Chaos and Creation in the Backyard: la última obra maestra de Paul McCartney que resuena en su nueva canción
Con Chaos and creation in the backyard (2005), el ex Beatle despachó un trabajo tan melancólico como moderno, dotado de un carácter evocativo que hoy resuena en su último single, Days we left behind, aparecido la semana pasada. ¿Cómo se conectan ambos eslabones separados por 20 años?
A principios de los 2000, Paul McCartney ya había tocado la cima de su carrera: era una leyenda indudable de la cultura popular. Los tiempos de The Beatles y Wings habían quedado en el pasado.
Pero al músico todavía le faltaba algo que entregar. Algo así como la obra maestra de su adultez. Así nació Chaos and creation in the backyard (2005).
Los lanzamientos en solitario de Sir Paul tenían una dinámica o patrón claro. Después de la desintegración de una de sus bandas lanzaba un título que generaba debate y no siempre el aplauso unánime de crítica y fans. Es así como el artista creó McCartney (1970). Un proyecto que Rolling Stone describió como de “desagradable resentimiento”.
“Comparadas con lo mejor de la obra anterior de los Beatles, las canciones de McCartney son claramente de segunda categoría”, detallaba el medio.
Para McCartney II (1980), la visión del público sobre el artista era clara para el diario estadounidense New York Times. “El propio Sr. McCartney ha reforzado su imagen de ingenioso pero esencialmente superficial compositor de pop, al anunciar en uno de sus mayores éxitos que simplemente quiere ‘llenar el mundo de canciones de amor tontas’ y preguntar ‘¿qué tiene de malo eso?, me gustaría saberlo’”.
El recorrido como solista del ex Beatle había tenido mucha experimentación pero no había logrado estar al nivel de sus proyectos grupales. La exploración del artista abarcaba ambient, música clásica y nuevas versiones de sus antiguos éxitos sin la chispa necesaria para consolidarlo.
La maquinaria tenía alguna tuerca que no giraba del todo, ¿pero cuál era? Quizás la labor necesitaba una segunda mirada, una mente de apoyo.
Tensión en el estudio
“¿Cómo desafiar a un hombre tan importante?”, puede haber sido lo que se preguntaba el productor Nigel Godrich cuando lo reclutó Paul McCartney. El miembro fundamental de The Beatles planeaba un gran batacazo con su siguiente proyecto y había incluido al entonces ingeniero de sonido detrás de OK computer (1997) de Radiohead, una de las mentes más inquietas tras el rock que marcó los últimos 30 años.
La tensión inundaba el aire en el estudio donde Paul McCartney y Nigel Godrich crearon el disco. Además, descartaba sus canciones y lo contrariaba en decisiones musicales. “Nigel Godrich me forzó a trabajar como Los Beatles”, comentó para La Nación.
“Varias veces le tocaba canciones que para mí estaban bien, y él me decía que no le gustaban. Y si le preguntaba por qué, su respuesta era que yo lo podía hacer mejor. La verdad es que me daban ganas de matarlo, pero con el paso del tiempo me di cuenta que era lo que necesitaba y empecé a valorarlo”, evaluó posteriormente McCartney.
Según la reseña del medio británico The Guardian del 2005, la tensión del estudio se puede escuchar en el disco. “At the Mercy suena desconcertada y desesperada. Riding to Vanity Fair destaca no solo por un coro glorioso que surge de las cuerdas turbias y los acordes menores de la canción de una manera tan inimitable (...) sino también porque ofrece un sonido nunca antes escuchado: Paul McCartney sonando amargo”, afirma.
El resultado es invariablemente melancólico, que desentona con la imagen que se tenía de Paul McCartney en ese entonces. Pese a esto, es un disco sumamente personal y su huella se siente a lo largo de todo el proyecto. El artista, en un trabajo en solitario, había encontrado una voz, un sonido y un propósito.
Más de dos décadas después, Paul McCartney, de 83 años, publicó el primer adelanto de su próximo disco The boys of dungeon lane. El tono melancólico y el carácter reflexivo de la canción Days we left behind recuerdan el álbum de 2005, cuando el artista se mostró más personal que nunca.
Lo último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE