscando cómo y qué canta, cuál es su repertorio”, detalla el actor.

En la cinta también participará Gastón Salgado, dentro de una historia sobre un padre, un hijo y una nieta que el director usará nuevamente para hablar sobre el país. “El sistema de salud, la pobreza, el abandono, la decadencia de un artista, el poco amor al arte y la cultura”, resume. “Y tratar de retratar un Chile desde un lugar tan emblemático e importante como el barrio Franklin”.

Castro y Gastón Salgado en Canción triste.

“Aquí hay otro tipo de familia, un tipo que es un cantante popular callejero, lo que ya dice mucho de lo social. Yo creo que el cine de Jorge es un cine político y social. Indaga en las pequeñas políticas de una familia y en las macro historias políticas, del sistema de salud chileno, del trabajo, del abuso laboral. Temas que son muy interesantes para mí como actor”, advierte Castro.

“Planteamos una película que ojalá vaya creciendo, estamos apostando a conseguir financiamiento para que no sea tan limitante, pero si no ocurre, la vamos a hacer igual”, explica Riquelme sobre una cinta que espera rodar durante el próximo año, encarando el reto de filmar escenas en un barrio conocido por agrupar multitudes, hoy en cuestión tras la pandemia.

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