“Hablamos un viernes y el lunes me dice ‘ya, soy arquera’”: el día en que Endler decidió escribir su historia entre los tres palos

Chile - Suecia

Christiane Endler, la mejor arquera del mundo (Foto: EFE)

Tiane, quien recibió el The Best como la mejor guardameta del mundo, no siempre defendió el arco, como lo ha hecho brillantemente por la Roja y los clubes en que ha militado. En su momento, fue precisamente lo contrario: le gustaba anotar goles. Sin embargo, un diálogo con Marco Cornez, otra leyenda de los arcos criollos, le dio un giro a su carrera deportiva y, ciertamente, a su vida.


La carrera de Christiane Endler, quien se consagra como la mejor arquera del mundo, al obtener el premio The Best, pudo ser muy distinta. En sus comienzos, Tiane también se ubicaba en el área, pero en la contraria. Su estatura y sus condiciones físicas, además de una técnica bastante respetable, la convertían en una temible centrodelantera. Había practicado varios deportes y en todos lo hacía bien. En el fútbol empezó a brillar desde los 10 años, primero con el Stadio Italiano, al que llegó por su vínculo materno con la colectividad, luego en el Colegio Alemán, al que estaba unida por el lazo paterno y también en el club deportivo Santiago Oriente. Pasarían algunos años para que se produjera un diálogo que, literalmente, le cambió la vida. El día en que decidió transformarse en portera, probablemente sin siquiera sospechar que llegaría a ser la más destacada del planeta.

Tiane había cumplido recién 16 años cuando Nibaldo Rubio la convocó a la Selección que se preparaba para el Sudamericano Sub 17 de 2008. Rubio, en rigor, había convocado a la delantera Endler, pues buscaba soluciones ofensivas que sus características perfectamente le podían brindar. Sin embargo, uno de sus colaboradores, Marco Cornez, le cambió los planes. El histórico guardameta de Universidad Católica, Palestino y Antofagasta, entre otros clubes, vio en ella las condiciones ideales para cuidar el arco. “Tenía todo”, recuerda ahora, a casi 15 años del momento que le cambió la vida a la mejor futbolista de la historia de Chile. Un instante que, a la vista de la circunstancias, no solo tiene un alcance individual. Literalmente, ese día cambió la historia del fútbol femenino chileno.

Decisión familiar

Había trabajo que hacer, incluso antes de empezar a moldear a la nueva figura del pórtico nacional con las características propias de un puesto que, hasta ahí, desconocía. Lo primero era, naturalmente, convencerla del cambio. “Había que tomar una decisión. Si era arquera o era delantera. En esa decisión fue muy importante hablar con los padres. Ella era menor de edad. Fue una decisión familiar. Hablamos un viernes y el lunes llega y me dice “ya, yo soy arquera”. Fue una decisión con fortaleza, estaba convencida. Fue fundamental involucrar a la familia. Ella me pudo decir el lunes que no le interesaba y hubiese jugado de nueve y hubiese jugado igual, porque era buena, pero tenía todas las características para el arco: biotipo, agilidad, velocidad de piernas. Fue una decisión precisa y de conceptos”, recuerda el exgolero cruzado respecto del que ahora puede perfectamente considerarse como un momento icónico para el fútbol chileno.

Christiane Endler posa con la camiseta del Lyon.
Christiane Endler posa con la camiseta del Lyon.

La decisión dio paso a la nueva etapa: la preparación. “Desde que se le planteó ir al arco, hubo una respuesta de capacitarse en todo aspecto. Nunca hubo un paso en falso. Hubo cosas importantes, como la influencia de Marta Tejedor, de Nibaldo Rubio. Marta fue muy importante al llevarla al Mundial con 18 años. Y luego hicimos un trabajo de un año, todos los días, de ocho a ocho, en distintas facetas: técnico, táctico, físico, sicológico y lo reglamentario. Las distancias, las medidas de la cancha, del arco, las tomas de decisión. Al poco tiempo, ya se tiraba al piso. Trabajaba con Romina Parraguirre, Carla Ureta y Natalia Campos. Siempre fue muy aplicada”, detalla Cornez.

Madurez y logros

Cornez no esconde su orgullo por haber contribuido al decisivo cambio. “Los méritos de ella, los disfruta uno. Es un premio a su esfuerzo, capacidad, horas de trabajo, nos representa afuera. Se preparó para esto. Hay que prepararse en el aspecto emocional, en idiomas. Christiane habla inglés, italiano, alemán y francés. Está sobre la media. Es súper lindo que nos represente una mujer que va a creciendo cada día y que no tiene techo”, sostiene uno de sus mentores.

El exportero no duda en reclamar para su pupila un lugar destacado en la historia del deporte chileno. “Como deportista de elite en el fútbol mundial, no sé si dará algo como lo de Massú, lo de Tomás González o Fernando González, deportistas de alto nivel. Y Tiane está entre ellos. Para mí, está entre los 10 mejores deportistas de la historia de Chile”, sentencia.

La constancia, dice, es la clave de la estatura que hoy alcanza. “Son ya prácticamente 15 años preparándose para ser el mejor. Ella sabía de sus condiciones, de su potencial, pero no se imaginó la altura que iba a alcanzar. Todo se va dando en la medida de que se adquieran madurez y logros. Fue a Sudamericanos, mundiales, a España y no paró más. Ha hecho méritos para que todo se dé sin apuros. Es inteligente, tranquila, disfruta los momentos. Entonces, a mí no me extraña en lo absoluto lo que está viviendo. Se lo merece”, afirma.

Sigue en El Deportivo

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.